sábado, 28 de diciembre de 2013

Hoy Ví una Foto y me Acordé de Mí

Recordamos episodios de nuestra vida más gratos de lo que en realidad fueronLa nostalgia invade nuestros pensamientos cada vez que debemos enfrentarnos a situaciones de crisis o incertidumbre. Dirigimos nuestros recuerdos hacia el pasado, pues éste al haber sido, es estable y recordado con agrado (aunque fuesen tiempos difíciles y agitados como los que podemos experimentar en el presente). Volver la vista atrás nos aporta serenidad, sosiego y aumenta nuestros niveles de seguridad en nosotros mismos. Recordar nos ayuda a recuperar la esperanza y el optimismo con respecto a un futuro que desconocemos.

Recordar es una fuente de bienestar psicológico y emocional.  Al recordar lo que hacemos es una retrospección optimista por la que recordamos experiencias pasadas como si fueran mucho mejores y más agradables de lo que en realidad fueron.  Dicen que no hay nada mejor que morirse para que hablen bien de uno, separarse de la pareja para comenzar a apreciar sus cualidades o, simplemente, volver a casa de esas tediosas vacaciones para que comiencen a ser vista como no tan malas o recordar aquellos objetos que decoraban nuestras casas y que en su día nos parecía horribles para que hoy sean vistos desde el valor de lo vintage.

Los recuerdos nos ayudan a que elijamos el relato de nuestra biografíaTendemos a evaluar el pasado más favorablemente una vez que ha sucedido que mientras disfrutábamos (o no) de la experiencia cuando era presente.  En cada recuerdo (siempre que aquella experiencia que recordamos fuese vivida como algo mínimamente positivo) elegimos la información y los datos que emplearemos para construir su relato. Eliminamos los aspectos negativos o desagradables haciendo de la experiencia recordada algo mucho más agradable. Con cada recuerdo lo que hacemos es reescribir de nuevo la historia, nuestra biografía, y cada vez nos la contamos de una manera que tenderá a ser visto, cada vez, como algo más emocionante y positivo. Llegaremos incluso a incorporar elementos en el recuerdo (personas, situaciones, objetos…) que no estuvieron allí cuando la experiencia fue vivida.

Los objetos del pasado nos permiten revivir las emociones que entonces experimentamosNos gusta vivir en el pasado. Cuando se llega a la edad adulta y nuestro cerebro madura por completo (alrededor de los 25 años) las conversaciones hablan de experiencias pasadas, no muy lejanas, como si fuesen de un pasado remoto que se recuerda con añoranza y mucho afecto. Un ejemplo de cómo nos gusta recordar el pasado es el éxito que ha tenido la página web Yo Fui a EGB en la que se hace un recorrido por los objetos que poblaron la infancia de los niños de los años setenta, ochenta y noventa.

Valoramos como mejores objetos del pasado que siendo sinceros no soportarían la comparación con los del presenteEl éxito de Yo Fui a EGB se debe a que, en unos tiempos de crisis como los actuales, nos permite volver la vista atrás y recuperar momentos de nuestra vida en los nos sentíamos libres, vivíamos despreocupados, nos permite sentirnos jóvenes de nuevo y revivir un conjunto de emociones que estaban presentes cuando todo parecía ir bien.


Cierto es que los juguetes con los que crecimos no eran tan perfectos como pueden ser los juguetes de hoy, los libros de texto dejasen mucho que desear, nuestras series de televisión y películas favoritas vistas desde hoy parezcan ridículas. Aún así, el éxito de la nostalgia y productos como Yo Fui a EGB, está en que nos permiten recuperar la edad que interiormente cada uno de nosotros creemos tener, aunque nuestro DNI, cada año que pasa, nos diga otra cosa completamente distinta.

