lunes, 27 de enero de 2014

La Pantalla que miras puede hacerte Enfermar

El 80% de los españoles hace uso del teléfono móvil en el cuarto de baño

Gérmenes en la pantalla

La invasión de los dispositivos móviles y sus pantallas táctiles en nuestras vidas supone, al mismo tiempo, una exposición a tal número y diversidad de bacterias que corremos el riesgo de agarrar una gastroenteritis de campeonato. En un estudio llevado a cabo en la Universidad de Dakota del Norte en Estados Unidos alerta de que el 15% de los dispositivos móviles poseen bacterias capaces de secuestrarnos en el cuarto de baño.

En la pantalla de nuestro móvil hay más gérmenes que en el inodoro. Lo que se me pasa por la cabeza es, sabiendo que un gran número de usuarios hace uso de su teléfono móvil mientras está en el baño, la cantidad de bacterias fecales que puede contener la pantalla de un smartphone, tablet o iPad puede llegar a ser escandalosa. Si a esto le sumamos la cantidad de veces que moqueamos, la cantidad de veces que la pantalla está en contacto con nuestro sudor, los dedos de diferentes personas que han resbalado por nuestras pantallas, la cantidad de crema hidratante que puede circular por los iconos de nuestras aplicaciones favoritas… Nos lleva a pensar que hay más suciedad en nuestra pantalla que en la suela de nuestros zapatos. Si echamos una vista a contraluz a la pantalla es posible descubrir de qué estamos hablando. 

No mantener una limpieza adecuada de la pantalla de nuestros móvil o tablet pone en peligro la salud de nuestros hijos

Smartphones y epidemias

Los dispositivos móviles que utilizamos son una fuente de infecciones. Una de las razones por las que esto sucede es culpa de los fabricantes de estos aparatos. Los fabricantes nos aconsejan que no hagamos uso de productos abrasivos como el alcohol, amoniaco, limpiadores de cristales, productos de limpieza del hogar… Sino que nos recomiendan y prescriben que hagamos uso de la bayeta seca que, gentilmente, han tenido a bien regalarnos con la compra del dispositivo. La capacidad para eliminar gérmenes de esta bayeta, siento decirlo, es un tanto limitada.

Estamos por tanto ante una situación de emergencia social y sanitaria. Nadie quiere enfermar y todos queremos que nuestro dispositivo móvil nos dure mucho y apenas pierda valor con el paso del tiempo. Queremos que nuestro móvil perdure a riesgo de que nosotros mismos seamos quienes nos quedemos en una situación de riesgo al estar en contacto con esa cantidad de agentes infecciosos. Una posible solución que cada cual puede poner en práctica es lavarse las manos con agua y jabón antes de hacer uso del móvil, tablet o iPad. Quizá sea ir en contra de los propios hábitos de uso de los dispositivos móviles, al primar la urgencia, lo inmediato e impulsivo de su utilización. Pero si uno quiere conservar su salud quizá deba empezar a planteárselo. Sería hacer uso del movimiento slow que apela a lo ventajoso de saber detenerse y mirar con distancia a fin de disfrutar de un presente más prolongado y no tan efímero como el que cada día muchos vivimos.

El miedo que tenemos a los gérmenes, como ya quedó visto hace unos años con la extensión del miedo y la paranoia a la gripe A (H1N1) o los casos por el conocido mal de las vacas locas, nos induce a tomar medidas frente a ellas. ¿Quién se benefició de la proliferación del miedo a la gripe A aparte de la industria farmacéutica? Los fabricantes de jabón de manos. Recordemos que en cada empresa o institución los trabajadores y usuarios debían de estar informados de las medidas de prevención a adoptar para evitar el contagio. La principal de ellas, lavarse las manos con agua y jabón. Así que, esta industria tiene a su alcance una nueva oportunidad de aumentar sus ventas educando al consumidor en la necesidad de utilizar sus productos antes de manipular sus pantallas, con esto logrará aumentar del uso de sus productos y con ello su volumen de ingresos.




