lunes, 21 de diciembre de 2015

La preocupación por el tiempo

Foto La preocupación por el tiempo
El desarrollo del reloj cambió nuestras vidas para siempre

La preocupación por el tiempo


Cómo el desarrollo del reloj cambió nuestras vidas para siempre


No hay nada como el advenimiento de una fecha señalada como un cumpleaños, un cambio de año o un suceso de elevada carga emocional como el fallecimiento de un ser querido o un nacimiento para tomar conciencia del paso del tiempo. Es en estos momentos cuando hacemos repaso de lo que hicimos tiempo atrás o de lo que haremos más adelante mientras el tiempo sigue su curso. Pedimos un minuto más, lanzamos propósitos para hacer ahora lo que no nos atrevimos a hacer o para recuperar hoy lo que ayer fuimos e hicimos.

La preocupación por el tiempo viene es una inquietud reciente. Tiempo atrás su transcurrir no era una materia de preocupación individual ni colectiva. El tiempo se medía en grandes magnitudes marcadas por los ritmos de las cosechas agrícolas. El tiempo fluía y la preocupación por la exactitud y la precisión no existía tal y como la buscamos hoy. Medimos al tiempo al detalle, descomponiendo nuestra existencia en días, horas, minutos, segundos en una lucha contra el reloj para seguir haciendo lo mismo en menos tiempo y poder incorporar nuevas rutinas. Estructuración de tiempo que trata de cumplir con el fin de ser más productivos: ser capaces de hacer más cosas más rápido como si persiguiésemos grabar cada día nuestro nombre en el libro de los récords.

Los relojes de las plazas públicas y de las torres de la iglesias con sus campanas cambiaron nuestros hábitos para siempre

Esta preocupación por el tiempo tiene un elevado componente religioso. Los primeros en comenzar a interesarse por dotar de unos ritmos al día fueron los religiosos de la orden de San Benito allá por el siglo VI. En los monasterios de esta orden se seguía las instrucción de tener que cumplir con siete oraciones diarias que debían realizarse en momentos concretos del día. Aquí comienza a surgir un interés por la precisión, heredada y llevada un paso más adelante unos siglos después por la orden cisterciense  que comienza a desarrollar la relojería mecánica basándose en el dogma de que no cumplir con las actividades diarias y perder el tiempo es ofender a dios.

El interés por el tiempo de esta orden cruza los muros del monasterio y es adoptado por la corte. Los cortesanos ven la necesidad de establecer unos ritmos y el orden en unas ciudades que comienzan a experimentar un notable crecimiento. Así, la industria relojera se perfecciona y aparecen en el paisaje urbano los campanarios, encargados de dictar y recordar el transcurrir del tiempo a sus habitantes: el inicio de la actividad, la apertura de puertas de la ciudad, el toque de queda, las reuniones públicas... La gestión de las ciudades y de la vida de los ciudadanos busca la sincronización en aras de optimizar la actividad comercial, el transporte, el ocio de los ciudadanos... Los relojes públicos cambian de una vez para siempre nuestra forma de comportarnos, de organizar el tiempo personal y social, la forma de trabajar y la forma de comprar.

Las redes sociales están cambiando nuestra forma de trabajar y relacionarnos con los demás y con los espacios públicos

La preocupación por el tiempo queda estandarizada apenas dos siglos después de su salida de los monasterios. En el siglo XIV ya se ha incorporado a la vida cotidiana de la ciudad, siendo un elemento clave para el tránsito de la Edad Media al Renacimiento y la llegada de la Ilustración. Las ciudades compiten entre sí para tener el reloj más preciso y hermoso en las torres de sus edificios más relevantes. Conforme la industria relojera avanza se da un proceso de miniaturización y abaratamiento de costes que hace que los relojes entren en las viviendas al volverse más asequibles y tener un tamaño más reducido.

El desarrollo de la industria relojera concluye con la aparición del reloj personal.  De repente, comenzamos a portar con nosotros un nuevo compañero al que recurrimos numerosas veces a lo largo del día. Un objeto que se convierte en nuestro vigilante recordándonos el tiempo que hemos perdido o nos han hecho perder, el que hemos malgastado o aquel que acabamos de derrochar. Un compañero que convierte el día en una carrera contra sus dictámenes y que trata de impulsarnos a ser más productivos y a buscar la realización personal. Un recordatorio de lo que hemos sido y dejado de ser, de lo que somos y no somos capaces de ser, de lo que queremos ser y de lo que nunca llegaremos a ser convirtiéndonos en ese conejo de Alicia en el País de las Maravillas que vive angustiado por un tic-tac incontrolable.

El reloj es el testigo que presta la declaración definitiva el día que nos evaluamos nuestras vidas ya sea por el último cumpleaños, el cercano cambio de año o por la pérdida de alguien con quien queríamos seguir pasando más tiempo. 

En el futuro no recurriremos al reloj como testigo. Nos bastará un repaso al muro de nuestro Facebook para ver qué hemos sido y cómo hemos cambiado. Si el reloj y su evolución fue tecnología necesaria para vivir el tránsito de la sociedades agrícolas a las sociedad urbanas e industriales, las redes sociales y sus consiguientes avances serán la tecnología de las nuevas sociedades digitales.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La Ilusión de Ser Perfecto

No hay momento más tenso que la espera de una sentencia. Siempre he vivido con congoja y un poco de escepticismo la aparición de una nota, una evaluación o una valoración. Ver, por ejemplo, cómo un gimnasta espera sentado la valoración de los jueces del ejercicio recién realizado, el apuro de los alumnos que, año tras año, esperan aterrados sus notas de selectividad o la ilusión desvanecida de quienes han optado por hipotecar parte de sus vidas en la preparación de una oposición. Por qué no decirlo también, la esperanzas y cuentos de la lechera de todos aquellos que día tras día apuestan su futuro personal y laboral a golpe de click en los portales de empleo de internet.


La ilusión de ser perfecto por Nadia ComaneciNos enfrentamos a esos momentos esperando todo: la promesa de que la felicidad está más próxima, la confirmación de nuestra identidad o la constatación de que quien dice querernos nos seguirá queriendo siempre. Ansiamos una felicidad que hemos hecho dependiente de la valoración de los otros para ser feliz, inyectándonos con ello unas altas dosis de ansiedad. Esperar algo implica no disfrutarlo, más aún cuando el resultado deje de depender de uno mismo en la consecución de lo que nos hemos impuesto como un diez, lo que creemos perfecto.

Creo que nuestros esfuerzos han de estar centrados en evitar autoengañarnos y no esperar ni temer nada. Quien espera teme no conseguir lo que espera, por lo que no esperar nada implica no tener miedo. El mayor ejemplo de no esperar nada  disfrutar de la perfección nos lo ofreció hace cuatro décadas la gimnasta rumana Nadia Comaneci, que en los juegos olímpicos de Montreal cosechó el primer diez de la historia. No lo esperaba, sabía que había hecho un gran ejercicio, pero nunca se le pasó por la cabeza que alcanzaría esa nota. Sus catorce años eran una muestra de la más pura inocencia de la niña que nada espera y que todo su horizonte temporal está instalado en el presente,sin angustias ni ansiedad por un futuro que no contempla.

Por eso no esperemos ser perfectos ni encontrar a nadie que lo sea, ni nada que lo sea. Todo es sujeto de sufrir desencuentros y no alcanzar el resultado deseado. Eso sí, con ellos seguiremos manteniendo viva la ilusión de la perfección. La perfección no está en el resultado sino en la pasión en lo que se hace y cómo se hace, es la ilusión por lo desconocido lo que nos puede acercar a una perfección que no existe. Aceptemos que no somos perfectos, vivamos el presente porque como decía Borges el futuro es demasiado incierto como para perder el presente haciendo planes.


jueves, 1 de octubre de 2015

Te miento porque me crees

Invertimos gran parte de nuestro tiempo y de nuestras energías en detectar las señales de cuándo nos están mintiendo. Estamos pendientes de pequeños gestos que consideramos delatores del mentiroso: habla más despacio, se rasca la nuca, se toca la nariz, se tapa la boca, nos da excesivos detalles, nos presenta justificaciones no solicitadas... Todo con el propósito de desenmascarar el fraude no porque estemos buscando conocer la verdad.