Nuestra edad interior no se corresponde con la edad que refleja nuestro DNI

Para terminar, estando tan nostálgicos, qué mejor manera que hacerlo con una canción del grupo británico The Beatles (¿os suena?) A little help fo my friends que en la reconceptualización que hizo de ella Joe Cocker llegó a su cénit gracias a ser la canción con la que empezaba la serie Aquellos Maravillosos Años.



miércoles, 25 de diciembre de 2013

La Empatía del Héroe: Batkid elimina el Crimen de San Francisco

Batkid ayuda a Batman a proteger la ciudad de San FranciscoLa capacidad de sorprender del ser humano es inagotable, más aún cuando la cooperación de muchos permite cumplir el sueño de unos pocos. Un ejemplo ha ocurrido en la ciudad de San Francisco, en Estados Unidos, cuando Miles Scott, un niño de apenas cinco años a quien se le diagnosticó leucemia apenas dieciocho meses después de haber nacido, ha conseguido acabar con el crimen en la ciudad californiana.

La colaboración desinteresada de más de siete mil personas ha hecho realidad que Miles Scott “BatKid” haya visto cumplido su sueño y sacar de su rostro una sonrisa inigualable. La Fundación Make a Wish es la que ha hecho posible llevar a cabo este proyecto y cumplir el sueño de Miles Scott de convertirse en Batman

La historia tiene su miga, nada más llegar a San Francisco el joven Batkid, quien pensaba que iba a la ciudad a comprar el disfraz de su amado superhéroe, recibió un aviso de Greg Surth, jefe de policía de la ciudad, a través de la televisión para que le ayudase a combatir el crimen.  Miles se ha lanzado a la calle en su Batmóvil a enfrentarse a los malhechores que ponían en peligro a los ciudadanos de San Francisco. En mitad de la calle se ha enfrentado al villano Enigma, tras rescatar a una mujer que estaba indefensa y desprotegida, a quien ha visto salir huyendo tras robar  uno de los bancos más importantes de la ciudad. Tras capturar a Enigma Miles Scott Batkid aún ha tenido tiempo de atrapar a Pingüino, otro de los villanos que comprometían el orden en San Francisco. Por todo ello, el alcalde de la ciudad le ha hecho entrega a Batkid de las llaves de la ciudad.

Miles Scott Batkid recibe las llaves de la ciudad  de San Francisco de manos del alcalde

El caso de Miles Scott es un ejemplo de cómo muchos seres humanos pueden llegar a sentirse uno con los demás, base de la solidaridad. En este caso, esas siete mil personas que han participado en que el sueño de Batkid haya sido posible, han considerado justa la causa y el motivo para movilizarse en ayudar a la familia Scott.


Estas conductas de ayuda son posibles porque nuestro cerebro dispone de un sistema límbico, recubriendo nuestro cerebro reptil,  gracias al cual nos emocionamos, somos capaces de construir familias y con ellas el instinto de protección de quienes consideramos nuestros iguales. El desarrollo de la vida en grupo a partir de este grupo primario que es la familia, nos ha permitido desarrollar habilidades más complejas y avanzadas dando lugar a entornos sociales de cooperación.

La cooperación requiere que todos los integrantes de un grupo o sociedad sean capaces de coordinar sus acciones, de actuar de manera sincronizada, por eso corremos cuando vemos a otros correr, lloramos cuando los demás lloran, reímos cuando otros ríen, bostezamos cuando otros bostezan o compramos cuando otros compran. Así es como se origina el contagio emocional propio de los animales sociales, base de la empatía, de la capacidad para sentir lo que sienten las personas que nos rodean.

Estas dos capas no son suficientes, el desarrollo del cortex cerebral el ser humano y otros animales, como los elefantes y los delfines, ya no sólo son capaces de comprender las emociones de los demás, sino que son capaces de poner en marcha comportamientos de ayuda, lo verdaderamente inteligente que a lo largo de nuestra vida aportamos al planeta.

