martes, 19 de noviembre de 2013

Quién Sueña lo que Soñamos

Mientras dormimos no podemos fingir nuestro lenguaje corporal, adoptamos una postura que no cambiamos con el paso de los años pues es un reflejo de los pilares más básicos de nuestra personalidad. Al caer rendidos en la cama mostramos quiénes somos, cómo somos y cuál es nuestro estado de ánimo. Dormidos somos honestos, nos libramos de las máscaras y nos mostramos limpios, sin dobleces, es el momento del día en el que somos del todo honestos y, al mismo tiempo, cuando somos más vulnerables.

Los científicos han intentado saber qué significa la postura que adoptamos a la hora de dormir. Si ésta es un reflejo de la personalidad. Los estudios más avanzados en este sentido se han realizado en el Instituto del Sueño y han sido coordinados por Chris Idzikowsky, director del Servicio de Evaluación del Sueño. En este estudio Idzikowsky ha analizado las seis posturas más habituales a la hora de dormir a través de lo que ha descubierto que cada una de ellas está vinculada a un tipo de personalidad.

Dormir en una postura fetal habla de que estamos ante una persona sensible
Dormir en posición fetal es la postura más común. Se corresponde con personas que son muy sensibles pero que tienden a mostrarse como personas rudas, frías y distintas en el momento en el que conocen a alguien. Eso sí, conforme van profundizando en el conocimiento de la otra persona se relajan y esa fachada de rudeza se desploma mostrándose tal y como son.

Las personas que duermen de lado con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo (posición tronco)son personas que confían mucho en el ser humano, pudiendo ser tomadas como personas muy inocentes o crédulas. Les encanta sentirse parte del grupo y tienen un gran desarrollo de las habilidades sociales.

Otra de las posturas que adoptamos al dormir de lado, ésta sin recoger las piernas como hacemos con la postura fetal, es la denominado por Idziwosky como orador: dormir de lado con los brazos estirados hacia el frente. Quienes adoptan esta postura al dormir son personas que necesitan mucho tiempo para tomar una decisión ya que, cuando han decidido, no están dispuestas a cambiar su elección.

Dormir boca arriba favorece la aparición de ronquidosSi nos giramos un poco y cambiamos de postura, quedando boca arriba,con los brazos abiertos y las manos a la altura de la cabeza estaremos adoptando la postura estrella de mar. Esta postura, que favorece que los ronquidos aparezcan y, con ellos, el descanso no sea todo lo reconfortante que se desearía, la adoptan personas que no quieren ni les gusta ser el centro de atención (quién lo diría en mitad de la noche mientras tararean melodías con el aire que inspiran y expiran). Son personas muy cooperativas, siempre están dispuestas a colaborar y ayudar cuando les necesitan, y son propensas a crear fuertes vínculos de amistad.

Siguiendo boca arriba esta vez con los brazos pegados al cuerpo, adoptando una postura similar a la que adopta un soldado mientras forma en el patio de un cuartel, nos acercamos al final. Las personas que adoptan esta postura son personas tienden a mostrarse tranquilas y reservadas, con grandes expectativas depositas en lo que son capaces de hacer y conseguir por sí mismas y, en la propia capacidad del ser humano, para conseguir aquello que se propone. Como en el caso anterior los ronquidos suelen ser sus compañeros de cama cada noche.

Dormir boca abajo facilita la digestiónIntentando seguir durmiendo y escapar de los ronquidos podemos adoptar la última postura que falta. Éso es, dormir boca abajo. Esta postura es muy buena cuando tenemos digestiones pesadas, como ocurre después de algún  homenaje gastronómico que realizamos en honor de nosotros mismos, pues facilita la digestión. Quienes adoptan esta postura mientras sueñan dormidos son personas muy sociables y con una gran capacidad para adaptarse a situaciones y escenarios nuevos. Sin embargo, también son personas que pueden ser fácilmente susceptibles e irritables, mostrándose muy nerviosos con cierta frecuencia.


Los resultados de esta investigación del Instituto Británico del Sueño nos llevan a concluir que los estados psicológicos de cada individuo afectan a la postura que adoptamos a la hora de dormir y lo reparador o no de nuestro descanso. Por mi parte, después de dormir menos horas de las deseadas y queriendo seguir soñando haré como decía José Saramago que hacía Jesús en su libro "El Evangelio según Jesucristo" y despierto soñaré el sueño de cuando duermo.

Como punto final os dejó este temazo de Emmanuel "Quiero Dormir Cansado"


1 comentario:

  1. Buenos días. Me suele suceder que durmiendo boca arriba, ambas manos cruzadas en el pecho o una en el pecho y otra en el estómago, me despierto con pesadillas siempre relacionadas con la muerte, bien la mía propia o la de mi madre, ya fallecida. Cómo puede leerse esto? Gracias

    ResponderEliminar

Tu opinión es importante