La mermelada es un producto del que esperamos esté fresco aún sin saber cuándo fue fabricadaNos gusta vivir en la ilusión de vivir al margen de un mundo contaminado y poblado de gérmenes. Por eso, cuando vamos a un hotel caemos en el engaño de creer que el vaso que encontramos en el baño es nuevo porque está dentro de una bolsa de plástico, que la tapa del inodoro está impoluta porque está recubierta de una tira de plástico, cada vez que compramos valoramos que el producto venga embalado en cientos de capas de plástico, que cuando abrimos el tarro de la mermelada nos sorprenda ese sonido característico que inmediatamente asociamos a frescura aunque lleva meses en el estante del almacén del fabricante más el tiempo en la estantería del distribuidor más el tiempo que haya estado en nuestra despensa.

Para terminar quiero acompañar este post de la canción de los Cinco Tristes Tigres titulada Plástico




miércoles, 22 de enero de 2014

Es Mentira que no te voy a Mentir más

Siendo honestos, constantemente estamos mintiendo. Mentir es afirmar o negar una cosa cuando la realidad es totalmente diferente. Diez minutos de conversación son suficientes para decir tres mentiras, incluidas las informaciones que omitimos. La mentira está presente en la vida social, en la vida profesional, en la vida de pareja, en las relaciones padres-hijos, en nuestro cotidiano… Mentir es algo inherente al ser humano por lo que es importante que conozcamos qué nos empuja a mentir y cómo podemos estar preparados para protegernos de las mentiras.

Todos, a diario, queremos causar una buena impresión. Este deseo es una de las principales causas que nos inducen a mentir. Querer quedar bien ante los ojos del otro. Dejar una mejor imagen de la que realmente sería la auténtica de uno. Nos gusta que los demás piensen que somos más inteligentes de lo que somos.  Que somos mejores personas de lo que somos. Para ello recurrimos a la manipulación o a la ocultación para poder construir esa imagen deseada. Los perfiles en las redes sociales se construyen a partir del deseo de construir una imagen ideal sólo hay que prestar atención a las fotos de perfil que unos y otros empleamos para presentarnos al mundo mejor de lo que somos. Las redes sociales están pobladas de mentiras y mentirosos, para muestra el caso del italiano Thommaso Debenedetti, quien suplantó la identidad de varios escritores como Mario Vargas Llosa o Almudena Grandes.

Las mentiras en la pareja pueden llegar a romperla
Hemos de ser sinceros con nosotros mismos y reconocer que no decimos la verdad todo el tiempo. Eso sí, debemos tener presente que la mayoría de la gente, en una vida social basada en la confianza,  sí nos la dice en la mayoría de los encuentros.  El problema está en los temas que consideramos importantes y en la definición de qué es lo que consideramos mentira y qué no lo es.  Por ejemplo, en la vida de pareja no contar algo que me ha sucedido con otra persona como puede ser encontrarme con una expareja. Este hecho puede no tener importancia para mí pero a lo mejor para mi pareja sí la tiene, por lo que puede degenerar en un conflicto.

Un factor muy importante a la hora de hablar de mentiras son las llamadas esferas de confianza. Cuanto mayor es el vínculo de confianza con la otra persona menor incidencia tendrá la mentira que puede llegar a estar ausente. El motivo está en que la pervivencia de ese vínculo no está en el contenido del mensaje. Sin embargo, cuando estamos ante una persona con la que el vínculo de confianza es menor  se mide mucho más lo que se va a decir.  Las mentiras que reconocemos como tales y que son las que más nos afectan son las que atacan los tejidos emocionales y hacen tambalearse a nutres sistema afectivo. Decir que te quiero cuando no te quiero. Decir que te quiero cuando quiero a otra.

El deporte es un terrena abonado para la mentira y la simulaciónTodos mentimos: políticos, jueces, niños, ancianos, hombres mujeres… Mentimos para protegernos de un posible despido, para salvar una relación, sobre nuestro pasado. Mentir es un acto intencional que tiene como propósito desvirtuar o tergiversar la realidad o puede ser la ocultación de información o datos que interesan al otro de modo urgente con la intención de manipular sus conductas posteriores. Pensemos en cómo los deportistas, en este caso los futbolistas, tratan de engañar al árbitro simulando contacto físico con el rival para que el árbitro tome una decisión ventajosa para el mentiroso.