El caso de Miles Scott es un ejemplo de cooperación y empatía que parte de la comprensión de las dificultades que él y su familia han tenido que atravesar durante sus primeros años de vida, hasta el mayor de los contagios al poder experimentar, junto a él, la felicidad de un sueño realizado.

martes, 24 de diciembre de 2013

Extracto de La Ciencia del Consumidor Cómo las Emociones y los Sentidos seducen a la Razón

Desde El Efecto Bellido queremos aprovechar estas fechas para compartir con vosotros un extracto de La Ciencia del Consumidor Cómo las Emociones y los Sentidos seducen a la Razón para que podáis haceros una idea de cuál es el contenido que podréis encontrar en el libro. ¿Percibe el mundo igual un ciudadano de Roma que un guardia pretoriano de la Roma Imperial? ¿Cuál es el criterio principal que rige una entrevista de selección de personal? ¿Cómo un producto como el tabaco, cuya primera experiencia de uso es a todas luces negativa, generar un negocio de miles de millones de euros al año?

Recuerda que puedes hacerte con un ejemplar de La Ciencia del Consumidor haciendo clic en la imagen de portada o poniéndote en contacto con nosotros a través del correo info@elefectobellido.com

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sábado, 21 de diciembre de 2013

Lotería de Navidad: la poca Probabilidad de cumplir el sueño de la Posibilidad

Un premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad de 2013Cada año el sorteo de la Lotería de Navidad despierta la ilusión de lo posible en millones de españoles.  Según varios estudios, los españoles gastamos alrededor de 50€ en Lotería de Navidad  entre décimos y participaciones para el sorteo. Si bien es importante señalar que hace apenas cuatro años invertíamos cerca de los 60€. Las personas que más invierten en lotería, aunque pueda sorprendernos, según los datos del portal Ventura24.es, son las mayores de 60 años que gastan, una media de 63€. Asimismo,  en Ceuta y Mellila es donde el gasto por habitante es mayor, así como en Galicia y Extremadura, mientras que los habitantes de La Rioja, con una media de 43€ por persona, son los que menos invierten en la lotería de Navidad.

Lo que moviliza todo este gasto en lotería de Navidad, que puede parecer mucho o poco según el criterio de cada cual, es la ilusión de la posibilidad. Depositamos en cada sorteo de la lotería de Navidad la esperanza de que suceda algo estadísticamente prácticamente imposible: que nuestro número salga agraciado con el Gordo deNavidad. Cada año, repetimos este ritual de la ilusión, este imaginario de lo posible.

Este imaginario de lo posible esta presenta aún a sabiendas que tenemos una posibilidad entre cien mil de ganar el Gordo de Navidad, es decir, un 0,00001% lo cual resulta un tanto deprimente. Aún así, seguimos jugando ya que el ser humano tiende a asignar una mayor probabilidad de que sucedan cosas estadísticamente muy improbables, es el poder de la Ley de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá mal. Este error en la percepción de la probabilidad de la improbable nos lleva a realizar conductas tendentes a buscar el riesgo.

La probabilidad de ganar el primer premio en la lotería de Navidad es de una entre cien milCompramos los décimos de Lotería de Navidad con la esperanza de obtener una gran ganancia, aún teniendo un 85% de probabilidades de perder lo que he invertido. Aún así, cada año seguimos jugando, rechazando quizá la conducta que sería más favorable: no jugar nada. Pero no jugar nada nos sitúa, igualmente, en una situación en la que algo estadísticamente poco probable suceda pero en este caso en negativo, que un familiar, vecino, compañero de trabajo… gane un premio elevado gracias a un décimo que nos fue ofrecido y rehusamos comprar.


El miedo a que alguien cercano sea el agraciado es uno de los principales motivos que nos lleva a comprar más décimos e invertir más dinero en este sorteo, el miedo a que hayamos dejado pasar la oportunidad y, por ello, estamos más predispuestos aún a aceptar algo que nos es a todas luces desfavorable. La tradición del sorteo y el hecho de que sea todo un fenómeno social acaba por tenernos a todos pendientes del televisor y de los niños de San Ildefonso cada 22 de Diciembre.

