jueves, 2 de octubre de 2014

Por qué Garrido no es Gamonal

Las obras del parking de Garrido ya han comenzadoLas obras del parking en el Parque de Garrido han comenzado. Varios años después de que el proyecto se planteara y tras varios intentos fallidos, finalmente, la construcción del aparcamiento subterráneo han comenzado. El proyecto, como todos, tiene como en los toros división de opiniones: a quienes afirman que es necesario por la escasez de aparcamientos en la zona y quienes no quieren ver cómo un espacio público queda en manos privadas.

Esta semana han iniciado las obras. Durante varias semanas un grupo de salmantinos se han estado reuniendo de manera asamblearia tratando de paralizar las obras y que éste rincón de la ciudad siga siendo de los vecinos del barrio. El seguimiento de su actividad, por qué no reconocerlo, ha sido digamos que escaso. Este grupo de vecinos, tomando como ejemplo lo sucedido hace unos meses en el barrio de Gamonal en la cercana ciudad de Burgos, han querido emular sus reivindicaciones. No en el uso de la violencia, sino tratar de emplear su ejemplo para despertar las conciencias de los vecinos del barrio de que todos son responsables de la construcción y la identidad que quieren darle al barrio más populoso de Salamanca. El barrio Garrido, nos guste o no reconocerlo, carece de estas señas identitarias y de implicación vecinal en la construcción del barrio como sí ocurre en el barrio del Oeste.


Los motivos por los que Garrido no es Gamonal y, por tanto, las obras del parking en el parque de Garrido son varios. El primero, aun habiendo proliferado varios portales en las redes sociales en los que se trataba de recuperar el sentimiento de pertenencia al barrio como son Garridois not Spain, Garrido monumental o No eres de Garrido sino muchas de las personas que forman parte de ellos ya no residen en el barrio, se criaron en él, pero se mudaron, por motivos laborales o de movilidad social, a otras zonas de la ciudad o a otros lugares de la geografía española. Por tanto, el sentimiento de arraigo y de vinculación con este rincón de la ciudad es contemplado desde la nostalgia, no el de tránsito y el uso frecuente. Bien es cierto que en él, unos cuantos clásicos de mi juventud seguían estando allí como llevan haciendo las dos últimas décadas lo que, claro está, no son los ejemplos más apropiados como cabezas visibles de según qué reivindicaciones.

Durante los últimos años hemos podido ver cómo los usuarios del parque Garrido han cambiado. Lo que hace años eran los hijos de las clases trabajadoras locales quienes hacían uso de sus columpios, fuentes y posibilidades han ido siendo sustituidos por los hijos de la población inmigrante que han ido asentándose en el barrio. Es un proceso global, los barrios obreros de ayer, en la mayoría de las ciudades europeas, son los barrios de las minorías de hoy. Estas poblaciones tiene su sentimiento de pertenencia en otras regiones muy distantes, son sus hijos los que podrían vincularse a este lugar pero se les va a negar la posibilidad al destruirse mientras estos lazos iban cobrando vigor.

La escasa actividad vecinal es uno de los lastres que el barrio arrastra. Bien es cierto que hace más de tres décadas, el barrio Garrido cuando estaba en pleno proceso de expansión, crecimiento y asentamiento de mucha familias tuvo una amplia actividad asociativa de carácter reivindicativo. Con aquellas acciones se consiguió traer el transporte público hasta el epicentro del barrio, el asfaltado de sus calles, mayores niveles de seguridad… Esta actividad, poco a poco, ha ido desapareciendo hasta prácticamente su extinción. No ha habido quien haya tomado el relevo en la actividad de estas asociaciones de vecinos, bien por desinterés, bien por rechazo a ceder el bastón de mando de sus dirigentes. La verdad es que son agrupaciones sociales que piden a gritos una renovación, un lavado de cara y la entrada de savia nueva con ganas de actuar por, para y con los vecinos del barrio. Es posible, lleva tiempo pero es necesario construir una identidad que compartan todos y cada uno de los vecinos  y comerciantes del mismo modo que sucede en otras zonas de la ciudad.

Los últimos motivos por los que Garrido no es Gamonal no son de carácter tan localista, sino que están relacionados con un problema a mayor escala. El anonimato de nuestra forma de vivir, el consumo del tiempo de ocio en espacios cerrados, la sociedad de las pantallas y la escasa importancia que le damos a la necesidad de disponer de espacios verdes en el interior de las ciudades provocan que medidas como ésta proliferen en las ciudades de hoy. Salamanca y el barrio de Garrido no son ajenas a este proceso que es revertible, lo primero que tenemos que pensar es qué ciudad queremos no sólo para nosotros sino también para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. La percepción que tengo desde mi ventana es que lo único que queremos, para nuestro hijos mientras les esperamos ansiosos asomados a los balcones, es que cuando vengan a vernos encuentren rápidamente una plaza de aparcamiento porque según creemos, el confort y el bienestar se encuentran entre cuatro paredes. Es lo mismo que opina mi tele.

5 comentarios:

  1. El problema es que solo ha nsalido los que realmente son de garrido. Pero los jovenes, por que los mayores no estan para trotes. Y luego esta esa parte que quiere un sitio para su coche, para creerse guay y decir que tiene garaje... o porque vende su piso y que mejor que meterle de paso una plaza. Y ya lo que mas se nota, y no es por ser racista, es la cantidad de gitanos, marroquis, rumanos etc que estan en el barrio y que les importa un .... por que no son de aqui ni han vivido lo suficiente. Una pena...

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  2. No creo que lanzar nuestras iras contra personas que han tenido que emigrar a esta parte sea lo más adecuado para tratar el tema. Existe mucha gente de Garrido que vive desde hace décadas en el barrio, salmantino-farinato pura cepa, que no ha movido el culo en su vida por una causa común. El espectro sociológico del franquismo está muy patente en esta sociedad, el yo en "política no me meto" que decía Franco, etc, etc, la incultura de los que teniendo medios a su alcance prefieren drogarse la tarde entera con la telebasura y otras muchas causas son las que dan lugar a que pase lo que pasa. Vivo en el barrio desde hade 20 años y compruebo cada noche del verano cómo mujeres musulmanas marroquíes se sientan con sus hijos por las noches al fresco y charlan pacíficamente sus cosas y cómo han llegado a hacer amistad con mujeres españolas sin mayor problema. Cada vez que alguien dice, "que conste que yo no soy racista" me pongo a temblar". No tiremos balones fuera, si un rumano viene de paso y no tiene casa fija, cómo le vas a exigir que luche por el barrio lo que no es capaz de luchar el farinato de garrido pura cepa. No descarguemos responsabilidades.

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  3. Totalmente de acuerdo con el anónimo de las 23:07.

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  4. mis felicitaciones al autor, como treintañero que fue niño y adolescente en garrido el análisis de la historia y situación actual del barrio es completamente acertada.

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  5. Igual que se habla de NAVEGA, voy a decirlo, se podría hablar de la Asoc Vecinal de Comuneros, que también abandonó a los vecinos del tramo de Alamedilla.

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