La mentira social la exige la propia vida social, la cortesía, la economía del lenguaje, el protocolo… podemos mentir u omitir información sin la intención de manipular al otros y sin el deseo de hacer o causar daño o perjuicio al otro. En la mentira social juega un papel muy importante la omisión. La omisión consiste en no decirlo todo, en unas ocasiones porque no es necesario hacerlo y en otras puede no resultar pertinente, por lo tanto, su uso está muy condicionado por el protocolo relacional.

Por ética, tendríamos que tender hacia la verdad. Decir lo que las cosas son. Qué es lo que nos pasa. Qué pensamos. Qué creemos. Qué deseamos. Ocurre que, aunque pueda parecernos mentira, no lo sabemos todo. Es un buen ejercicio el tender siempre a buscar y decir la verdad. Eso sí, hemos de ser conscientes de que no siempre nos van a decir la verdad ni nosotros seremos capaces de transmitirlas. El mejor ejemplo acerca de este hecho nos lo presenta María Dolores de Cospedal en su intervención sobre el caso Luis Bárcenas y su simulación en diferido del finiquito del ex tesorero del Partido Popular.


Para decir la verdad uno tiene que conocerla. Sucede que aún sabiendo la verdad nos la guardamos porque ésta puede ser dolorosa para alguien que apreciamos, estaríamos ante una mentira piadosa. Este tipo de mentira implica adoptar un comportamiento paternalista tratando al otro como un niño. También puede ser un síntoma de falta de audacia o de valor para comunicar una situación o un hecho. Esto puede llevar a cronificar la situación, lo cual puede terminar resultando muy tóxico para la relación.

La clase política es experta en el uso paternalista de la mentira. Mejor dicho, actuando como grandes magos, actúan como ocultadores de la verdad con la diferencia de dirigirse a una audiencia mucho más amplia. La estrategia más habitual relacionada con el uso de la verdad por parte de los políticos es guardarla para mostrarla en los momentos de la oportunidad. El problema al que se enfrentan es que, al tener una audiencia tan grande, es más fácil que se les descubra mintiendo. Este video de la serie Lie To Me nos muestra varios gestos que debemos tener en cuenta para detectar una mentira.



La mentira es una estrategia política para justificar unas acciones como ejemplifica el trío de las AzoresEl recurso de la mentira es también una estrategia política que se emplea para perpetuar y mantener una posición de poder ya sea a nivel político o empresarial. Se ocultan acciones controvertidas o se maquillan las comunicaciones públicas a fin de que el status quo no se vea alterado. Mantener los intereses del poder lleva a quienes lo detentan a caer más fácilmente en el universo de la mentira. Varios son los ejemplos del uso de la mentira a fin de hacer valer los intereses de una clase política: la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, el hundimiento del  acorazado Maine que provocó el desastre del 98, o el rodaje de una película de ciencia ficción en Irán para rescatar a un grupo de ciudadanos estadounidenses retenidos como muestra la película Argo

Una vez que esos intereses políticos dejan de estar presente el recurso de la mentira. Cuando al individuo le da igual esos intereses del poder porque ha salido fuera de ese universo, pensemos en los numerosos libros de memorias de políticos que han abandona su carrera política Zapatero, José María Aznar, Felipe González, José Bono… mienten mucho menos porque ya no tiene nada que perder. Cuando uno está cerca del poder es más fácil mentir, cuando está alejado más cerca estará de la búsqueda y el uso de la verdad.

Para terminar el vídeo de la canción Mientes de Camila como el mejor broche posible para este tema acerca de la mentira


lunes, 13 de enero de 2014

No soy Tonto sino Listo a mi Manera

El ser humano es inteligente pero cada uno a su manera. Todos poseemos los mismos órganos y, en principio, las mismas conexiones neuronales y circuitos nerviosos. Sin embargo, cada cual los desarrolla y pone en funcionamiento de manera diferente adaptándolo a las tareas que cada uno debe llevar a cabo. Por eso cada uno aprende el idioma del lugar en el que vive, unos son virtuosos del violín y otros de la guitarra, unos se dedican a viajar al espacio y otros a diseñar los aparatos que lo hacen posible, uso se dedican al lanzamiento de peso y otros al salto de longitud…

Noval Djokovic ha necesitado años de entrenamiento para mecanizar su juegoEl cerebro nos permite que seamos capaces de aprender casi cualquier tarea que nos ponga por delante. Llegamos a ser tan precisos en la ejecución de una tarea que repetimos una y otra vez que llega un momento en el que funcionemos de forma tan mecánica y precisa como si fuéramos robots.  Un ejemplo de mecanización en la ejecución de una tarea nos lo presentan los jugadores de tenis. El reto que un entrenador de tenis tiene con sus jugadores es conseguir que sean capaces de golpear con una raqueta a una pelota amarilla de la forma más rápida y precisa posible de tal manera que pase por encima de una red de escasa altura, caiga dentro de la superficie de juego, evitando que el jugador contrario sea capaz de hacer lo mismo.