 La Ciencia del ConsumidorPuedes saber más acerca de estas influencia y otras más en nuestras decisiones a la hora de comprar en el libro La Ciencia del Consumidor: cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón, obra del antropólogo de Salamanca Ignacio Bellido, que ya ha salido a la venta. En él encontrarás respuestas a preguntas como las siguientes: ¿tiene la misma capacidad perceptiva un ciudadano de Roma que un guardia pretoriano de la Roma imperial? ¿cómo es posible que un producto cuya primera experiencia de consumo es a todas luces negativa mueva un mercado de miles de millones de euros al año? La respuesta a estas y otras preguntas en La Ciencia del Consumidor: cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón.


martes, 17 de diciembre de 2013

Presentación de La Ciencia del Consumidor en Hoy por Hoy Salamanca

La Ciencia del Consumidor. Autor Ignacio BellidoEntrevista de presentación del libro "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón", obra del antropólogo salmantino Ignacio Bellido, realizada por Santiago Juanes en el programa Hoy por Hoy de Salamanca dentro del espacio Emprendedores. En esta entrevista se habla de cómo los estados de ánimo, la emociones y las percepciones influyen en nuestras decisiones a la hora de comprar un producto u otro.



Recuerda que puedes hacerte con un ejemplar de La Ciencia del Consumidor haciendo clic en la imagen de portada. Para más información o si quieres dejarnos alguna sugerencia ponte en contacto con nosotros a través del correo electrónico info@ellefectobellido.com

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lunes, 16 de diciembre de 2013

La Ciencia del Consumidor ahora en Facebook

La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos secuestran a la razón ya cuenta con su propio perfil en la red social con mayor número de usuarios del planeta. A través de esta página iremos descubriendo pequeños fragmentos del libro y os mantendremos al tanto de toda la información relacionada con él. Puedes comenzar a seguir la actividad de esta página haciendo clic en el título "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón".

Recuerda que puedes conseguir un ejemplar de La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón si te das prisa ya que los 100 primeros ejemplares disponen de un precio especial. Date prisa y no te quedes sin el tuyo, para conseguirlo haz clic sobre la imagen de portada y en un plazo máximo de 6 días lo tendrás en tu domicilio.

La Ciencia del Consumidor de Ignacio Bellido ya está en Facebook



También puedes hacerte con un ejemplar acudiendo a la Academia Técnica Universitaria de Salamanca situada en la Plaza del Santo en donde tendrás la oportunidad de conocer el autor de la obra. Para más consultas no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico info@elefectobellido.com 


jueves, 12 de diciembre de 2013

"La Ciencia del Consumidor" ya está aquí

Recién salido de imprenta ya tenemos la posibilidad de adquirir uno de los libros más esperados del año en Salamanca "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón". Este libro de aprendizaje, obra del antropólogo salmantino Ignacio Bellido, publicado por la Editorial SinÍndice cuenta con una oferta especial de lanzamiento válida para las 100 primeras unidades a un precio de 15€. Para adquirirlo sólo tienes que hacer clic sobre la imagen de la cubierta (envío por correo 2€ y en el plazo de 4 a 6 días lo tendrás en tu domicilio).

La ciencia del consumidor cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón de Ignacio Bellido



lunes, 9 de diciembre de 2013

Hoy Sabrás Por Qué Pasó lo de Ayer

Leemos el futuro desde estados de ánimo del presente
Creemos tener capacidad para predecir el futuro. Vivimos con la falsa creencia de saber cómo nos sentiremos en el futuro. La prueba de que estamos equivocados la encontramos si echamos la vista atrás y analizamos lo que nos ha sucedido en los últimos doce meses. Analizando lo acontecido inevitablemente caeremos en el llamado determinismo gradual: aquello que finalmente ha sucedido ha ocurrido porque era inevitable, aún cuando un año atrás considerásemos que era imposible que sucediese. La facilidad cognitiva con la que las imágenes de los sucesos que han sucedido invaden nuestra mente provoca, irremediablemente, que nos parezcan algo mucho más habitual y frecuente de lo que en realidad es.

