sábado, 28 de diciembre de 2013

Hoy Ví una Foto y me Acordé de Mí

Recordamos episodios de nuestra vida más gratos de lo que en realidad fueronLa nostalgia invade nuestros pensamientos cada vez que debemos enfrentarnos a situaciones de crisis o incertidumbre. Dirigimos nuestros recuerdos hacia el pasado, pues éste al haber sido, es estable y recordado con agrado (aunque fuesen tiempos difíciles y agitados como los que podemos experimentar en el presente). Volver la vista atrás nos aporta serenidad, sosiego y aumenta nuestros niveles de seguridad en nosotros mismos. Recordar nos ayuda a recuperar la esperanza y el optimismo con respecto a un futuro que desconocemos.

Recordar es una fuente de bienestar psicológico y emocional.  Al recordar lo que hacemos es una retrospección optimista por la que recordamos experiencias pasadas como si fueran mucho mejores y más agradables de lo que en realidad fueron.  Dicen que no hay nada mejor que morirse para que hablen bien de uno, separarse de la pareja para comenzar a apreciar sus cualidades o, simplemente, volver a casa de esas tediosas vacaciones para que comiencen a ser vista como no tan malas o recordar aquellos objetos que decoraban nuestras casas y que en su día nos parecía horribles para que hoy sean vistos desde el valor de lo vintage.

Los recuerdos nos ayudan a que elijamos el relato de nuestra biografíaTendemos a evaluar el pasado más favorablemente una vez que ha sucedido que mientras disfrutábamos (o no) de la experiencia cuando era presente.  En cada recuerdo (siempre que aquella experiencia que recordamos fuese vivida como algo mínimamente positivo) elegimos la información y los datos que emplearemos para construir su relato. Eliminamos los aspectos negativos o desagradables haciendo de la experiencia recordada algo mucho más agradable. Con cada recuerdo lo que hacemos es reescribir de nuevo la historia, nuestra biografía, y cada vez nos la contamos de una manera que tenderá a ser visto, cada vez, como algo más emocionante y positivo. Llegaremos incluso a incorporar elementos en el recuerdo (personas, situaciones, objetos…) que no estuvieron allí cuando la experiencia fue vivida.

Los objetos del pasado nos permiten revivir las emociones que entonces experimentamosNos gusta vivir en el pasado. Cuando se llega a la edad adulta y nuestro cerebro madura por completo (alrededor de los 25 años) las conversaciones hablan de experiencias pasadas, no muy lejanas, como si fuesen de un pasado remoto que se recuerda con añoranza y mucho afecto. Un ejemplo de cómo nos gusta recordar el pasado es el éxito que ha tenido la página web Yo Fui a EGB en la que se hace un recorrido por los objetos que poblaron la infancia de los niños de los años setenta, ochenta y noventa.

Valoramos como mejores objetos del pasado que siendo sinceros no soportarían la comparación con los del presenteEl éxito de Yo Fui a EGB se debe a que, en unos tiempos de crisis como los actuales, nos permite volver la vista atrás y recuperar momentos de nuestra vida en los nos sentíamos libres, vivíamos despreocupados, nos permite sentirnos jóvenes de nuevo y revivir un conjunto de emociones que estaban presentes cuando todo parecía ir bien.


Cierto es que los juguetes con los que crecimos no eran tan perfectos como pueden ser los juguetes de hoy, los libros de texto dejasen mucho que desear, nuestras series de televisión y películas favoritas vistas desde hoy parezcan ridículas. Aún así, el éxito de la nostalgia y productos como Yo Fui a EGB, está en que nos permiten recuperar la edad que interiormente cada uno de nosotros creemos tener, aunque nuestro DNI, cada año que pasa, nos diga otra cosa completamente distinta.

Nuestra edad interior no se corresponde con la edad que refleja nuestro DNI

Para terminar, estando tan nostálgicos, qué mejor manera que hacerlo con una canción del grupo británico The Beatles (¿os suena?) A little help fo my friends que en la reconceptualización que hizo de ella Joe Cocker llegó a su cénit gracias a ser la canción con la que empezaba la serie Aquellos Maravillosos Años.



miércoles, 25 de diciembre de 2013

La Empatía del Héroe: Batkid elimina el Crimen de San Francisco

Batkid ayuda a Batman a proteger la ciudad de San FranciscoLa capacidad de sorprender del ser humano es inagotable, más aún cuando la cooperación de muchos permite cumplir el sueño de unos pocos. Un ejemplo ha ocurrido en la ciudad de San Francisco, en Estados Unidos, cuando Miles Scott, un niño de apenas cinco años a quien se le diagnosticó leucemia apenas dieciocho meses después de haber nacido, ha conseguido acabar con el crimen en la ciudad californiana.

