miércoles, 23 de enero de 2013

Sexo Esporádico: Mujeres y Hombres de Ocasión



Muchos de nosotros soñamos, o hemos soñado en algún momento de nuestras vidas, que una persona que consideramos atractiva se nos acerca diciéndonos que le gustamos y que quiere acostarse con nosotros. Si es una mujer quien recibe la propuesta probablemente rechace la oferta pero si es un hombre quien la recibe con toda probabilidad responda que sí. ¿Por qué esta diferencia de conducta? Una primera explicación la podemos encontrar en que la mujer, valorará esta petición inesperada como ofensiva, un ataque que vulnera su dignidad, porque para llegar a formular la petición hay que dar una serie de pasos previos que hagan saber a la mujer que se encuentra en una situación de cortejo.

Como vemos los hombres y las mujeres reaccionan de forma diferente ante las propuestas de sexo esporádico u ocasional. Un hombre, cuando se decide a mantener encuentros sexuales esporádicos, esté soltero o lo haga  al margen de su pareja estable,  valora la promiscuidad y el libertinaje sexual de su “pareja esporádica” a la vez que la rechaza en su pareja. Como vemos, el hombre, cuando busca encuentros sexuales ocasionales suaviza las normas y criterios: es más flexible ante conductas que en una pareja estable juzgaría como inaceptables, no da tanta importancia a la capacidad intelectual de su pareja, ni a su edad, ni a su personalidad, ni a su atractivo físico… Con ello consigue ampliar el espectro de posibilidades que le permitan tener acceso a relaciones sexuales esporádicas y, con ello, aumentar las oportunidades de dejar descendencia.


Las mujeres, en sus relaciones sexuales a corto plazo, pese a sus reticencias pueden obtener beneficios de estas relaciones. Evidentemente, el beneficio fundamental es tener acceso a recursos. Tengamos presente que, ni para un hombre ni para una mujer, permanecer fiel sexualmente a un hombre le reporta muchos beneficios porque limita sus posibilidades de dejar descendencia. Además, si nos remontamos a épocas ancestrales del ser humano como las sociedades de cazadores-recolectores las mujeres perdían la posibilidad de acceder a recursos cuando se producían partidas de caza de muchos de los hombres del poblado. El sexo era y sigue siendo un bien de intercambio: sexo a cambio de comida. O, algo que puede parecernos una conducta femenina contemporánea, que ya practicaban los trobiand que ofrecían comida, regalos  en forma de piedras o conchas, tabaco a las mujeres quienes, en el momento que dejaban de recibir estos recursos podían negarse a mantener relaciones sexuales con el hombre.

Concretando, las mujeres en sus amantes ocasiones buscan y valoran los siguientes aspectos: que éste gaste mucho dinero en ellas desde el primer momento. ¡Cuántas veces hemos visto en los discotecas cómo los hombres se muestran dispuestos a invitar a consumiciones a regalar esos tributos al aroma como son las rosas que muchos inmigrantes asiáticos venden en las discotecas, se muestran dispuestos a pagar un taxi que los acerque al destino que la mujer elija…! A las mujeres les desagrada en exceso que un hombre, durante los primeros instantes de su interrelación se muestre como un tacaño o excesivamente austero. Quiere el hombre haga ostentación y exhibición de todos los recursos económicos que pone a su alcance mostrándose generoso con ellos. Además, si el hombre hace apología de un estilo de vida extravagante intrépido, aventurero  mayores serán sus oportunidades para conseguir sexo ocasional con una mujer. Sin embargo, como en ocurre con los hombres, las mujeres en sus parejas estables rechazan estas exhibiciones conductuales.

La mujer para que un hombre se convierta en su pareja para el largo plazo le va a solicitar que siga poseyendo recursos y los invierta únicamente en ella y en su descendencia y deje de lado exhibiciones sociales de sus recursos acompañadas de comportamientos magnánimos. La mujer ahora valorará que el hombre no derroche recursos sino que los invierta en la pareja y, que en la medida de lo posible, abandone ese comportamiento extravagante e imprevisible cambiándolo por otro mucho más previsible y cuyas consecuencias estén perfectamente calculadas.

Nos valemos de los encuentros sexuales esporádicos para autoevaluar nuestra capacidad para despertar deseo sexual en el otro sexo, como un recurso defensivo para defenderse de posibles amenazas o como una vía por la que obtener prestigio sexual (muy habitual entre las aspirantes al mundo de la prensa rosa). Como vemos hombres y mujeres recurrimos a los encuentros sexuales esporádicos y ocasionales porque nos permite tener una mayor capacidad de adaptación, de flexibilidad y de control sobre nuestro propio destino.




FUENTES CONSULTADAS
DAVID M. BUSS "La evolución del deseo" Alianza Editorial. Madrid. 2004

ENTRADAS RELACIONADAS
"Relaciones de pareja e interés sexual: El poder del aquí y ahora" (enlace)
"Primera impresión y elección de pareja: El valor del deseo" (enlace)
"Sociedades agrícolas y conducta sexual: Infieles por naturaleza" (enlace)

12 comentarios:

  1. Me ha llamado mucho la antencion una afirmación que haces en la entrada "El sexo era y es un bien de intercambio" me gustaría suavizar esa afirmacíón y edulcorarla y taparla con una fina capa platónica ahora que se acerca San Valentín pero quizas sea la pura y única verdad. Dicen algunos biólogos evolutivos (y yo lo comporto) que el amor es una trampa de nuestro cerebro para propiciar el sexo. Que es la clave para la autoperpetuación... Eso no quita para que apliquemos inteligencia al sexo. Sin inteligencia el sexo se convierte en cualquiera con cualquiera y eso tampoco parece razonable.