Interiorizar todo el conjunto de movimientos que han de ponerse en práctica para cada golpeo es el desafío que todo entrenador tiene con sus pupilos.  El entrenador debe hablar e instruir a la mente consciente de cada jugador para que absorba una información acerca de la secuencia correcta de unos movimientos que el jugador debe repetirse a sí mismo hasta lograr interiorizarlos y absorberlas de manera automática en base a repetir miles de veces la misma secuencia de movimientos. Esta repetición provocará respuestas automáticas en el jugador que ya no tendrá que destinar tantos recursos para golpear la pelota de tal o cual manera, sino que ya éstos pasan a formar parte de su conducta instintiva, pudiendo dedicar recursos mentales a otras tareas.

Rafa Nadal celebra la victoria en el torneo Conde de Godó de 2013El autocontrol y el manejo del estrés son situaciones con las que los tenistas que quieran llegar al más alto nivel deben saber lidiar. Rafa Nadal afirma en  una entrevista en el País Semanal “es mi cabeza la que me permite, en situaciones de presión, jugar como tengo que jugar. Mi cabeza no me ha impedido hacer lo que yo creía que tenía que hacer… Se trata de tener autocontrol ya que así evitas perder puntos y regalar juegos. Cuando pierdes los nervios el otro te ve mucho más débil. Hay que mirar las cosas de manera global. Hay que tener la cabeza fría”. Las situaciones de presión deberían ser capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos. Los niveles de atención aumentan. Recibimos una descarga de adrenalina. Nos preocupamos más por lo que tenemos que hacer. Sin embargo, en un deporte como el tenis esto puede llevar a dejar de ser eficientes.

Un jugador se lamenta de la oportunidad perdida para hacerse con un título de campeónProbablemente hayamos visto en muchas ocasiones cómo en un partido de tenis un jugador que parecía tener en su mano el partido, de repente, se ve sacudido por el miedo a ganar. Este miedo le provoca a que su manera de jugar se vea alterada y lo que hasta hacía unos minutos eran golpes ganadores se conviertan en una sucesión de errores que parece no tener fin. ¿Qué está pasando? El jugador se ha dejado vencer no por su rival, sino por sí mismo. Se ha dejado dominar por su sistema consciente a la hora de jugar, se ha convertido de nuevo en ése jugador que seguía a pies juntillas las indicaciones de su entrenador y pensaba continuamente en sus instrucciones antes de ejecutar cada movimiento. Todo lo que ha estado interiorizando durante años de entrenamiento deja de tener sentido porque empieza a pensar en el golpe que va a dar antes de realizarlo, vuelve a ser consciente de ellos y por eso los fallos se suceden.

La presión a la que un tenista se ve sometido en un partido, en cada torneo que disputa a lo largo del año, es muy alta. Sólo aquellos que son fuertes mentalmente salen vencedores en los grandes tornes y ocupan los primeros lugares del ranking porque han sabido adaptarse a situaciones en las que el estrés y la presión son constantes. ¿Cómo consiguen los Rafa Nadal, Djokovic, Federer, Ferrer, Murray…  hacer frente a estas situaciones? Dejando que sea la conciencia la que haga planificaciones a largo plazo y evitando que ésta se inmiscuya en el intercambio de golpes de un punto. Estos jugadores se fijan unas metas que han de cumplir: ganar el partido, llegar a la final del torneo, ser el número uno del ranking… y, para conseguirlo, en cada entrenamiento enseñan a su sistema instintivo, armados con una raqueta, cómo conseguirlo.


viernes, 10 de enero de 2014

ASM Salamanca y Outletciclismo: Para Qué Voy a Decirte que me han Robado tu Dinero