La colaboración desinteresada de más de siete mil personas ha hecho realidad que Miles Scott “BatKid” haya visto cumplido su sueño y sacar de su rostro una sonrisa inigualable. La Fundación Make a Wish es la que ha hecho posible llevar a cabo este proyecto y cumplir el sueño de Miles Scott de convertirse en Batman

La historia tiene su miga, nada más llegar a San Francisco el joven Batkid, quien pensaba que iba a la ciudad a comprar el disfraz de su amado superhéroe, recibió un aviso de Greg Surth, jefe de policía de la ciudad, a través de la televisión para que le ayudase a combatir el crimen.  Miles se ha lanzado a la calle en su Batmóvil a enfrentarse a los malhechores que ponían en peligro a los ciudadanos de San Francisco. En mitad de la calle se ha enfrentado al villano Enigma, tras rescatar a una mujer que estaba indefensa y desprotegida, a quien ha visto salir huyendo tras robar  uno de los bancos más importantes de la ciudad. Tras capturar a Enigma Miles Scott Batkid aún ha tenido tiempo de atrapar a Pingüino, otro de los villanos que comprometían el orden en San Francisco. Por todo ello, el alcalde de la ciudad le ha hecho entrega a Batkid de las llaves de la ciudad.

Miles Scott Batkid recibe las llaves de la ciudad  de San Francisco de manos del alcalde

El caso de Miles Scott es un ejemplo de cómo muchos seres humanos pueden llegar a sentirse uno con los demás, base de la solidaridad. En este caso, esas siete mil personas que han participado en que el sueño de Batkid haya sido posible, han considerado justa la causa y el motivo para movilizarse en ayudar a la familia Scott.


Estas conductas de ayuda son posibles porque nuestro cerebro dispone de un sistema límbico, recubriendo nuestro cerebro reptil,  gracias al cual nos emocionamos, somos capaces de construir familias y con ellas el instinto de protección de quienes consideramos nuestros iguales. El desarrollo de la vida en grupo a partir de este grupo primario que es la familia, nos ha permitido desarrollar habilidades más complejas y avanzadas dando lugar a entornos sociales de cooperación.

La cooperación requiere que todos los integrantes de un grupo o sociedad sean capaces de coordinar sus acciones, de actuar de manera sincronizada, por eso corremos cuando vemos a otros correr, lloramos cuando los demás lloran, reímos cuando otros ríen, bostezamos cuando otros bostezan o compramos cuando otros compran. Así es como se origina el contagio emocional propio de los animales sociales, base de la empatía, de la capacidad para sentir lo que sienten las personas que nos rodean.

Estas dos capas no son suficientes, el desarrollo del cortex cerebral el ser humano y otros animales, como los elefantes y los delfines, ya no sólo son capaces de comprender las emociones de los demás, sino que son capaces de poner en marcha comportamientos de ayuda, lo verdaderamente inteligente que a lo largo de nuestra vida aportamos al planeta.

El caso de Miles Scott es un ejemplo de cooperación y empatía que parte de la comprensión de las dificultades que él y su familia han tenido que atravesar durante sus primeros años de vida, hasta el mayor de los contagios al poder experimentar, junto a él, la felicidad de un sueño realizado.

martes, 24 de diciembre de 2013

Extracto de La Ciencia del Consumidor Cómo las Emociones y los Sentidos seducen a la Razón

Desde El Efecto Bellido queremos aprovechar estas fechas para compartir con vosotros un extracto de La Ciencia del Consumidor Cómo las Emociones y los Sentidos seducen a la Razón para que podáis haceros una idea de cuál es el contenido que podréis encontrar en el libro. ¿Percibe el mundo igual un ciudadano de Roma que un guardia pretoriano de la Roma Imperial? ¿Cuál es el criterio principal que rige una entrevista de selección de personal? ¿Cómo un producto como el tabaco, cuya primera experiencia de uso es a todas luces negativa, generar un negocio de miles de millones de euros al año?