Todos mentimos, todos los días, varias veces, aunque nos cuesta reconocerlo. Aprendemos a mentir desde pequeños ya sea disimulando, ya sea omitiendo, ya sea engañando deliberadamente. Engañamos desde que somos bebés emitiendo llantos que simulan dolor aunque no nos duela nada sólo para conseguir nuestro propósito: atraer la atención. Pero también mentimos cuando afirmamos: "¡Qué bien te sienta ese vestido! ¡Se te ve más joven! ¡Está todo muy rico!..." Mentimos por dignidad social, para no ofender o porque un secreto debe seguir siéndolo. 

La mentira está instalada en nuestro cotidiano y en nuestra vida laboral. Pensamos y declaramos que mentir es malo pero aún así somos ambiguos con el uso de la verdad. Socialmente censuramos el uso de la mentira al tiempo que la utilizamos en plano individual. Tengamos presente que el recurso de la mentira nos ha permitido evolucionar como especie: ser más inteligentes nos hace más capaces para el recurso del engaño.

Mentir forma parte de nuestra cultura y de nuestra historia. Miente la Biblia, mienten los grandes referentes del pensamiento. Mentimos a nuestra pareja, a nuestros padres, a desconocidos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros hijos, a nuestros amigos, a nosotros mismos. Recurrimos a ella a veces de forma consciente y deliberada y en otras participamos en ella de manera involuntaria. La mentira y nuestras mentiras nos rodean.

Alrededor de la mentira siempre aparece el siguiente interrogante ¿Por qué mentimos? La respuesta es más sencilla de lo que pensamos. Mentimos para reducir la distancia entre lo que realmente somos y lo que deseamos ser. Es un atajo al que recurrimos para alcanzar en menos tiempo y con menos esfuerzo aquello que anhelamos ser o cómo nos gustaría ser. 

La mejor solución para evitar ser engañados ser conocer con claridad qué es lo que deseamos: ser rico, más atractivo, más fuerte, más joven, más inteligente, mejor esposo o esposa, buen padre o madre... Es en la toma de conciencia de nuestros deseos donde se forja el escudo que nos protegerá del engaño de otras personas, empresas o productos milagro.

Aceptemos cuanto antes la siguiente proposición: la mentira es un acto cooperativo. La mentira por sí sola no tiene poder alguno y carece de toda importancia. Adquiere vigor, fuerza y trascendencia en el momento en que aceptamos creer en ella. Si alguien, en algún momento nos engañó o creemos que ahora misma nos está engañando es porque aceptamos creer lo que nos decía. Sin la ilusión de verdad no hay lugar para el truco y el desencanto.

La mentira existe y es un recurso del que todos nos valemos. Me parece adecuado desenmascarar la mentira siempre que sea en la búsqueda de la verdad. la búsqueda de la verdad de verdad. En las últimas fechas el caso Volkswagen y su fraude en las emisiones de de gases contaminantes está en boca de todos. Creo que con este caso nos quedamos en lo superficial: queremos conocer todos los detalles de cómo pudieron sortear las medidas de vigilancia, de cómo funcionaba el dispositivo. Y, sin embargo, simplemente nos quedamos en la parte superficial de la verdad. Esgrimimos nos mintieron porque querían ganar más dinero. Cuando quizá la verdadera verdad de la mentira encuentra otras razones: el miedo a perder en un mundo competitivo, la ausencia de compromiso con un bien común como el medio ambiente, la incapacidad para adaptarse a una normativa o la falta de voluntad para hacerlo. 

Desenmascaremos la mentira y conozcamos sus mecanismos pero seamos igual de profundos y exigentes con la verdad. Sólo así podremos mantener y afianzar el nudo de todas y cada una de nuestras relaciones: la confianza.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

No hay mayor dolor que el rechazo. Es difícil afrontar la angustia y el desespero de un "no" sin más razón que el mismo no. Sucumbir al poder de arrastre de semejantes fuerzas queda reflejada en el último poema del escritor y poeta Cesare Pavese "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos".

Constance Dowling y su rechazo a Cesare Pavese provocó el suicidio del poeta italiano
No hay mayor dolor que la espalda de un amor.En el segundo piso del hotel Roma de Turín, uno de los últimos días de agosto de la mitad del siglo pasado fue el escenario elegido por Pavese para poner fin a su vida. Tras escribir el último verso, un último latido de un corazón incapaz de volver a encajar el puzzle de piezas rotas en el que ha quedado convertido tras el último rechazo de la actriz Constance Dowling, Allí, en mitad de una habitación modesta, sin más ornamentación que una butaca color negro, un corazón para de latir.

No hay mayor dolor que el dolor un corazón que ha perdido de vista sus horizontes vitales. El desgarro que produce en el alma las llamadas no atendidas de la persona amada. La impotencia de no disponer de una medicina con el poder de curarlo todo. Una medicina en la que no sólo está ella sino en la que también está él. Un remedio que además de curar salva.

No hay mayor dolor que un espejo sin imagen. La presencia de un reflejo que no se reconoce, que ha cambiado, ha mutado o ha desaparecido. La soledad y el desespero de una imagen de abandono, silenciosa, que nada dice, todo calla y todo destruye.

No hay mayor dolor que el abandono de un vicio. La pérdida de una rutina, la ausencia de un asidero al que aferrarse para no verse arrastrado y hacia el que arrastrarse. Un lugar al que volver cabizbajo, sucio, desvencijado, mudo, con los labios sellados y los dientes apretados. La pérdida de un espacio al que acudir no para buscarla sino para que pueda encontrarle.

No hay mayor dolor que no poder volver allí.



martes, 22 de septiembre de 2015

Coraje

Fotografía Danielle Tunstall
Fotografía: Danielle Tunstall 

Coraje es ser dueños de nuestro destino

Creer en el destino implica falta de libertad ya que al afirmar que el destino está escrito coarta la libertad de elección del devenir de nuestra vida. Tener coraje es empoderarse, tomar las riendas de la propia vida y dejar de emplear el recurso de la excusa.

Coraje es saber recomenzar siempre

Es ser capaz de salir adelante cuando nadie espera que lo hagas ni creen que puedes ser capaz de hacerlo. Tener coraje es saber guerrear, es saberse capaz de hacer las cosas y hacerlas y, aún saliendo mal, resistir, persistir y seguir. Tener coraje es ser capaz de desafiar y afrontar las consecuencias del fracaso.

Coraje es descubrir que no se puede tener éxito en todo

Es el deseo y el propósito de cumplir con una misión autoimpuesta y autoformulada. Es ser como uno quiere ser y ser como uno quiere. Tener coraje es aceptar que las cosas no siempre salen como uno desea, es poseer la capacidad de reconocer los propios errores.

Coraje es ser optimista

Es tener la habilidad para confiar y ser capaz de delegar en el los demás, Es elogiar a todos aquellos que lo merecen, es hablar del éxito de los demás antes que del propio éxito. Es saber criticar pero sin humillar y dar las gracias a todo aquel que te ayuda. Tener coraje es no aprovecharte de las debilidades de quienes te rodean, cumplir con la palabra dada y, ante todo, no traicionar a un amigo.

Coraje es tener un motivo para levantarte cada mañana

Es tener el arrojo de ser buenos y de intentar ser lo mejor posible. Tener coraje es hacer bien tu trabajo, cada día, cada hora, aunque estés cansado.

Tener coraje es tener el valor de haber elegido ser quien eres a través de lo que haces y no a través de lo que dices. 

jueves, 10 de septiembre de 2015

Españolear

Españolear lo cañí de la españolidad
"He aprendido a no intentar de convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, un intento de colonización del otro"
José Saramago

Llevo unos días un poco hastiado con tanto artículo, debate y noticia acerca del españolear alrededor del asunto de la españolidad de Piqué. Que si esto que si lo otro. Que si uno no puede lucir una camiseta si defiende los intereses de una Cataluña independiente, que está despreciando un símbolo de unidad e identidad nacional, que si la selección debe ser un orgullo... Me recuerda a décadas atrás en las que se nos presentaba una españolidad que no podía ser cuestionada, impuesta y desfasada. Por eso ante tantos pitos, debates y polémicas me pregunto ¿Qué España es la que le pedimos a Piqué que represente? 