La crisis financiera de los últimos años, los atentados del 11M o del 11S, la separación de nuestra pareja, la pérdida de nuestro puesto de trabajo… son ejemplos de este determinismo gradual. Antes de que cualquiera de estos hechos ocurriese las probabilidades atribuidas a la posibilidad de que sucediesen podrían ser mínimas. Sin embargo, al realizar una reconstrucción de ese pasado rápidamente encontraremos síntomas, indicios, pistas que, de haberlas tenido en cuenta, nos habrían preparado para lo que estaba por suceder.

En la película “500 días juntos” (500 days of Summer) cuya banda sonora 500 días juntos es de lo mejor de la película, Tom se enamora de Summer con quien comparte numerosas cosas en común: gustos musicales, ocio… Poco a poco van entablando una relación amorosa pero, llegado un punto, Summer decide poner fin a la misma. Tom, en un primer momento se deja llevar por el abatimiento y no encuentra motivos ni razones para su abandono. Con el tiempo, mirando de nuevo en retrospectiva, encontrará las señales que le estaban avisando de que el final de la relación era de todo menos impredecible.

En la película 500 días juntos Summer deja a Tom sin que éste sepa por qué

Vivimos con ansiedad esta clase de episodios vitales, creemos que hemos de haber sufrido algún déficit en nuestro desarrollo que nos impide detectar estas señales cuando aparecen o que, simplemente, nos dejamos llevar. El problema es más sencillo de plantear de lo que creemos, su resolución sigue siendo compleja. El problema está en que recibimos tal cantidad de información que, finalmente, nos resulta muy complicado quedarnos únicamente con la información útil y relevante. Es tal el volumen de información que tenemos que manejar a cada momento que, casi nunca, somos capaces de dotar de significado relevante a un estímulo que se nos presenta. En retrospectiva, muchos de esos estímulos que hemos percibido se volverán relevantes y cargados de significado, serán interpretados como causales del algo que aconteció después pero que fuimos incapaces, en su momento de prever: un beso rechazado, una caricia olvidada, unas palabras incomprendidas, un retraso injustificado…

En 500 días juntos Summer da señales a Tom de que lo suyo está acabado

Este error de estimar, como mayores, las probabilidades de que un suceso ocurra una vez que ha sucedido, víctimas del determinismo gradual no es el más grave. El mayor error al que puede conducirnos aparece al intentar corregir los fallos a los que su acción nos abocó en el pasado derive en la creación de problemas nuevos en el futuro. Para entenderlo, recurramos a lo sucedido en el experimento llevado a cabo por David R. Rosenhan en la Universidad de Standford a comienzos de la década de los setenta del siglo pasado titulado "On being sane in insane places". 

Rosenhan pidió a los participantes en el experimento que, bajo un nombre ficticio, ingresaran en un hospital psiquiátrico bajo el argumento de que oían voces, no sabiendo decir de quién, que les decían palabras como vacío, hueco o golpe. Una vez ingresados, los participantes debían ser totalmente sinceros y comportarse con normalidad, tal y como hacían en su día a día, informando en las sucesivas entrevistas o encuentros con el personal sanitario de que las voces habían desaparecido. Los participantes permanecieron ingresados, como media, diecinueve días y recibieron, cada día, una media de diez pastillas para tratar su supuesta patología.

Este experimento muestra cómo somos incapaces de detectar o dar el valor que tienen a informaciones valiosas. En un contexto como un hospital psiquiátrico en el que el volumen de información que se genera a diario es muy alto, resulta complicado para las personas encargadas de procesarla: médicos y personal sanitario, advertir las señales relevantes que pueden tener ante sus ojos. Este experimento nos sitúa en una tesitura en la que quizá podríamos considerar que quizá en los psiquiátricos hay gente totalmente cuerda ingresada.

David R. Rosenhan, quien también llegó a la misma conclusión, realizó una segunda parte de este experimento. Informó a un hospital psiquiátrico que, en los tres meses siguientes, enviaría a uno o más pacientes cuerdos. En esos tres meses, 190 personas fueron ingresadas en el hospital, de ellos 41 (más del 20%) fueron considerados por el personal sanitario como totalmente cuerdos con absoluta certeza. Sin embargo se equivocaron, Rosenhan no había enviado a ningún “pseudopaciente”. Un problema seguía existiendo en los hospitales psiquiátricos, pasando de un exceso de diagnóstico de personas enfermas, como ocurría en la primera parte del experimento, a una segunda en la que el error ya no era el exceso sino los errores en el diagnóstico mismo.

