lunes, 13 de enero de 2014

No soy Tonto sino Listo a mi Manera

El ser humano es inteligente pero cada uno a su manera. Todos poseemos los mismos órganos y, en principio, las mismas conexiones neuronales y circuitos nerviosos. Sin embargo, cada cual los desarrolla y pone en funcionamiento de manera diferente adaptándolo a las tareas que cada uno debe llevar a cabo. Por eso cada uno aprende el idioma del lugar en el que vive, unos son virtuosos del violín y otros de la guitarra, unos se dedican a viajar al espacio y otros a diseñar los aparatos que lo hacen posible, uso se dedican al lanzamiento de peso y otros al salto de longitud…

Noval Djokovic ha necesitado años de entrenamiento para mecanizar su juegoEl cerebro nos permite que seamos capaces de aprender casi cualquier tarea que nos ponga por delante. Llegamos a ser tan precisos en la ejecución de una tarea que repetimos una y otra vez que llega un momento en el que funcionemos de forma tan mecánica y precisa como si fuéramos robots.  Un ejemplo de mecanización en la ejecución de una tarea nos lo presentan los jugadores de tenis. El reto que un entrenador de tenis tiene con sus jugadores es conseguir que sean capaces de golpear con una raqueta a una pelota amarilla de la forma más rápida y precisa posible de tal manera que pase por encima de una red de escasa altura, caiga dentro de la superficie de juego, evitando que el jugador contrario sea capaz de hacer lo mismo.

Interiorizar todo el conjunto de movimientos que han de ponerse en práctica para cada golpeo es el desafío que todo entrenador tiene con sus pupilos.  El entrenador debe hablar e instruir a la mente consciente de cada jugador para que absorba una información acerca de la secuencia correcta de unos movimientos que el jugador debe repetirse a sí mismo hasta lograr interiorizarlos y absorberlas de manera automática en base a repetir miles de veces la misma secuencia de movimientos. Esta repetición provocará respuestas automáticas en el jugador que ya no tendrá que destinar tantos recursos para golpear la pelota de tal o cual manera, sino que ya éstos pasan a formar parte de su conducta instintiva, pudiendo dedicar recursos mentales a otras tareas.

Rafa Nadal celebra la victoria en el torneo Conde de Godó de 2013El autocontrol y el manejo del estrés son situaciones con las que los tenistas que quieran llegar al más alto nivel deben saber lidiar. Rafa Nadal afirma en  una entrevista en el País Semanal “es mi cabeza la que me permite, en situaciones de presión, jugar como tengo que jugar. Mi cabeza no me ha impedido hacer lo que yo creía que tenía que hacer… Se trata de tener autocontrol ya que así evitas perder puntos y regalar juegos. Cuando pierdes los nervios el otro te ve mucho más débil. Hay que mirar las cosas de manera global. Hay que tener la cabeza fría”. Las situaciones de presión deberían ser capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos. Los niveles de atención aumentan. Recibimos una descarga de adrenalina. Nos preocupamos más por lo que tenemos que hacer. Sin embargo, en un deporte como el tenis esto puede llevar a dejar de ser eficientes.

Un jugador se lamenta de la oportunidad perdida para hacerse con un título de campeónProbablemente hayamos visto en muchas ocasiones cómo en un partido de tenis un jugador que parecía tener en su mano el partido, de repente, se ve sacudido por el miedo a ganar. Este miedo le provoca a que su manera de jugar se vea alterada y lo que hasta hacía unos minutos eran golpes ganadores se conviertan en una sucesión de errores que parece no tener fin. ¿Qué está pasando? El jugador se ha dejado vencer no por su rival, sino por sí mismo. Se ha dejado dominar por su sistema consciente a la hora de jugar, se ha convertido de nuevo en ése jugador que seguía a pies juntillas las indicaciones de su entrenador y pensaba continuamente en sus instrucciones antes de ejecutar cada movimiento. Todo lo que ha estado interiorizando durante años de entrenamiento deja de tener sentido porque empieza a pensar en el golpe que va a dar antes de realizarlo, vuelve a ser consciente de ellos y por eso los fallos se suceden.

La presión a la que un tenista se ve sometido en un partido, en cada torneo que disputa a lo largo del año, es muy alta. Sólo aquellos que son fuertes mentalmente salen vencedores en los grandes tornes y ocupan los primeros lugares del ranking porque han sabido adaptarse a situaciones en las que el estrés y la presión son constantes. ¿Cómo consiguen los Rafa Nadal, Djokovic, Federer, Ferrer, Murray…  hacer frente a estas situaciones? Dejando que sea la conciencia la que haga planificaciones a largo plazo y evitando que ésta se inmiscuya en el intercambio de golpes de un punto. Estos jugadores se fijan unas metas que han de cumplir: ganar el partido, llegar a la final del torneo, ser el número uno del ranking… y, para conseguirlo, en cada entrenamiento enseñan a su sistema instintivo, armados con una raqueta, cómo conseguirlo.


1 comentario:

  1. Miedo a ganar, miedo escénico, en definitiva el miedo que nos atenaza y reduce nuestras capacidades...

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