¿La de las plazas de toros y toros lanceados o la de los manifestante antitaurinos que escapan apedreados?¿La de mesa o la de barra?  ¿La de Puerto Banús o la de Puerto Urraco? ¿La de la reforma laboral o la de te pago en negro? ¿La popular o la socialista? ¿La nacionalista o la chavista? ¿La de Almodóvar o la del destape? ¿La de Dalí o la de Picasso? ¿La de Velázquez o la de Goya? ¿La de procesiones y confesiones o la de pancartas y manifestaciones? ¿La de Kiko Rivera o la de Pedro Duque? ¿La de tu casa es mi casa o la de vivo en casa de mis padres? ¿La de Pajares o la de Esteso? ¿La de los silbidos o la de los aplausos? ¿La del ver, oír y callar o la que nada se calla?...

...¿La España que todo lo envidia o la que de inmediato se solidariza? ¿La de los refugiados o la de los deshauciados? ¿La de quedamos y tomamos un café o la de ya nos llamamos si eso? ¿La del jamón o la del chorizo? ¿La de flamenco o la de las sevillanas? ¿La del sidra o la del cava? ¿La del Guggenheim o la del Prado? ¿La de Mariano o la de ciudadanos? ¿La monárquica o la republicana? ¿La de Sálvame o la de Salvados? ¿La de Lucas o la de Losantos? ¿La de Induráin o la de Perico? ¿La de Osborne o la de Bertín? ¿La de Lasa y Zabala o la de Vera y Barrionuevo? ¿La de Bárcenas o la de Roldán? ¿La del paro o la de la recuperación? ¿La de Joselito o la de Belmonte? ¿La del ejército profesional o de la mili? ¿La de garrotes o la de barrotes? ¿La de Benidorm o la de Baqueira? ¿La de Epi o la de Gasol?...


Todas ellas son España pero no son mi España. Es la diversidad de ellas y la mezcla que hago de ellas, con sus añadidos y con sus desechos, con lo que quiero y lo que no quiero. Es uno, cada uno, quien construye sus propios significados y qué atributos son los que va emplear para construir ese significado. El término es el mismo para todos pero nadie puede imponer a nadie una definición. Es la misma España tanto para quien pita como para quien está siendo pitado, la misma como para quien pita, la misma también para el que calla: su España.



martes, 8 de septiembre de 2015

Los Nuevos Gestores del Tiempo son las Empresas

"Ya no sé quién soy, pero sí sé quién era cuando me levanté está mañana. Me parece que he debido cambiar varias veces desde entonces"
Alicia en el País de las Maravillas
Lewis Carroll


Internet ha abierto el mundo 24 horas al día los 365 días del año. Vivimos instalados en una continuidad que no para. Un nuevo modo de vida en el que no hay lugar para el descanso. La actividad empresarial y nuestra vida personal está abierta y disponible cada minuto del día con el mero hecho de incorporarnos a una red social. Nos ponemos a disposición de los demás para que nos consuman, de la misma forma que están presentes los productos y servicios de toda actividad mercantil.


Formar parte de una red social, sea cual sea, no sitúa ante una situación de venta de nuestra identidad. construimos un proyecto acerca de qué partes de nosotros queremos dar a conocer, que recursos emplearemos para proyectar de forma más atinada esa imagen e identificamos con claridad a quién queremos mostrársela. Seleccionamos la red social para alcanzar a nuestro público. Filtramos la configuración acerca de a quién le vamos a dar acceso a esa identidad y planificamos, construimos y gestionamos el contenido que creemos adecuado proyectar y difundir a ese público, nuestros clientes, que hemos marcado como mercado meta.

Vivimos acelerados, en esa necesidad de estar consumiendo y ser consumidos en todo momento. Hemos alterado nuestro patrón de relación con el tiempo así como el modo que teníamos de medirlo. El patrón cultural en las sociedades occidentales de consumo del tiempo se centra en la continuidad. siempre debemos estar consumiendo, no queda espacio para el descanso ni para la valoración. La discontinuidad es considerada con el peor de los pecados y lleva consigo la mayor de las penitencias: la exclusión, Quien no consume continuamente será devorado por los demás. Se verá apartado. Quedará en el andén viendo como ha perdido el último tren.

El tiempo ya no es una sucesión de estaciones: primavera-verano, otoño-invierno, ni nuestros días vendrán marcados por los ritmos circadianos. El tiempo hoy lo marca Apple con el lanzamiento de cada nueva novedad al mercado y las empresas de la moda que han desarrollado el modelo de negocio fast fashion. Estamos instalados en un nuevo método de medición del tiempo. Dejaremos de prestar atención al año cuando nos pregunten por la fecha de nacimiento de nuestro hijo diremos que nació el Black Friday del Mes de la Moda de ElCorteInglés del año iPhone6

Nuevas patrones y formas de medir el tiempo que poco a poco nos invade, empleando como vehículo de contagio no ya el cuerpo de un animal infectado por un virus que ha dado el salto a la especie humana. Las enfermedades más devastadoras del futuro no saltarán entre especies. Las nuevas se extenderán y se extienden en los dispositivos tecnológicos que llevamos en el bolsillo, que tenemos sobre nuestro escritorio o que copan el lugar más importante de nuestro salón. Las nuevas epidemias no serán entre seres vivos, sino que pasarán de los seres inertes a unos seres vivos que se dejaron morir y matan aquello que les mantiene con vida.



jueves, 3 de septiembre de 2015

Pedazos de Angustia

La pasada noche veía conmovido, agitado e indignado las noticias en torno a los movimientos migratorios y el creciente número de refugiados que tratan de llegar a Europa occidental, huyendo de la miseria y de la guerra, por la parte oriental del viejo continente. Los medios difundían y se centraban en la conmoción que generaba la imagen de un niño de tres años que había fallecido ahogado en la costas mientras escapaba de una situación que no entendía hacia un futuro que siquiera imaginaba.


Al saltar de canal, una vez terminado el noticiero, un programa de televisión mostraba bajo el título "Los que vienen a gastar" cómo se construye toda una estructura de oferta de servicios, productos tanto privados como públicos orientados a atender sus necesidades y exigencias. Se edifica y construye todo una economía servicial, volátil y de adulación para un colectivo, el de las grandes fortunas, que vive de espaldas a una realidad, la que existe fuera de sus burbujas, que no comprenden y que, igual que el niño de tres años, va hacia un futuro que no son capaces de imaginar.


Mientras tanto la clase política se afana en reunirse y en acelerar un proceso de toma de decisiones que no tiene más horizonte temporal que los ciclos electorales. Una clase política que, con sus decisiones, sigue empeñada en repartir pedazos de angustia que alimenta un futuro que ni siquiera imaginarán.

lunes, 31 de agosto de 2015

Sobrevivir a otro Verano Contigo

Termino las vacaciones echando de menos volver al trabajo. He pasado un mes de continua convivencia con mi pareja y he decir que, milagrosamente, ambos hemos sobrevivido. Hemos sido capaces de derrotar al hastío, de ir a lugares nuevos en los que la única cara conocida sea la nuestra y que todos los planes para pasar el día fueran los que el uno al otro nos hacíamos. Propuestas que no iban más allá de la extrapolación de las mismas rutinas de cada día a otros escenarios y a nuevos horarios. Aún así hemos sobrevivido.


Esta mañana, mientras ella se preparaba para volver de nuevo al trabajo, me he preguntado qué ha permitido que tal milagro se haya obrado después de que, a mitad de mes, estuviese odiando la nefasta idea de que nuestras empresas hubieran confabulado para suspender su actividad en las mismas fechas. 