Cuando algo poco habitual sucede, como puede ser una rara enfermedad, una separación, un divorcio, un accidente, un problema administrativo… inmediatamente después le damos mayor probabilidad de que sucedan, simplemente porque tenemos a nuestro alrededor mayores cantidades de información relacionada. Nuestra atención se dirige hacia informaciones que antes pasábamos por alto. Prueba de ello está en que cuando nos compramos un coche, de repente y de manera sorprendente, comenzaremos a ver las carreteras y las calles de nuestras ciudades invadidas del mismo modelo de vehículo que nos hemos comprado. 

Para terminar, un trocito de la película 500 días juntos que incluye el tema "You Make my Dreams" de Hall & Oates.


domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Qué hace una Rubia ante el Espejo?

Nuestro peinado y el color de nuestro pelo nos ayuda a reafirmar nuestra identidadEl pelo es un elemento clave de nuestra identidad. Mediante nuestro pelo y nuestros cabellos definimos quién somos, reafirmamos y mostramos nuestro yo, tanto presente como el que anhelamos ser en el futuro, al mismo tiempo que mostramos nuestro estado de ánimo. El pelo si bien, no es una parte que comprometa la supervivencia del ser humano (de serlo los calvos hace tiempo se habrían extinguido, es fundamental a la hora de presentarnos ante los demás. Fijémonos en cómo Miley Cyrus a través de los cambios en su cabello y en su peinado nos muestra cómo su identidad se ha ido transformando, siendo la misma, es otra.

El pelo es un elemento de gran simbolismo y de gran carga sentimental. Esta carga significativa no es producto de la sociedad de consumo y de la imagen actual, sino que si nos remontamos en la historia encontraremos ejemplos de historias relativas a la cabellera. El primero que me viene a la cabeza es el caso de Sansón, el  primer culturista del que tenemos noticias, quien se dejó embelesar por los encantos de la filistea Dalila confesándole su punto débil al decirle que si le cortaban el pelo perdería su asombrosa fuerza.  Fuerza que acabaría perdiendo al verse despojado de su larga cabellera y condenado a trabajar moliendo grano para los filisteos una vez que le han arrancado los ojos.  Pero, los filisteos, no caen en la cuenta de que el pelo crece de nuevo, con lo que Sansón recupera su fuerza y vigor, y cuando se disponen a ofrecerlo en sacrificio Sansón hace alarde de sus fuerzas derribando las columnas del templo de Dagón donde miles de espectadores filisteos ansiaban verlo muerto.

El cabello, su peinado y longitud tienen un significado culturalEn otras culturas antiguas como la egipcia el cabello era símbolo de estatus social, entre los celtas representaba fuerza y fertilidad, en el mundo griego el pelo rizado representaba cambio, libertad, disfrute de la vida de ahí toda representación de los pensadores de la época, como Platón o Aristóteles, aparecen representados con pelo rizado.

La importancia del pelo como elemento simbólico perdura en la actualidad. Nuestro cabello es un vehículo para dar rienda suelta a nuestras ficciones. Empleamos el pelo para reafirmar quiénes somos (“porque yo lo valgo”) o para representarnos el deseo de quién queremos ser. Modelar nuestro pelo a nuestro gusto, poder colorearlo del color que queramos, recurrir al uso de pelucas nos permite parecer algo que podemos no ser. Es tal el poder simbólico de nuestros cabellos y su peso en la construcción de nuestra identidad que cuando nos equivocamos en la elección de un peinado, hemos elegido un color de tinte que nos da un resultado diferente del esperado o cualquier producto capilar que percibimos que nos daña el pelo, el yo se ve seriamente comprometido. Nuestra identidad queda en una situación de verdadera incertidumbre y el estado de ánimo se inserta en el desasosiego.