Este es el modelo de reloj Polar RCX5 de mi pedido
Acabo de tener un encontronazo con la empresa de mensajería ASM en Salamanca. Os relato la historia, el pasado 20 de diciembre decidí comprarme como autorregalo de Reyes un reloj Polar RCX5, edición exclusiva conmemorativa del Tour de Francia, con todo integrado GPS, pulsómetro, medidor de cadencia, soporte para el GPS... y demás accesorios para ser el más fardón de Garrido a través del portal ouletciclismo.com. La campaña del producto finalizaba el día 27 de diciembre y se me avisaba de que como máximo en 10 después de esa fecha tendría el producto en mi domicilio.

Los días se hacían muy largos pero a la vez ilusionantes a la espera de disfrutar de mi particular salto tecnológico. Ansiaba tenerlo antes del día 5 de enero para poder tenerlo en un momento tan simbólico. No fue así, los días pasaban y el producto seguía sin llegar. Harto de esperar el pasado día 8 de enero me pongo en contacto con el vendedor outletcilismo.com para informarme sobre el estado del pedido pues ya había pasado los 10 días establecidos, iban 12 días. Los responsables del portal web me dicen que ellos tienen la notificación de que el producto está en Salamanca desde el día 2 de enero y que si no lo he recibido debe ser por algún problema con la empresa de mensajería: ASM Trasnporte, Mensajería, Envíos en Salamanca. Me facilitan el identificador de seguimiento de la empresa de mensajería para que vea con mis propios ojos que es real.

Bien, introduzco el número de localizador en el portal web y veo que aparece que el día 3 de enero han pasado por mi domicilio a las 18:50 a entregar el paquete. ¿Cómo? ¡Si en ese momento yo me encontraba ese día, a esa hora en él y nadie ha llamado a la puerta! Bien, no pasa nada me pongo en contacto con la empresa ASM de Salamanca para decirles que tienen un paquete a mi nombre pero que no habían dejado ninguna nota de aviso de que se había pasado por mi domicilio a entregarlo y que no había nadie. La empresa responde que probablemente hayan llamado a otros vecinos y ninguno les haya abierto la puerta. Maldigo a mis vecinos por su desconfianza. Desde que pusieron el portero automático y las puertas blindadas se han vuelto unos huraños y unos avaros de su patrimonio.
Este es la furgoneta de la empresa ASM Salamanca

Como digo, no pasa nada. Lo único que quiero es ese Polar RCX5 para fardar, chulear y, si se puede, para ligar. Le digo a la mujer que me atiende al otro lado del teléfono si me pueden entregar el bulto antes de las 14:00 de ese 8 de enero, me dice que no porque están todos los conductores en ruta y que no puede ser, que si quiero por la tarde. Le digo que mejor lo deje para el día siguiente, el día 9 de enero. Total, son sólo otras 24 horas más de espera. No hay problema ¿Dónde está el problema?

Pasadas las 24 horas, el día 9 de enero sigue sin aparecer mi reloj. El dia 10 de enero decido acercarme a las instalaciones de ASM en Salamanca, situada en el polígono de Los Villares, a recoger el bulto. Le entrego a la mujer que me atiende el número de localizador y le pido, al mismo tiempo, una hoja de reclamaciones. Esta petición la desconcierta un tanto y empieza a revolotear de un sitio para otro buscando la nota de envío de mi reloj, no dando con ella. Al mismo tiempo, permanezco a la espera de que se me entregue tanto mi reloj como la hoja de reclamaciones. Tras varias llamadas y alrededor de 20 minutos, me informa de que puede ser que mi envío formara parte de la mercancía que le robaron a uno de los conductores el pasado día de 3 de enero. Así es y para que me lo crea me muestra la denuncia correspondiente.

Un momento. ¿No me notificas en tu página web que has venido por mi domicilio y dices que estaba ausente? ¿No te he llamado varios días después, el día 8 de enero concretamente, y me has dicho que no había problema que me lo servías el día 9 de enero? ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué nadie me informa? A todo esto aparece el jede de la empresa, justo cuando termino de rellenar la hoja de reclamaciones y se la entrego a la mujer que me ha atendido para que rellene los datos de la empresa, diciéndole a la empleada "¡es la última vez que entregas una hoja de reclamaciones sin que esté yo presente!". Ante esta orden le digo al señor que, esté él o no esté el cliente tiene derecho a pedir y que le sea entregada una hoja de reclamaciones por el personal allí presente, sin necesidad de que el propietario se encuentre en ese momento. La respuesta es "¡¿Quién eres tú para decirme lo que se hace o no en mi casa?!"