El quince de agosto creía que no sería capaz de soportar durante más tiempo su manía de no recoger las migas de pan después del desayuno, su extraña obsesión por alinear las zapatillas con las líneas del suelo y su más que insufrible don para ajustar los horarios a su entera conveniencia. Creía que cuando llegara el día treinta nunca más tendría que volver a tener que seguir los turnos para la ducha ella impone y jamás volvería a hacer viajes de regreso al coche porque hubiese olvidado esto o lo otro.

Hoy, treinta y uno de agosto, ninguno de los vaticinios y juramentos que me hice en silencio hace quince días se han cumplido. He aprovechado cuando se ha marchado, apresurada porque su tiempo se aceleraba mientras el mío seguía instalado en la lentitud de quien no quiere desperezarse, para tratar de dar respuesta a este misterio que me corroe. ¿Qué provoca que otra vez, otro treinta y uno de agosto, sigamos estando juntos? He pasado muchos minutos buscando respuestas y no encontraba ninguna. He desayunado sin prisa intentando encontrar entre los dulces algún sabor que me transportara al recuerdo de un pasado mejor o al sueño de un futuro improbable. Nada.

Al salir de la ducha, hoy no había turnos ni se había establecido un tiempo máximo, he cometido uno de los mayores agravios que se puede cometer contra la pareja: utilizar sus zapatillas de estar en casa y, ese acto tan banal, insignificante, se ha vuelto revelador. Ha sido calzarme esas zapatillas y, a cada paso que separa la ducha del armario, han aflorado sin esperarlo las razones por las que, llegado el último día de agosto, sigo deseando estar con ella. 

Me ha salido un listado en que aparecen las grandes cosas, las medianas y las pequeñas por los que continuo con mi pareja y que ahora comparto. Lo he titulado "Motivos para quererte el 31 de Agosto"

MOTIVOS PARA QUERERTE EL 31 de AGOSTO

  • La capacidad que tienes para quejarte de todo menos de lo poco que te quejas.
  • Una sonrisa, la otra y la siguiente, porque cada una de ellas y la suma de todas me descubre que te ríes por todo y a la vez te ríes de nada y porque, casi siempre que lloras lo haces de alegría y muy pocas veces de pena.
  • Cada vez que en la comida me preguntas por la cena, que, en cada cena, me preguntas por la comida y por dejar que el desayuno sea mi terreno infranqueable.
  • Recordarme que mis ronquidos son la banda sonora de tus desvelos a la vez que olvidas lo atento que estoy a tus coreografías que hace que no sólo durmamos el uno al lado del otro sino juntos.
  • El que los domingos no te preocupen los lunes, en invierno no extrañes el verano y que lleves con orgullo cada año que has cumplido porque, como tú misma dices, son el reflejo de todo lo que has vivido y de todo lo que estás dispuesta a vivir.
  • Cada uno de tus pijamas, por tu asombrosa capacidad que tienes para ponértelo cada vez que entras en casa y lo que los echas de menos cuando no lo llevas puesto.
  • Ir cada mañana a abrazarte porque así, mientras estamos tan cerca, me doy cuenta de que podemos llegar muy lejos y que gracias a ello descubro que, aunque estemos muy lejos siempre hallamos el punto intermedio donde encontrarnos.
  • Ante todo y, sobre todo, el que me hagas feliz por estar a tu lado y, sobre todo, cuando estoy a tu lado.


jueves, 30 de julio de 2015

Una parte de mí va a morir

Hoy es el día en que una parte de mí va a morir. Es un asesinato que llevo mucho tiempo planificando y representando, una y otra vez, en mi cabeza. Lo tengo señalado desde hace tiempo en el calendario. La cuenta atrás lleva siguiendo su curso desde hace meses y está próxima a la desembocadura. Hoy, al fin, una parte de mí va a morir y no voy a derramar una sola lágrima, no me va a doler y, más que nada, lo voy a disfrutar.


Fotograma de la película "Anatomía de un asesinato" de Otto Preminger

Ha llegado el momento de desprenderse, de soltarse y dejar de aferrarse. Has de saber que, aunque me esté despidiendo de ti para siempre, si volviera a nacer, volvería de nuevo a buscarte. Te buscaría en cada mano en la que mis dedos se entrelazasen. Te buscaría en cada rostro en el que apareciese una sonrisa. Te buscaría en cada imagen que mirase. Te buscaría en todas las canciones que escuchase. Quiero que sepas que, aún sabiendo que no estarías, te seguiría buscando.

Sé que hoy una parte de mí va a morir. He decidido borrar tus recuerdos, destruir uno por uno los objetos que rescaté de ti y que he guardado en secreto durante todo este tiempo. Prometo no volver a preguntar por ti y, ni siquiera, volver a mencionarte. He decidido que dejes de ser esos puntos suspensivos que ni cierran historias ni permiten que otras nuevas se inicien. Hoy, al fin, he decidido.

Sé que cargo con las culpas de quien ha infringido todas las reglas. Incumplí todas y cada una de las promesas pactadas. Rebasé todos los límites que me fijabas, que al principio corría demasiado y que cuando me reclamabas con un "¡alto!" no me detenía nunca. No miré las señales de peligro que ponías en el pasillo y dejaba que tú fueras quien pagara todas las multas. Sé que soy culpable de traspasar cada una de las fronteras que aquel verano en la playa esbozamos en la arena y de que, llegado el día, me negaste el pasaporte de vuelta.

Quiero que sepas que de haber seguido las reglas tampoco habríamos llegado a ningún lado. 

Hoy muere una parte de mí y, esa parte, eres tú.


jueves, 23 de julio de 2015

Cómo Ser Estrella del Rock

Menuda polémica se ha armado las últimas semanas con la portada de la revista Rolling Stone en la que aparece Kim Kardashian. Las nuevas estrellas del rock son de todo menos músicos: políticos, religiosos, celebrities, escritores, bloggers... todos son susceptibles de ser considerados iconos de la transgresión y protesta del establishment pero sobre todo son unas estrallas del marketing.

El papa Francisco parece el nuevo Jimi Hendrix rompiendo con los dogmas establecidos del mismo modo que Hendrix rompía su guitarra sobre el escenario. Pablo Iglesias es el nuevo líder del cambio y la renovación de que un nuevo mundo es posible como el John Lennon español del segundo milenio. Kim Kardashian se convierte en el icono de la nueva sexualidad y la voluptosidad como en su día lo representó la sexualidad inocente de Madonna.

Cualquiera puede ser una nueva estrella del rock si es capaz de presentarse como un emblema de la ruptura contra lo establecido. En ocasiones solo llegaré a ser estrella del rock en mi trabajo cuando decida rebelarme contra las imposiciones de mis superiores y el público que me jalonará no pasará del de "algunos" de mis compañeros de trabajo y mi círculo de relaciones más íntimo. Sin embargo, puedo ser estrella del rock, el límite estará en mi audiencia.

Polémica portada Rolling Stone con Kim Kardashian

Rockstar es quien deja su trabajo por no estar dispuesto a seguir aceptando condiciones que atentan contra su dignidad. También lo es quien se atreve a denunciar esas mismas prácticas, de forma pública, cuando las sufren otros ya sea en el entorno profesional, social, familiar o cultural. Todo aquel que denuncia prácticas injustas y trata de vivir la vida como cree que debe ser vivida, desde la libertad de elección, sin dañar a nadie nada más que en su orgullo y vanidad lleva en su esencia el ser una estrella del rock.