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  2. Yo tambien busco sexo esporadico,pero,las mujeres me lo ponen muy dificil,en el sentido de que tu quieres cambiar un poco de aires por que yo estoy casado y me gustaria darle otro enfoque a mi vida sexual,por eso,quisiera hacer un llamamiento a todas las mujeres que esten dispuestas al sexo esporadico,que me llamen al615838125,solo llamarme por las tardes.( Os lo pido por favor,llamadme)

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    1. Si me permites un consejo, en vez de esta esperando la llamada de una desconocida que calme y sacie tus apetitos sexuales, creo que sería más provechoso que en vez de proclamar tus necesidades a través de esta web hicieras uso del teléfono de la esperanza.

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  3. Me ha gustado mucho el texto, me estoy enganchando a las publicaciones antropológicas.

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    1. Encontado de que te haya gustado y que lo que encuentras en este espacio despierte tu interés. Saludos

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  4. y que me contas de las mujeres que le pagan todo a los hombres. contame como explicas eso. porque yo salia con una mujer y de a plaza a la cama, en cambio el novio tardo seis meses en hacerle el amor, y la invitaba a los mas caros lugares.

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    1. La respuesta puede ser más sencilla de que imaginas. Según David M. Buss en su libro "La evolución del deseo" los hombres buscan sexo como un fin en sí mismo en una relación breve, sin una intención de continuación ni ampliación del vínculo. Por eso, si una mujer nos lanza insinuaciones sexuales directas y evidentes de que desea tener acceso sexual son totalmente efectivas (una de ellas es el invitar y agasajar al hombre). Este mismo procedimiento a la inversa es más lento y no tan efectivo.

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  5. Creo que es un poco atrevido hablar de que probablemente las mujeres actuarían así o de la otra manera ante los hombres o ante la posibilidad de un encuentro amoroso...
    Como mujer claro que me ofendería que un hombre nada más conocer mi nombre ( y si es que lo pregunta), me hiciera una proposición de la manera que comentas...pero conozco mujeres que aceptarían, siempre y cuando le entre por el ojo ese hombre en concreto y porque no buscan nada mas lejos que el placer de su compañía esa noche específica.
    Sí puede ser que el factor de la descendencia juegue un papel en el subconsciente de las personas pero a día de hoy creo que la mayoría de las mujeres (mujeres profesionales, es decir que no buscan depender de un hombre económicamente) se toman como ofensivo estar siendo invitadas por un hombre constantemente, haya o no cortejo por detrás, porque "entendemos" las intenciones de la otra parte.
    Como es lógico, un dulce no le amarga a nadie, hombre o mujer, pero no son pocas las mujeres que agasajan a sus parejas (sea por una noche, cortejo o lo que sea) ya sea por sentir independencia ante esa persona o por simple caballerosidad (no he encontrado la palabra femenina).
    Hasta cierto punto estoy de acuerdo con Juanma: el amor es una trampa de nuestro cerebro para propiciar el sexo. Que es la clave para la autoperpetuación... Eso no quita para que apliquemos inteligencia al sexo. Sin inteligencia el sexo se convierte en cualquiera con cualquiera y eso tampoco parece razonable.
    Es cierto que a lo largo de la historia (y ocurrirá hoy día también) las mujeres han dado sexo para recibir amor y los hombres han dado amor para conseguir sexo...
    Cuando habláis de que a una mujer le gusta que la agasajen con invitaciones o otro tipo de menesteres para poder llevársela a la cama, como intercambio que comentáis que es, ya que creéis que la mujer piensa "que me invite y me lleve cual princesa si no, no le doy mi bien más preciado", a mi me suena más al trabajo mas antiguo que existe...y hoy día, seas hombre o mujer, hay de todo, para todos y para todos los gustos...
    Pero no estoy para nada de acuerdo en que la mujer, ante la posibilidad de una noche de sexo desenfrenado, aproveche la situación para ser colmada de atenciones económicas...a mí personalmente (y mi opinión puede ser solo importante para mí) la muestra de exceso, derroche y de recursos no hace mas que echarme para atrás...todo debe ser en su justa medida.
    El único intercambio que veo factible (como moneda de cambio de la que habláis) es el del placer por placer.

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    1. Excelente aportación Sara. Es cierto que el post se centra en bienes económicos como moneda de intercambio pero no son los únicos. También hay que tener en cuenta (siento haberlos omitido) que esa inversión de recursos incluye tiempo, atención, conversación, interés (real o fingido)... de cara a aumentar las probabilidades de que el encuentro culmine en el placer buscado.
      Un verdadero placer ver enriquecido este blog con tu valioso punto de vista,

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  6. Es bueno aveces tener otra relación cuando no hay la suficiente comunicación y o entendimiento con tu pareja aunque luego te puedas arrepentir si no lo haces con cuidado ya mi me gusta ser lo más cuidadoso posible

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  7. La comunicación entre dos personas a la hora de amar es importante, igual que la compenetración para hacer el amor. Enhorabuena por tu post, me a gustado muchísimo!!

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  8. Hace unos meses me registré en https://www.miaffaire.com/ y por fin he cumplido una de mis fantasías! Un trío tachado de la lista :D

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