Después de una agria polémica, de varios malentendidos y frases sacadas de contexto por parte del personal de la empresa, unida a reproches a mi falta de educación y a frases cargadas de ironía del tipo "¡Míralo, el que sabía tanto de leyes la educación que demuestra tener!". Todo por que le digo al jefe que se le tendría que poner la cara colorada de la vergüenza por su mala praxis y que le acompaño donde sea necesario para que se de cuenta de su error y que, a la vuelta, le daré palmaditas en la espalda acompañadas del mensaje de "¿Ves cómo no tenías razón?".

Esta expresión encendió los ánimos del personal diciéndome que no tengo ni idea, que los responsables de que se me informe del suceso es, en este caso, outletciclismo.com y que es con ellos con quien debo arreglar las cuentas. Creo que es la empresa de mensajería la que se hace responsable de la mercancía desde que sale de origen hasta que llega al destinatario. Pero bueno, decido no decir nada esperando que me sea devuelta la hoja de reclamaciones para poder marcharme. Conforme ha pasado el tiempo parece que los ánimos se han calmado un poco, pese a que no le pareció bien que espetara la frase "!Venga, no me toques las narices!" a otra de las empleadas que hasta entonces había permanecido en silencio que resulta ser la mujer del propietario. Propietario que, evidentemente, responde con la frase "Tú no eres quién para decirle a mi mujer que no te toque las narices". Bueno, lo dicho, tras esto los ánimos parece que se calman un poco y comenzamos a hablar como personas civilizadas después de apelar a la empatía. Empatía que me piden a mí que tenga con ellos. Pero, a ver, pierdes mi reloj, me engañas, me ocultas información, me reprochas el hecho de que me queje, no asumes la responsabilidad de la empresa y ¿soy yo el carente de empatía?.

La respuesta me parece más que evidente. Para terminar, una vez que me marcho y apenas transcurridos 10 minutos del incidente recibo una llamada del propietario preguntándome si había recibido durante esos días la llamada de un número de teléfono, que es el del transportista al que le habían robado la mercancía. Le digo que no porque no he recibido llamada alguna. Tras esto me dice que si sé lo que contenía el paquete. ¡No lo voy a saber un Polar RCX5! con el que aspiraba a ser el más fardón, chulo y ligón de mi alrededor. Bueno, me dice, si quieres esta tarde pásate de nuevo por la oficina, trae la factura de compra y te abonamos el valor de la mercancía. Esto, sólo diez minutos después de decirme por activa y por pasiva que no es su responsabilidad. En fin, me quedo sin reloj y sin ligue.

Imagen del modelo Polar RCX5 Tour de Francia

lunes, 6 de enero de 2014

Hablamos de Rebajas y La Ciencia del Consumidor en A Vivir Castilla y León

Ignacio Bellido estuvo presentando La Ciencia del Consumidor (Editorial Siníndice), el pasado sábado 4 de Enero, en el programa A Vivir Castilla y León de la Cadena Ser, presentado por Diego Merayo, En el programa tuvimos la oportunidad de hablar de cómo, ante la llegada de las rebajas de invierno, el comportamiento de los consumidores y de los comerciantes se ve alterado durante este período.

A lo largo de la entrevista trataremos aspectos que aparecen en "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón" como son la importancia de la imitación y la presión social en nuestras decisiones de compra, cómo nuestros estados de ánimo afectan a nuestra relación con los comerciantes, la importancia de la hora a la que vamos a hacer la compra o qué puede hacer el pequeño comerciante para competir con las grandes superficies. Todo esto y mucho más en A Vivir Castilla y León presentado por Diego Merayo.


viernes, 3 de enero de 2014

Culo Veo, Culo Quiero: el café de George Clooney

George Cloones es la imagen de una importante marca de cafe y cafeterasMuchas de nuestras decisiones las tomamos a partir de la observación del comportamiento de los demás: la manera de caminar, la música que escucharemos, el champú que emplearemos, la marca de vehículo que conduciremos o la discoteca en la que bailaremos. Creemos, según parece, que los demás saben más de lo que queremos que uno mismo. Es el poder de la presión del grupo, factor que influye en nuestro comportamiento en mayor medida de los que nos empeñamos en afirmar.