Esta semana leía en un libro titulado “Lo que se esconde bajo el sofá” cómo el hecho de que alguien le corte el pelo a otros sin su consentimiento, puede vivirse (siempre desde el cuidado con las comparaciones) como un ataque que deja en un estado de indefensión similar al que se puede experimentar tras una violación.  Dejemos de lado, temas escabrosos y adentrémonos en la frivolidad analizando, gracias a las aportaciones de Grant McCracken en su libro “A Journey into the Transformation of the Self” el universo de las rubias.

Tener el pelo rubio se ha vinculado en el caso de las mujeres, especialmente gracias a los modelos que el cine y la televisión han presentado en los salones de nuestra vivienda, con la independencia femenina con respecto al sometimiento al hombre. Con una personalidad fuerte y que no tiene miedo a asumir riesgos, sin perder ese aura de vulnerabilidad emocional que va inherente a la concepción de mujer. McCracken estableció una tabla periódica de las rubias, en la obra antes citada, categorizando a seis tipos o categorías de rubias.

Pamela Anderson representa el icono de rubia explosivaUna primera categoría de rubia es la rubia explosiva o sex symbol que se caracteriza por su exuberante figura con forma de reloj de arena, unos grandes pechos y un elevado atractivo sexual. Marilyn Monroe, Mae West, Pamela Anderson o Britney Spears son las representantes ideales de este tipo de mujer.

Junto a la rubia explosiva aparece la rubia radiante que se nos parece como una mujer luminosa, optimista y que irradia simpatía (Goldie Hawn, Cameron Diaz o Jennifer Anniston). 

La rubia descarada es otra tipología para el antropólogo canadiense, esta se caracteriza por ser una mujer desinhinibida, que carece de complejos y de frenos a la hora de decir lo que piensa, el personaje de Samanta, interpretado por Kim Cattrall, en la serie Sexo en Nueva York representa de manera muy fiel este tipo de mujer rubia.

El pesonaje de Samanta en Sexo en Nueva York es todo desinhibición y libertad sexual

La rubia peligrosa la encarna a la perfección Sharon Stone en Instinto Básico, una mujer manipuladora movida por la ambición, carente de escrúpulos a la hora de conseguir lo que desea y capaz de hacerse valer de todos los recursos a su alcance.

La rubia sociable, como C.Z. Guest o Carmen Lomana en su versión española, representaría el modelo más cándido, hace mención a esa mujer a la que le encanta  tener frecuentes contactos sociales. Candidez y aparente inocencia que emplea para intentar alcanzar un estatus elevado. Es una mujer a la que le gusta resaltar su figura pero evitando el componente sexual en su indumentaria y en el contenido de sus conversaciones.

Por último estaría la rubia fría, representadas a la perfección por mujeres como Grace Kelly o Eva Marie Saint (ganadora de un Oscar por su papel en “La ley del Silencio” junto a Marlon Brando) que tratan de ocultar sus emociones y sentimientos mostrando una aparente frialdad emocional, presentándose como personas distantes y esquivas.


Pero sin lugar a dudas, a parte del hecho de querer ser rubia o no serlo. Si ha habido un movimiento cultural y social que haya empleado el pelo como elemento identitario es el movimiento punk. El punk con sus peinados imposibles y el uso de colores hasta entonces inconcebibles para el cabello (posible gracias al desarrollo de la industria de la cosmética) siempre y cuando uno quisiera mostrarse como una persona de bien. El punk trata de romper con los convencionalismos del momento (años setenta e inicios de los ochenta) empleando como principal elemento simbólico el pelo, junto con una indumentaria y un movimiento musical asociado. El punk se vale del cabello como contestación y rebeldía a lo que socialmente trata de imponerse como lo que uno debe ser, el punk habla y expresa lo que el individuo quiere ser. Larga vida a los y las punkis rubios.

Para no dejar de lado a las rubias, un tema de Joaquin Sabina "Rubia de la Cuarta Fila" que formó parte de la banda sonora de la película Isi Disi, sinceramente lo único rescatable.