viernes, 19 de septiembre de 2014

Escucha para ganarte mi confianza

La confianza es la actitud con la que afrontamos el porvenir, el futuro, es el asidero del que nos servimos en el presente para enfrentarnos a la incertidumbre del futuro. Confiamos en nosotros mismos y en los demás en base a unas expectativas que hemos depositado y que esperamos no ver defraudadas. Le damos valor a la palabra, a los hechos que antecedieron, a las promesas realizadas públicamente o con solemnidad.

Nos llegan a diario cientos de mensajes demandando nuestra confianza: nos la piden los políticos para que la depositemos en las instituciones de gobierno, los anunciantes en los productos que venden, los economistas en los mercados, los directores piden confianza en la empresa a sus empleados… Sin embargo, los seres humanos solo confiamos en las personas, en quienes han establecido con nosotros el compromiso de actuar de una manera determinada. Así, ante estos mensajes, consejos, sugerencias, proclamas o anuncios que escuchamos desde los medios de comunicación guardamos cierta distancia ya que, consideramos, al sujeto muy lejano de uno mismo.

Cuanto más cercano lo percibamos mayor será nuestro nivel de confianza, es lo que estos días ha realizado el número uno del PSOE Pedro Sánchez visitando El Hormiguero o interviniendo en Sálvame. Las redes sociales son muy exitosas porque emplean este lenguaje de la confianza. Así, con las informaciones de nuestras redes sociales y nuestros hábitos de navegación, los programadores informáticos construyen una serie de logaritmos que nos darán sugerencias acerca de qué nos puede gustar tomando como referencia lo que le gusta a alguien cercano a nosotros.

La confianza es el cemento de nuestra vida social pues es la herramienta de la que nos valemos para hacer frente al futuro. La confianza, unida al amor físico (besos, abrazos, caricias) y verbal, la seguridad y el respeto forjan nuestra manera de relacionarnos con el mundo. Confiar y que los demás confíen en mi nos reporta seguridad, la certeza de que seremos capaces de hacer cosas hasta en los momentos más complicados, haciendo ver que respetamos las decisiones de esa persona porque hemos escuchado los motivos que la impulsaron y que nuestro amor es incondicional.

La confianza es escucha. En una relación la confianza se construye desde que el momento en que sé que estás interesado por mí, en el momento en el que llega el desinterés la confianza se resquebraja y va perdiendo su vigor. En otros momentos, la confianza, depositada en los demás, se pierde porque le pedimos a los demás aquello que nosotros no nos damos ni damos, es decir, le pido a los demás que me animen cuando yo a mi mismo me digo que soy incapaz, le demando a mi pareja que sea más cariñosa conmigo cuando llevo meses sin abrazarla antes de dormir, le pido a mis padres ayuda cuando no colaboro con ellos en las tareas del día a día en las que tienen dificultad…

Confiar requiere aceptar que habrá partes del otro que no nos gustan, aceptarlas, aún sabiendo que en muchos momentos nos irritirán. Decía el filósofo Félix de Azúa en su libro Historia de un idiota contada por él mismo que  Lo más difícil de una relación es cuando empiezas a ver en el otro el reflejo de ti mismo, que es ahí donde comienza el fin de una etapa de la relación, que puede ser la última, o la primera de otras muchas que vendrán tras hacer frente a esa primera dificultad a la que toda relación, antes o después debe hacer frente.

Como dice la canción Enamorado de The Sandpipers ay ay ay tú me haces llorar







1 comentario:

  1. Leer este fragmento del libro de Félix de Azúa me ha ayudado en mi decisión de comenzar una nueva etapa de confianza. No confiaba porque no aceptaba nada de lo que no me gustaba de él y si que he llegado a verme reflejada en él.

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