sábado, 19 de octubre de 2013

Estar de Moda y Crear Tendencia

Cristiano Ronaldo es un icono de moda como muestra con el uso de estas gafasLa moda, o las modas, están continuamente presentes en los mercados de consumo globalizados. Esta presencia continuada hace que los consumidores se vuelvan esclavos de las modas. Somos seres sociales por naturaleza y como tales, nos volvemos gregarios para optimizar nuestras posibilidades de supervivencia. Necesitamos pertenecer a un grupo para tener mayores oportunidades de acceso a recursos a los que, de otra manera, difícilmente tendríamos acceso. Los comportamientos de consumo nos sirven como estrategia para alcanzar el acceso social que anhelamos.

Aquello que consumimos manifiesta nuestra forma de ser, muestra nuestros gustos, son un reflejo de nuestras preferencias… El consumo es una forma de reflejar nuestra identidad, no sólo la presente, sino la que queremos alcanzar en el futuro.  No debemos tampoco caer en la falsa hipocresía del “me genera rechazo la sociedad de consumo”, “odio a quienes gastan su dinero y su tiempo en irse de compras”… Cada uno se expresa socialmente como quiere y el hiperconsumo o el no consumo son la muestra de algo que nos reporta felicidad. Nuestra relación con el consumo nos ayuda a ser felices porque es un canal por el que expresarnos socialmente.

En el mundo globalizado se habla de los mercados globales, del consumo global, de la posibilidad de encontrar una Coca Cola  en cualquier rincón del planeta , de la tendencia a la homogeneidad por la que los videntes auguran que todos terminaremos siendo iguales. Sin embargo, existe el movimiento contrario, frente a esta tendencia global surge el movimiento de reacción: la localización. La defensa de lo local y lo individual se convierte en una forma igual de válida de expresión: cada uno viste a su manera, sigue una determinada moda y se vale de una serie de herramientas que le permitan formar parte de su grupo de referencia al que ansía pertenecer. Así, la moda nos sirve para manifestar cuál es el grupo del que se desea formar parte o el estatus social que se quiere alcanzar.

Lo queramos o no somos seres sociales  y gregarios por lo que, de alguna manera, siempre estamos sometidos a los vaivenes de las modas y las tendencias dejándonos arrastrar, en mayor o menor medida, por ellas. Satisfacer nuestra innata necesidad de pertenencia obliga a ello. Antes de seguir avanzando y de cara a comprender mejor el tema de este post “Estar de moda y crear tendencia” es necesario que tengamos claro qué es moda y qué es tendencia.

Por tendencia podemos entender el movimiento (más o menos prolongado en el tiempo) producido por la inercia generada por la dirección seguida por los gustos, preferencias y conductas de los consumidores. Una tendencia es el reflejo de un movimiento social. Podemos hablar que durante el siglo XX se produjo un movimiento social que expresaba el deseo de liberación de la mujer de la dominación masculina cuyo reflejo lo podemos ver en la evolución de la ropa interior que han utilizado las mujeres en los últimos cien años, con un punto de partida como puede ser el corsé hasta la irrupción del tanga en el consumo masivo. Al igual que existe esta tendencia otra podría ser la extensión del uso de la tecnología como medio de comunicación personal y social, el cuidado y atención al aspecto físico, el empleo del tiempo de ocio nocturno como un espacio de encuentro y disfrute de la conversación con los amigos… Tendencias que van creando sus propias modas.

los pushup son un producto de modo en los inicios del nuevo milenioUna moda no es más que la expresión de una tendencia que se adapta a la realidad económica social, política y cultural en la que se produce. Una moda surge cuando el seguimiento de una tendencia se convierte, durante un período limitado de tiempo, en una expresión de consumo que alcanza una gran masa crítica. Un ejemplo para cada una de las tendencias citadas podríamos hablar de la extensión de una ropa interior femenina que destierra el corsé y facilita sus movimientos corporales, demanda que se produce con la incorporación de la mujer al mundo laboral y la vida social de las ciudades hasta extensión del tanga o de prendas “inteligentes” como el wonderbra o los pushup con la llegada del nuevo milenio.

En cuanto al aspecto físico, la tendencia de la última década nos muestra la moda de la cirujía estética o el seguimiento de dietas dirigidas y planes nutricionales individualizados en los años de bonanza y su sustitución por un modo más económico de cuidado de la figura como es el running,.

La práctica del running se ha convertido en el deporte de moda
El valor de la imagen puso de moda la cirujía estética

La sustitución de un disfrute del ocio nocturno centrado en la borrachera y la extensión del botellón, por otro más sosegada y la invasión del gintonic…

El gin tonic se ha reinventado para convertirse en la bebida de moda

¿Cómo seguimos las modas? Podemos optar por tres tipos de respuesta: aquellos que se suman a una moda en el mismo momento en el que esta se manifiesta y se hace visible, quienes se apuntan a ella porque el hecho de seguirla habla bien de uno mismo y quienes se apuntan a ella por temor a quedarse obsoletos. Seguir una moda, al fin y al cabo, nos produce el sentimiento de estar en consonancia con la sociedad e interpretar su realidad desde los valores  perspectiva que ella promulga a fin de no tener una visión distorsionada de lo que en ella sucede.

Marlon Brando puso de moda el uso de la camiseta de algodón
Sí, como vengo sosteniendo hasta ahora, seguimos las modas. Lo que es necesario saber es cómo llegan las modas hasta nosotros. Se acusa a la industria y a la publicidad de tener la capacidad de determinar una moda u otra, valiéndose de su capacidad de control de los medios de comunicación y de recurrir a los denominados trendsetter o líderes de tendencia como pueden ser actualmente, deportista como Messi o Gasol o lo fueron en el pasado los actores de Hollywood.

Recurrir a estas figuras ya no garantiza el éxito de una campaña o un producto. La expansión de las redes sociales y su disgregación, es decir, al no estar tan atomizadas en torno a un núcleo central del cuál partía un mensaje único hacen que la figura del trendsetter no sea tan relevante. Lo importante hoy, para garantizar la viablidad de una compañía y que sepa lanzar los productos adecuados o, simplemente utilizar, el canal y el lenguaje más acertados para dar a conocer sus propuestas es poseer un conjunto de ojeadores que vigilen y rastreen todo lo que ocurre en las redes para detectar ideas que, de conectarse, pueden convertirse en un gran éxito. Las técnicas de monitorización permiten destapare identificar estas ideas que fluyen en la red.

Decía Oscar Wilde “no hay nada que dé más libertad que vestirte” y, cada uno, decide me quiero vestir de esto para mostrar una identidad que no pertenece más que a uno mismo. Esta idea tratan de reflejarla los diseñadores, como es el caso de la firma de ropa Yiddish Chutzpah dirigida por la extremeña Gema Alonso. Esta joven firma con su última colección Broken Dolls apela a una actitud como es el descaro para a que, a través de sus diseños, dispongamos de una vía de reafirmación de la identidad, . Aquí os dejo el catálogo de "Broken Dolls" para que lo disfrutéis y un enlace a la tienda virtual de esta joven y prometedora firma Yiddish Chutzpah.

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