Todos podemos ser Rockstars sin necesidad de ser portada de la Rolling Stone. Solo pasa por difundir ese modo de actuar tan transgresor a través de un canal de difusión adecuado, sólo hay que saber utilizarlo en el tiempo, forma y lenguaje apropiado. Disponemos de los canales para hacernos visibles, sólo es necesario encontrar un verdadero acto de transgresión para convertirnos en iconos como lo fue pararse delante de un tanque en plaza de Tianamen en el pasado o negarse a pagar una deuda injusta (ya sea con Alemania como Tsipras o la hipoteca con el banco como muchos) en el presente. Lo importante no es tanto la carga de significado de transgresión de lo que hagamos, hoy, lo verdaderamente importante, está en la cantidad de público que lo vea.



jueves, 9 de julio de 2015

Si Quieres Encontrarme Ya Sabes Donde Estoy

Si quieres encontrarme, ya sabes donde estoy. Esta frase de la canción calle Melancolía de Joaquín Sabina te pide que, allá dónde hayas ido, no te olvides de mí, no te olvides contar a otros que existo, que no he ido aunque me has llevado contigo.


melancolia relato

Ahora que ya te has ido quiero que hables de mí, que transformes tus recuerdos en palabras. Da igual lo que digas, bueno o malo, sólo quiero que tus labios me mencionen porque será la única forma en que pueda de volver a besarte. Da igual lo que digas pero habla.

Puedes contarle a quien quieras todos mis defectos, enumerar cada una de mis manías e incorporar a ese listado incluso las que nunca me dijiste que tenía. Construye una lista infinita pero habla. Puedes contarle a quien quieras lo mal que canto, lo peor que cocino e incluso te doy permiso para que les cuentes mis más odiosas rutinas. El tiempo que paso encerrado en el baño, lo esclavo que soy de mí mismo, mi incapacidad para hablar por la mañana hasta que no me haya terminado las tostadas y que para dormir tenga que encender la radio. Dí lo que quieras pero habla.

Si quieres encontrarme ya sabes donde estoyCuenta lo mal que canto y lo peor que bailo, lo que echo de menos a la gente cuando no está y lo poco que la soporto cuando estoy con ella. Habla de lo mal que hablo y de que en mi vocabulario no existen palabras relacionadas con el afecto. Menciona cada una de las ocasiones en las que te negué un gesto de cariño cuando lo necesitabas. No olvides mi insoportable manía de tapar mis oídos a cada uno de tus problemas. Recuérdales mi insana costumbre de buscar la forma de callarte para dejar de escucharte. Di lo que quieras pero habla.

Sé que he construido una distancia que nos vuelve inalcanzables como inalcanzable nos parece poder conseguir aquello que más queremos. Ahora cuanto más te quiero, tengo la sensación de que estás más lejos, el resultado de despreciar tu cercanía cuando no te quería. Di lo que quieras pero habla.

He encontrado las palabras que expresen todo lo que tengo para decirte: "Si quieres encontrarme, ya sabes donde estoy".



miércoles, 8 de julio de 2015

Marketing de Celebrities

El mayor deseo del ser humano es controlar la valoración que los demás hacen de nosotros. 

Desearíamos estar en la cabeza de los demás para descubrir si nos ven como nos gustaría y, en caso de que no sea así, comparar la distorsión entre la imagen percibida y la imagen deseada. Sabemos que no somos perfectos pero deseamos que los demás nos contemplen lo más perfectos posibles.


Meg Ryan nueva imagen operada

La prensa aparece hoy con el nuevo rostro de la estrella de Hollywood de los años noventa: Meg Ryan, que sumados al de René Zellweger y de otras celebrities me induce a pensar que hay una tendencia a no aceptar las imperfecciones. Al mismo tiempo aparece Geoge Michael con una imagen evolucionada en una dirección totalmente opuesta.

Somos seres visuales y como consecuencia hemos construido toda una sociedad de la imagen que haría tirarse de los pelos al propio Schopenhauer quien hace más de un siglo planteaba que el ser humano debía elegir entre la ética, la religión o la estética y que, en función de su elección, elegiría el transcurrir de su vida.

El peso de la estética en la sociedad de hoy lo comprobamos si analizamos las cifras económicas de sectores como la industria cosmética, el deseo de sustitución de lo viejo por lo nuevo (como ocurre en política) o en el desarrollo de ciudades, el gasto en textil y de renovación constante de la propia imagen del que Inditex ha sabido sacar un gran redimiento, la proliferación y aceptación de la cirugía estética sin otra finalidad que el deseo de embellecimiento... 

No se trata de una tendencia nueva, llevamos siglos con ella y la cirugía es una de las manifestaciones del hoy del peso de la estética en la sociedad. En otros momentos históricos se representaba mediante ropajes suntuosos, peinados imposibles o la utilización de materiales escasos como complemento. El adorno y ocultación del propio rostro para mostrarnos como otros distintos ya existía en las sociedades tribales.

La diferencia en el hoy es que nos que mostramos otro ser de nosotros sin cambio identitario. Belén Esteban se engalana y esculpe su rostro pero quiere seguir siendo la princesa del pueblo, Meg Ryan distorsiona su imagen en un intento de rescate para seguir siendo la misma que era hace dos décadas, lo que te acaba convirtiendo en un esperpento de ti mismo como denunció hace unos meses Uma Thurman. Por mi parte, creo que lo simplifico en la no aceptación de que dejaron de ser quien fueron sin darse cuenta ni aceptar que son quien hoy son, siendo hoy quien son gracias a lo que ayer fueron. Mis sentidas gracias a Hollywood y a Telecinco.

Imagen George Michael sorpredente

lunes, 6 de julio de 2015

Hacerse mayor sin consentimiento

En ocasiones lo que no encaja, lo inadecuado, es lo que más queremos. A lo largo de nuestra vida nos desafiamos a nosotros mismos y nos decantamos por personas, grupos, productos u opciones que están fuera del marco de referencia que solemos utilizar y decidimos incorporarlo a nuestro cotidiano.


Muchas son las personas que han decidido emparejarse con otras que son completamente opuestas a ellas y lo ven como un reto, una oportunidad de aprendizaje o una transgresión de uno mismo, un deseo de agitación de uno mismo. En mi caso, a lo largo de mi vida me he decantado por tratar de construir pareja con personas que me resultan muy ajenas y que escapan del molde predecible de mis decisiones anteriores. El motivo, retarse a uno mismo y, al mismo tiempo, tratar de conocerse. Encuentro otros motivos en un intento de perder el miedo, tratar de romper límites y eliminar prejuicios.

En los últimos días se ha aplaudido la decisión de Estados Unidos de aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo como un acto de ruptura, de superación de unas restricciones culturales al tiempo que nos llevamos las manos a la cabeza ante lo que sucede a orillas del Mediterráneo.



Desde hace unas semanas y, más aún, desde ayer, nos hallamos rodeados con las noticias sobre el referendum en Grecia y las valoraciones en torno a la actitud de su actual gobierno. Bien, considero que los griegos con su "no" han optado por lo inadecuado, por salir de lo norma que dice lo que es moralmente bueno o adecuado y han decidido trazar su propia senda. Se puede concebir esta opción como un comportamiento adolescente, un signo de rebeldía, de juventud y de renovación. Un deseo de construir una identidad que les permita ser otros sin dejar de ser lo que son.

Me genera mucho rechazo las valoraciones que muchos analistas lanzan diciendo que los griegos se lanzan al abismo, que se están inmolando como país y que parecen haber perdido el juicio. A mi modo de ver, los entiendo como un yo adolescente que se aventura a tomar riesgos, opta por probar otras alternativas a las que desde el seno paternal se le lanzan y decide erigirse en constructor de su propio carácter. En este caso Grecia se ha decantado por empezar a vivir sin los dictados incuestionables de la Unión Europea, decidiendo ser los dueños de sus decisiones y quienes tracen su propio camino, con sus aciertos y con sus errores. Lo que no quiere decir que desee que sus padres (UE) dejen de serlo, sino que quiere cierta independencia de ellos y construir su propia intimidad.


Sólo puedo apoyar la decisión de los griegos que han decidido ser adultos mientras el resto de los países preferimos seguir adoptando el papel infantil del niño remilgado, bueno y obediente que, por envidia, señala con el dedo a quien no se comporta como ellos. El pecado de la independencia lo llaman o la suerte de hacerse mayor que preferimos llamarlo otros.

lunes, 29 de junio de 2015

No más Veranos sin Caribe Mix

Ha llegado el verano y, desconectado como estoy de las radio fórmulas, hoy por hoy, aún no se cuál es la canción del verano. Ni siquiera tengo noción de la terna de tonadillas candidatas a ostentar este singular honor. Cierto es que el mundo de la música ha cambiado radicalmente en los últimos años, víctima de su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos digitales ya que esta industria, cayó en el error de pensar que el dominio de la digitalización estaría en sus manos y no en la de los consumidores como, finalmente, hemos podido constatar que ha sucedido.