La imitación es una estrategia adaptativa que nos ha permitido, como especie, aprender a resolver situaciones problemáticas y, con el desarrollo del lenguaje, construir las diferentes culturas que a lo largo de la historia han existido y existen. Imitar lo que otros hacen nos permite adaptarnos y aproximarnos a los resultados que vemos que ha alcanzado a quien hemos visto ejecutar la conducta.

Imitamos para ser aceptados ya que con ello nos garantizamos formar parte del grupo y con ello el acceso a muchos recursos. Una vía de imitación es el consumo y nuestros hábitos de compra, los productos que añadimos a la cesta de la compra. La decisión acerca de qué será lo que compraremos estará determinada por lo que observamos y sabemos que otros compran. En definitiva, queremos lo que otros tienen y nuestras decisiones van condicionadas por este deseo.

El juguete Simon fue uno  de los más vendidos en los ochentaUna primera muestra de este deseo de querer lo que otros quieren y del poder de la presión de grupo sucede cuando, de pequeños, escribimos nuestra carta a los Reyes Magos. En ella, la presión del grupo está más que presente y trastornará sobremanera la conducta de los padres durante un tiempo. Cada período navideño un juguete parece, como por arte de magia, el objeto de deseo de todos los niños y la cruzada en la búsqueda del Santo Grial para los esforzados padres. Recuerdo juguetes como el Simon con su secuencia de luces por recordar, los GusyLuz, la GameBoy, el Tamagochi, Epi Cosquillas, el Furby, el patinete de metal o las muñecas Monster High, por lo que muchos adultos han llegado a sufrir la epidemia del regalo de moda por lo que su comportamiento se vuelve de todo menos previsible y adecuado.

Un niño en el supermecado con el juguete que acaba de elegirLa búsqueda del juguete de moda actúa de forma repentina, actúa como algo de corta duración pero muy pasajero. Se repite cada año, especialmente, a lo largo de las dos últimas semanas del año. La razón es que los padres no pueden convivir con el sentimiento de culpa de fallar a sus hijos privándoles del regalo que tanto ansían para poder mostrárselo a sus amigos y decirles “soy como vosotros porque también tengo este juguete”.

La presión de grupo tortura, por tanto, a niños y adultos. Unos porque quieren poder compartir sus experiencias de juego con sus semejantes, los otros porque, a través del poder del boca a boca mientras se espera que los niños salgan de la escuela, de repente un juguete pasa a convertirse en un objeto muy valioso debido a que pensamos “si tanto gente lo quiere debe ser por algo”. Aparece entonces el miedo a que estemos privando a nuestros hijos de algo fascinante y, claro está, como padres queremos ser  recordados como los proveedores y facilitadores de los mejores momentos de la vida de cada uno de nuestros hijos.

Padres e hijos deben aprender a interactuar con los juguetes

Ese miedo, unido a la culpa, el remordimiento, junto al hecho de creer que si no compramos el juguete, podríamos estar privando a nuestros infantes de momentos maravillosos que pueden desencadenar en frustraciones que se manifestarán conforme vaya creciendo lleva a la idiotización de muchos adultos al cruzar el umbral de una tienda de juguetes. Un gran ejemplo lo encontramos en la película Un Padre en Apuros protagonizada por Arnold Schwarzenegger.


Imitamos no sólo lo que otros hacen sino también que copiamos sus deseos. Queremos lo que los demás quieren, hacemos lo que los demás hacen. Por tanto, cuanto más popular es un deseo o un producto más condicionadas estarán nuestras decisiones, las decisiones de compra no escapan a esto. Miremos a nuestro alrededor y observemos la cafetera que tenemos en la cocina. ¿Por qué decidimos comprarla o por qué nos la regalaron? Presión de grupo.

Anuncio de George Clooney Cafetera Nespresso


Como dice Vanexxa en su canción Superguay: “yo sólo quiero se guay y que todos me quieran”.