viernes, 2 de enero de 2015

Quererse es dolerse

Quererse es dolerse

Es  percibir cómo se desacompasan los latidos por una caída, un acelerón, un traspiés o por un fallo en la mecánica de la relación. Querer es seguir el ritmo, el dolor del corazón se llama arritmia.

Quererse es dolerse

Es utilizar las palabras para separar lo que unen los labios. Manejar un vocabulario lleno de filos templados en una boca ardiente que ya no encuentra el alivio de unos besos. Querer es hablar, el dolor del silencio se llama indolencia.

Quererse es dolerse.

Es saber que hemos sentido, qué hemos sentido y cómo lo hemos sentido. Es saber que el corazón requiere tacto y contacto. Querer es sentido, el dolor de los sentidos se llama sinsentido.

Quererse es dolerse

Es volverse seres inertes al poder de la mirada y la magia de una sonrisa. Es poder sonreír conmigo y pese a mí. Querer es gracia y es sonrisa, el dolor de la sonrisa se le llama desgracia.

Quererse es dolerse.

Es querer querer pese a que duela. Es doler aunque se quiera. El mayor dolor de un corazón es que no quieras.


Quererse es dolerse sabiendo que tu amor me duele

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