Caribe Mix un clasico de los veranos

Los veranos son menos verano sin que la industria de la música lance al mercado aquellos remixes que llenaban los bloques publicitarios y deleitaban los oídos de los usuarios de las piscinas municipales y otros escenarios de ocio veraniego. Los añorados Caribe Mix, Boom, Máquina Total, Folklóricos Mix, Rumba Total... y demás variados que hacían las delicias de los encuentros inesperados propios del estío, puesto que incorporaba música y humor para refrescar en todo momento.


Folklorikos Mix una album repleto de hits de la cancion española

Estos remixes parece que han caído en el ostracismo y la industria apuesta por la comercialización de "one it wonder", pelotazos de éxito efímero con los que intentar sacar rendimiento a su actividad, a costa del propio artista, una inversión en su propio descrédito. Sin saber cuál será el hit del verano de este 2015 no he salido de mi asombro cuando he descubierto que Ylenia, esa nancy chusca y artificial que puebla los programas de telerrealidad, ha lanzada su propio tema de cara a lograr la canción del verano tomando el relevo de su antecesora Malena Gracia.





La aparición de esta nueva artista sacada del entorno televisivo y de la prensa rosa me ha hecho rememorar otros casos similares. Casos en los que personajes conocidos han aprovechado su tirón mediático para arrivar en el mundo de la música con igual de pena que gloria. Una de las primeros casos que me vienen a la mente es el de la diosa de ébano Naomi Campbell que probó el cambio de las pasarelas a los escenarios


En Estados Unidos es común que grandes estrellas del deporte lo prueben en el mundo de la canción como ocurrió con Saquille O'Neal y su aventura rapera, aunque no debes olvidar que también tuvo su incursión en Hollywood


Pero antes que él el hijo del viento, Carl Lewis, en la plenitud de los ochenta también sacó su tiempo para deleitarnos con un universo de licra, chicas y ritmos enlatados


En España por aquel entonces quienes rodaban sus videoclips ente programa y programa y corrida y corrida eran dos Jesuses: Jesús Vázquez y Jesulín de Ubrique.




Otros éxitos más modernos que eran un anuncio de las bondades y desgracias de la cirugía estética lo representaban a comienzos del nuevo milenio, capitaneados por Sonia Monroy conocida por sus escarceos con el futbolista brasileño Romario y sus striptease televisivos entre el río Missisipi y los marcianos, las SexBomb y su ven ven ven


Estos son sólo algunos ejemplos, hay muchos más y espero de tu ayuda y colaboración para continuar enriqueciendo el verano con otros ejemplos de casos similares que obvio y espero que me ayudes a rescatar para hacer un nuevo remix de todos.

jueves, 18 de junio de 2015

Encontrar la forma de decir adiós

Tras cuatro meses de convivencia llega el momento de decir adiós. Toca desligarse del hábito que da el contacto, desprenderse de un lugar de encuentro, un tiempo en común y un trayecto compartido. Hay que decir adiós, encontrar las palabras adecuadas para decir "esto se acaba" como si se tratara de un gesto cariñoso. Lo hago  con el deseo de no volver la vista atrás para acabar convertido en estatua de sal. Creo que las miradas, los recuerdos y los anhelos de los ciento veinte días deben ser la fuerza que nos empuje hacia delante.

Carta de despedida del curso Marketing y Compraventa Internacional



Llega el momento de decir adiós porque así lo exige el calendario. Una sucesión de días fríos, lluviosos que nos ha permitido gozar de los más cálidos. Nos despedimos con la promesa de que el calor con el que hoy nos separamos sea parte del calor que nos abrigue cuando vuelva el frío.

Decir adiós es siempre un gesto doloroso, el desprendimiento de una parte uno mismo. Decir adiós debería ser regenerarse, no desprenderse. Un episodio en el que dejar atrás algo de lo que hemos sido, la ayuda que necesitamos para ser lo que seremos y nos sirva para conocer a quien hoy somos.

William Faulkner decía "el pasado no pasa nunca porque es una dimensión más del presente" y Hector Abad Faciolince los describe a la perfección en su novela "El olvido que seremos". Nos despedimos pero seguiremos siendo porque, al final del todo, recordaremos qué hicimos y jamás olvidaremos a aquellos con quién lo compartimos.

Ahora nos toca a cada uno convivir con nuestro duelo. El duelo por aquellos que siguen siendo pero ya no están. El duelo de perder el placer de ser y estar contigo, el duelo del placer que me generaba que estuvieses y fueses conmigo.

Duelo que se convertirá en disfrute al imaginar, con el paso de las estaciones, cómo seguirás siendo ya no siendo tanto este que eres.

Adiós a todos los que están y a los que estuvieron

lunes, 11 de mayo de 2015

Si te quiere, te buscará

"Si te quiere, te buscará" es uno de los clichés que se emplean en las relaciones cuando uno siente que aquel a quien se desea se aleja. La excusa para permanecer sentados, dolidos y frustrados por quien no se atreve a andar un sendero marcado. "Si te quiere, te buscará" es el síntoma de una incapacidad, de la perpetuación de un enfermedad de la que no nos queremos curar.

Si te quiere te buscará y los dos pensaron lo mismo

Si te quiere, te buscará

Es la creencia en que existe un destino, Un motivo para permanecer inmóviles, anhelantes de que sea el otro quien inicie y desencadene los sucesos que me afectan.
Si te quiere, te buscará. Es la última esperanza del abandonado. La razón de quien no entiende que puede dejar de ser amado y opta por seguir perforando su costado.

Si te quiere, te buscará. Es la razón para creer que se ha equivocado. El desafío que el orgullo lanza antes de caer derrotado.

Si te quiere, te buscará. Es la posibilidad de embellecer un final. Es el edulcorante para endulzar la sal de las lágrimas derramadas.

Si te quiere, te buscará. Es la fantasía de los protagonistas de un cuento. Es un mensaje para encerrarnos entre muros infranqueables.

Si te quiere, te buscará. Es la búsqueda de un reflejo. Es el deseo de que el otro sea quien yo no me atrevo.

Si te quiere, te buscará. Es la continuación de una novela sin historia. Es el inicio de un capítulo que no tiene nada que contar.

Si te quiere, te buscará. Es la tragedia de aquellos dos que, una vez, pensaron lo mismo.





jueves, 30 de abril de 2015

Decálogo de Marca Personal

Lista de las diez marcas para alcanzar el éxito en nuestras relaciones y encontrar un lugar en su corazón donde poder quedarnos a vivir.


1.- Tu marca es el rastro, la huella que ha quedado de lo que hemos compartido.

2.- Tu marca es el aviso, la cicatriz de lo que hemos resistido.

3.- Tu marca es el recuerdo de que ya no estás pero aún no te has ido.

4.- Tu marca es el legado que ha quedado de lo que lo he querido.

5.- Tu marca es el contacto, un encuentro, un episodio no emitido de lo que todavía no he vivido.

6.- Tu marca es el resultado, un logro, un hito, una muestra de lo que he podido.

7.- Tu marca es el registro, una búsqueda exhaustiva de lo que aún no he conocido.

8.- Tu marca es el límite, la frontera que delimita lo que he transgredido.

9.- Tu marca es el alivio , la satisfacción de encontrar más de lo que he pedido.

10.- Tu marca es el olor que permanece en mi piel por haberte escogido.


