sábado, 21 de diciembre de 2013

Lotería de Navidad: la poca Probabilidad de cumplir el sueño de la Posibilidad

Un premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad de 2013Cada año el sorteo de la Lotería de Navidad despierta la ilusión de lo posible en millones de españoles.  Según varios estudios, los españoles gastamos alrededor de 50€ en Lotería de Navidad  entre décimos y participaciones para el sorteo. Si bien es importante señalar que hace apenas cuatro años invertíamos cerca de los 60€. Las personas que más invierten en lotería, aunque pueda sorprendernos, según los datos del portal Ventura24.es, son las mayores de 60 años que gastan, una media de 63€. Asimismo,  en Ceuta y Mellila es donde el gasto por habitante es mayor, así como en Galicia y Extremadura, mientras que los habitantes de La Rioja, con una media de 43€ por persona, son los que menos invierten en la lotería de Navidad.

Lo que moviliza todo este gasto en lotería de Navidad, que puede parecer mucho o poco según el criterio de cada cual, es la ilusión de la posibilidad. Depositamos en cada sorteo de la lotería de Navidad la esperanza de que suceda algo estadísticamente prácticamente imposible: que nuestro número salga agraciado con el Gordo deNavidad. Cada año, repetimos este ritual de la ilusión, este imaginario de lo posible.

Este imaginario de lo posible esta presenta aún a sabiendas que tenemos una posibilidad entre cien mil de ganar el Gordo de Navidad, es decir, un 0,00001% lo cual resulta un tanto deprimente. Aún así, seguimos jugando ya que el ser humano tiende a asignar una mayor probabilidad de que sucedan cosas estadísticamente muy improbables, es el poder de la Ley de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá mal. Este error en la percepción de la probabilidad de la improbable nos lleva a realizar conductas tendentes a buscar el riesgo.

La probabilidad de ganar el primer premio en la lotería de Navidad es de una entre cien milCompramos los décimos de Lotería de Navidad con la esperanza de obtener una gran ganancia, aún teniendo un 85% de probabilidades de perder lo que he invertido. Aún así, cada año seguimos jugando, rechazando quizá la conducta que sería más favorable: no jugar nada. Pero no jugar nada nos sitúa, igualmente, en una situación en la que algo estadísticamente poco probable suceda pero en este caso en negativo, que un familiar, vecino, compañero de trabajo… gane un premio elevado gracias a un décimo que nos fue ofrecido y rehusamos comprar.


El miedo a que alguien cercano sea el agraciado es uno de los principales motivos que nos lleva a comprar más décimos e invertir más dinero en este sorteo, el miedo a que hayamos dejado pasar la oportunidad y, por ello, estamos más predispuestos aún a aceptar algo que nos es a todas luces desfavorable. La tradición del sorteo y el hecho de que sea todo un fenómeno social acaba por tenernos a todos pendientes del televisor y de los niños de San Ildefonso cada 22 de Diciembre.

 La Ciencia del ConsumidorPuedes saber más acerca de estas influencia y otras más en nuestras decisiones a la hora de comprar en el libro La Ciencia del Consumidor: cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón, obra del antropólogo de Salamanca Ignacio Bellido, que ya ha salido a la venta. En él encontrarás respuestas a preguntas como las siguientes: ¿tiene la misma capacidad perceptiva un ciudadano de Roma que un guardia pretoriano de la Roma imperial? ¿cómo es posible que un producto cuya primera experiencia de consumo es a todas luces negativa mueva un mercado de miles de millones de euros al año? La respuesta a estas y otras preguntas en La Ciencia del Consumidor: cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón.


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