Decálogo de Marca Personal por Ignacio Bellido

Las relaciones, los encuentros que nos marcan son aquellos que nos dejan un legado, un aprendizaje, un sentimiento vivido. No se trata de que me cuentes lo que haces, lo que eres capaz de hacer, sino de lo que sientes, hemos sentido y podremos sentir. Recuerda que puedo olvidar lo que haces, puedo olvidar lo que dices pero jamás olvido cómo me haces sentir. Ésta es la esencia de una relación con una marca y, cada uno, somos nuestra propia marca, vamos dejando su impronta en cada encuentro.





martes, 28 de abril de 2015

Lo Personal Es Tu Marca

Durante los últimas semanas hemos estado hablando en el aula sobre la importancia de construir marca, entendida como una proyección a largo plazo de una identidad y personalidad por la que queremos ser conocidos y reconocidos.

Una marca tiene varias definiciones o categorías dependiendo del impacto o audiencia a la que llega.


Recorre desde una marca personal que es la que cada uno de nosotros construimos a diario y que tiene un alcance limitado a las personas con quienes entablamos contacto hasta una marca país, construida por las identidades de sus ciudadanos, empresas e instituciones y que alcanza una audiencia globalizada.

Una marca personal se construye desde el propio talento.


Construimos marca personal de dentro hacia fuera, no podemos impostar una marca personal ya que, más pronto que tarde, se descubrirá el fraude. Para que cada cual construya su marca ha de descubrir ¿cómo conecto con los demás? y ¿cómo soy capaz de activar oportunidades a partir de los mensajes que lanzo? Así como analizar en qué momentos y escenarios es más efectivo y adecuado la presentación de tal mensaje.

Una marca personal se construye desde un plan de acción que comienza con un ejercicio de autodescubrimiento. Las preguntas básicas desde las cuales proyectarnos en los demás y construir un plan de acción. Las preguntas que orientarán el proceso son sencillas ¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Qué haces para conseguirlo?

Las respuestas a estos interrogantes se orientarán desde la perspectiva de centrar nuestros esfuerzos de acción desde lo que soy capaz de aportar a los demás y menos en lo que soy capaz de hacer. Hablemos de nuestro potencial de ayuda y no de nuestro desempeño. De cómo puedo contribuir a aquellos con quienes me relaciono y deseo relacionarme, evitando la presencia del ego y centrándonos en lo que aporto al conjunto. Un ejemplo de una marca personal mal construida la representa el futbolista Mario Ballotelli como reseña David Blay en "Balotelli el paradigma de la sociedad que fuimos" en dónde ahonda en que el verdadero valor está en lo que uno es capaz de aportar al conjunto en vez de la capacitación individual para el desempeño.

Arancha Ruiz en una reciente entrevista en el programa Para todos la 2, con motivo de la presentación de su libro El mapa de tu talento, reflexionaba sobre un hecho a tener en cuenta. Nuestra esperanza de vida es más larga que la esperanza de vida de las empresas por lo que tendremos que construir nuestra marca ya que ésta sobrevivirá a las empresas en las que podemos trabajar. Es más, probablemente la profesión que hoy desempeñamos hoy desaparecerá en los próximos años. Por lo que nuestra marca, como todo buena marca, debe seguir mostrando su potencial y mostrarle al entorno en el que se desenvuelve su capacidad para aprender a evolucionar porque todo cambia, nada permanece.


jueves, 19 de marzo de 2015

Que Sería de la Vida sin Mí

La vida sin mí no sería. 

Se trataría de un escenario de dóciles, repletos los rincones de sujetos pasivos, de atmósferas sin rebeldía, de rostros carentes de sonrisas. La vida sin mí sería un lugar repleto de espacios sin vida.


La vida sin mí no sería vida. 

Sería un deambular del tiempo sin rumbo. De corazones sellados en el interior de seres herméticos. Sería un lugar de pieles sin caricias, de dedos sin tacto, de bocas cerradas, de ojos sin miradas, de abrazos no entregados, de oídos sin palabras, de lenguajes silenciados. La vida sin mí sería un planeta de cuerpos sin alma.

La vida sin mí no sería vida porque sería inanimada



lunes, 9 de marzo de 2015

Nómada

Soy un nómada que trata de encontrar un lugar, mi lugar. Un espacio lleno de afectos, abrazos, risas, besos y caricias. Soy un nómada que no se cansa de buscar.


Soy un nómada en pos de un lugar en el que parar a ver la gente pasar. Un alto en el camino en el que el tiempo no tenga lugar. Soy un nómada sin cuenta atrás.

Soy un nómada que persigue motivos para echar de nuevo andar. Una estación en la que poder dejar y encontrar cosas nuevas por llevar. Soy un nómada sin mochilas que arrastrar.

Soy un nómada que busca un lugar para vivir todas las vidas en las que me quieras acompañar. Una etapa sin principio ni final. Soy el nómada que te quiere encontrar.


lunes, 16 de febrero de 2015

Enamorarse Bien

el mejor beso de la historia del cine en lo que el viento se llevóLo más hermoso que le puede a uno pasar en la vida es tener la oportunidad de enamorarse. Enamorarse es de las cosas más bellas que pueden suceder pero, como todo, se puede mejorar. ¿Cómo? Enamorándose bien.

Lo más hermoso que le puede pasar a un ser humano es enamorarse bien

A lo largo de una vida son varias las ocasiones en las que elegimos de quién enamorarnos. Esta es una de las decisiones más complejas y que mayores efectos secundarios va a tener en nuestro porvenir. Por eso, hemos de poner mucha atención a la hora de elegir de quién nos enamoramos.

Enamorarse bien implica la construcción compartida de un proyecto común.

Proyecto que debe surgir del compromiso responsable y voluntario de cada uno de los implicados. Este proyecto tiene el punto de partida en el momento en el que mostramos que lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, tantas veces, que se deja de distinguir entre lo tuyo y lo mío para referirse a lo nuestro. Enamorarse bien es cambiar de pronombres.

Enamorarse bien es repetirte te quiero con las palabras de la boca y los besos de los labios

Y, en la pausa entre uno y otro, mientras tratamos de recobrar el aliento, llegará, antes o después, el momento de plantear la pregunta clave sobre el futuro de la relación "¿para qué me quieres?". Enamorarse bien es valorar la protección que una voz evoca.

Enamorarse bien es saber preguntar y querer responder

Porque lo difícil del amor no es que aparezca, que surja, que brote y se encuentre. Lo realmente difícil del amor es que continúe. Lo difícil del amor es encontrar la fórmula que ayude a soportar el paso del tiempo con sus silencios, las discusiones mil veces repetidas, las mismas batallas centenares de veces oídas. Enamorarse bien es querer formar parte de una historia.

Enamorarse bien es no querer renunciar al calor de un cuerpo conocido.

Es descubrir que la ternura y el afecto que ese cuerpo nos trasmitía nos lo sigue ofreciendo, aunque el cuerpo no sea el mismo. Amamos a quien amamos no sólo por el futuro que queremos construir, sino también por el pasado que esperamos poder rescatar. Enamorarse bien es disponer de un salvavidas cargado de caricias conocidas.

Enamorarse bien es comprometerse a querer a la persona que eres, a la que creo que eres y a en la que, creo, te convertirás.


miércoles, 11 de febrero de 2015

Al Menos Tienes Trabajo

al menos tienes trabajo un axioma aceptado que nos esclavizaAl menos tienes trabajo es un axioma muy repetido en las conversaciones durante los últimos años. Puedes lamentar tu situación laboral, la precariedad de las condiciones, la incertidumbre sobre cuánto se prolongará en el tiempo, el impedimento para el disfrute del propio tiempo, de la familia, del estrés asociada, de los achaques físicos derivado de la carga… Son muchas las consecuencias del concepto de trabajo de hoy día pero, al menos, tienes trabajo.

“Al menos tienes trabajo” habla del miedo y el desasosiego que genera  no estar en posesión de ese vínculo. De esa posibilidad de aferrarse a una garantía de un futuro, embrutecedor y de sometimiento, pero, al menos, un futuro. Tenemos miedo de perder el vínculo con algo que nos esclaviza.

Las condiciones laborales de hoy, en muchas ocasiones, provocan que los salarios sean bajos, las horas de trabajo sean muchas y las responsabilidades asumidas por el trabajador excedan lo que su contrato laboral refleja. Resulta complicado que el trabajo se convierta en una vía de crecimiento y desarrollo personal ya que, o bien, el acceso al puesto de trabajo deseado no es posible, o bien, no es en bajo unas condiciones laborales dignas y adecuadas, o bien, ni siquiera se tenga acceso al puesto de trabajo.

El trabajo debe ser un impulso para el crecimiento personal y no sólo un garante de cierta estabilidad económica y, por ende, de una estabilidad emocional. El trabajo debe ser motor de desarrollo, de crecimiento y de cambio para las personas que lo desempeñan. Es poco probable que una persona que trabaje en la restauración cumpla con su convenio colectivo y trabaje ocho horas, probablemente trabajará diez o más y cobrará por ocho, y así en otras muchas profesiones. Esto provoca que cuando este trabajador dispone de tiempo libre hay más probabilidades de que invierta su tiempo en descansar con un mando a distancia en la mano que le permita coger fuerzas para la jornada del día siguiente.

Esto es trabajo de supervivencia, trabajar para sobrevivir, cuando el trabajo debe ser desarrollo pues es una fuente muy importante de nuestra identidad no sólo individual sino también societaria. Al menos tienes trabajo sí, pero quizá este impida desarrollar al máximo mis capacidades y posibilidades, limitan así, aún más mis oportunidades.

Vivimos condenados a una carrera profesional vinculada a las primeras profesiones que desempeñamos, las primeras empresas de las que formamos parte y las condiciones laborales que asumimos en su día. Con la tasa de paro actual se habla de que hay muchas personas en situación de desempleo provenientes del estallido de la burbuja inmobiliaria ,lo cual es cierto, o de otros sectores ya obsoletos o necesitados de reconversión. No lo discuto.

Sí discuto el hecho de que estos individuos viven presos en una realidad derivada del concepto de que trabajo es el equivalente a subsistencia. Subsistir no nos es suficiente. Necesitamos tener la oportunidad de desarrollarnos. Impedir esta posibilidad conduce al descontento, a la apatía y, sí, también a la rebeldía ante el advenimiento de una muerte social o un suicidio social inducido. El axioma “al menos tienes trabajo” habla de que nos volvemos insensibles y eso es algo que como humanos y como sociedad debemos impedir. Hemos de lanzar mensajes que dejen claro que somos seres sensibles y queremos continuar siéndolo.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Alerta por Olas y Oleadas

Tengo la sensación de vivir en un estado de alerta permanente que lleva prolongándose muchos años. Vivimos rodeados de mensajes de aviso, advertencias, llamadas a la precaución, a los efectos secundarios de los instintos, a lo nuevo, a lo viejo, al orden, al desorden, al calor, al frío, a lo mucho y a lo poco... 
Estado de alerta por frio y bajas temperaturas

No sé quién le ve la gracia y lo divertido a vivir en este estado exaltación continuada, con notificaciones en la pantalla del teléfono y titulares que anuncian noticias catastróficas.Todo esto provoca que cuando salimos a la calle nos miremos unos a otros con los ojos desorbitados y desconfiados mientras nos cruzamos con pasos cortos pero acelerados por una calle en el que a lo lejos el sonido de las sirenas nos anuncian la proximidad del patíbulo.

Unos sostienen que se trata de la cultura del miedo y el vivir bajo un sentimiento de miedo y la percepción de que una amenaza está próxima a materializarse. La más reciente, una ola de frío que se avecina para los próximos días. ¡¡¡la más fría de los últimos tres años!!! Para echarse a temblar. Tan obsesionados estamos con estos mensajes apocalípticos, agoreros que comienzan con "la más...", propios de la mercadotecnia, la publicidad y el sensacionalismo que perdemos la noción de lo real.

Tenemos la opción de vivir bajo esa cultura del miedo que nos paraliza y nos dice de manera soterrada que somos incapaces de hacer frente a la situación anunciada, por lo que, la mejor opción, es que deleguemos su gestión y afrontamiento. Por otro lado, tenemos la oportunidad de enfrentarnos a dicha situación y comprobar si la amenaza es real, cuál es su tamaño y magnitud y, sobre todo, de qué capacidades y habilidades dispongo para afrontarla. Qué recursos poseo y cuáles necesito para que, en un futuro, cuando la situación se repita pueda minimizar su impacto.

Hoy en España vivimos bajo el siguiente mensaje ante la llegada de las próximas elecciones municipales, autonómicas y generales. La opción, a día de hoy, lanzada por el Partido Popular de "o nosotros o el caos". El nosotros implica lo que ya conocemos porque hemos convivido con ello durante años: menoscabo de las prestaciones sociales, pérdida de servicios y calidad en la atención sanitaria, menor esfuerzo en investigación, abandono de la educación, empeoramiento de las condiciones laborales...

la cultura del miedo es una estrategia política para recabar votos

La otra alternativa es el caos, es decir, optamos vivir bajo la cultura del miedo y la percepción de la amenaza constante o nos sumergimos en el caos. Personalmente prefiero el caos ya que éste, tal y como decía José Saramago "no es más que un orden por descifrar". El orden de hoy ya lo conozco y, personalmente, no me gusta. Revolvamos y construyamos de nuevo un orden en el que quepamos todos.

lunes, 26 de enero de 2015

Encontré sólo lo que buscaba

encontré lo que buscaba y eso me puso triste

Encontré lo que buscaba y no me sorprendí.


Sólo estaba allí presente lo que esperaba encontrar. Una confirmación de la expectativa. Encontré lo que buscaba, en la medida que lo deseaba y en su justa proporción.

Encontré lo que buscaba y eso me puso triste. 

La búsqueda se daba por terminada y mi  afán por saber quedó desvanecido. No había lugar para preguntas ni para dudas que alargaran el deseo de saber. ¿Dónde quedó lo que no conozco?

Busco cada día la existencia de la sorpresa, el poder de lo inesperado. Vamos a los lugares de siempre, acumulamos rutinas que surten nuestro día a día con el deseo de que, en algún momento, algo suceda y rompa esa estructura.

Hace unos años buscaba en las noches alargadas la ocurrencia de una aventura, poder vivir un momento insólito. Adquirí el hábito del alcohol y el tabaco como si fueran las llaves que me conducirían a un territorio inexplorado. Buscaba algo que no sabía dónde estaba y solo encontraba lo que siempre estaba.

Soñamos pasiones, encuentros, vivencias, experiencias. Ya no medimos la riqueza por el tiempo libre del que disponemos. ¿Para qué lo queremos? ¿Para construir rutinas? Para eso no  merece la pena el tiempo.

El rico, hoy, es el que vive, quien tiene la posibilidad de cambiar sus rutinas, quien cambia los escenarios y los decorados de su vida (Ikea nos ayuda mucho en esta tarea a un bajo precio). Buscamos sorpresas. Ansiamos vivir otros yo que se sucedan unos a otros y que, al menos, de vez en cuando, sea uno mismo el que elija cuándo quiere ser otro y qué otro quiere ser.

Dice Joaquín Sabina que en la ciudad de México encontró todo menos lo que buscaba, un canto de vida que habla del valor de explorar lo desconocido, descubriendo lo inesperado y lo inexplicable. ¡Qué triste que siempre seamos el mismo! No sólo triste para uno mismo sino sobre todo para quienes nos conviven.

¡Qué sentido tiene que sólo ofrezcamos lo que esperan de nosotros! ¡Qué seamos sólo lo que esperan los otros de nosotros como si fuésemos meros funcionarios sentimentales! No perdamos nunca la capacidad de sorprender y sorprendernos pues seguiremos conservando viva nuestra infancia y el deseo de vida.

Intentemos ofrecer a los demás lo que no esperan: un beso que no hemos dado, un gracias por favor, una petición de ayuda con una sonrisa, una propuesta nunca hecha, un sueño nunca expresado, un secreto jamás confesado, un reproche nunca hecho, un te quiero nunca dicho, una imagen nunca vista, un yo escondido, un tú conmigo que aún no hemos vivido.