Recuerda que puedes hacerte con un ejemplar de La Ciencia del Consumidor haciendo clic en la imagen de portada o poniéndote en contacto con nosotros a través del correo info@elefectobellido.com

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sábado, 21 de diciembre de 2013

Lotería de Navidad: la poca Probabilidad de cumplir el sueño de la Posibilidad

Un premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad de 2013Cada año el sorteo de la Lotería de Navidad despierta la ilusión de lo posible en millones de españoles.  Según varios estudios, los españoles gastamos alrededor de 50€ en Lotería de Navidad  entre décimos y participaciones para el sorteo. Si bien es importante señalar que hace apenas cuatro años invertíamos cerca de los 60€. Las personas que más invierten en lotería, aunque pueda sorprendernos, según los datos del portal Ventura24.es, son las mayores de 60 años que gastan, una media de 63€. Asimismo,  en Ceuta y Mellila es donde el gasto por habitante es mayor, así como en Galicia y Extremadura, mientras que los habitantes de La Rioja, con una media de 43€ por persona, son los que menos invierten en la lotería de Navidad.

Lo que moviliza todo este gasto en lotería de Navidad, que puede parecer mucho o poco según el criterio de cada cual, es la ilusión de la posibilidad. Depositamos en cada sorteo de la lotería de Navidad la esperanza de que suceda algo estadísticamente prácticamente imposible: que nuestro número salga agraciado con el Gordo deNavidad. Cada año, repetimos este ritual de la ilusión, este imaginario de lo posible.

Este imaginario de lo posible esta presenta aún a sabiendas que tenemos una posibilidad entre cien mil de ganar el Gordo de Navidad, es decir, un 0,00001% lo cual resulta un tanto deprimente. Aún así, seguimos jugando ya que el ser humano tiende a asignar una mayor probabilidad de que sucedan cosas estadísticamente muy improbables, es el poder de la Ley de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá mal. Este error en la percepción de la probabilidad de la improbable nos lleva a realizar conductas tendentes a buscar el riesgo.

La probabilidad de ganar el primer premio en la lotería de Navidad es de una entre cien milCompramos los décimos de Lotería de Navidad con la esperanza de obtener una gran ganancia, aún teniendo un 85% de probabilidades de perder lo que he invertido. Aún así, cada año seguimos jugando, rechazando quizá la conducta que sería más favorable: no jugar nada. Pero no jugar nada nos sitúa, igualmente, en una situación en la que algo estadísticamente poco probable suceda pero en este caso en negativo, que un familiar, vecino, compañero de trabajo… gane un premio elevado gracias a un décimo que nos fue ofrecido y rehusamos comprar.


El miedo a que alguien cercano sea el agraciado es uno de los principales motivos que nos lleva a comprar más décimos e invertir más dinero en este sorteo, el miedo a que hayamos dejado pasar la oportunidad y, por ello, estamos más predispuestos aún a aceptar algo que nos es a todas luces desfavorable. La tradición del sorteo y el hecho de que sea todo un fenómeno social acaba por tenernos a todos pendientes del televisor y de los niños de San Ildefonso cada 22 de Diciembre.

 La Ciencia del ConsumidorPuedes saber más acerca de estas influencia y otras más en nuestras decisiones a la hora de comprar en el libro La Ciencia del Consumidor: cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón, obra del antropólogo de Salamanca Ignacio Bellido, que ya ha salido a la venta. En él encontrarás respuestas a preguntas como las siguientes: ¿tiene la misma capacidad perceptiva un ciudadano de Roma que un guardia pretoriano de la Roma imperial? ¿cómo es posible que un producto cuya primera experiencia de consumo es a todas luces negativa mueva un mercado de miles de millones de euros al año? La respuesta a estas y otras preguntas en La Ciencia del Consumidor: cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón.


martes, 17 de diciembre de 2013

Presentación de La Ciencia del Consumidor en Hoy por Hoy Salamanca

La Ciencia del Consumidor. Autor Ignacio BellidoEntrevista de presentación del libro "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón", obra del antropólogo salmantino Ignacio Bellido, realizada por Santiago Juanes en el programa Hoy por Hoy de Salamanca dentro del espacio Emprendedores. En esta entrevista se habla de cómo los estados de ánimo, la emociones y las percepciones influyen en nuestras decisiones a la hora de comprar un producto u otro.



Recuerda que puedes hacerte con un ejemplar de La Ciencia del Consumidor haciendo clic en la imagen de portada. Para más información o si quieres dejarnos alguna sugerencia ponte en contacto con nosotros a través del correo electrónico info@ellefectobellido.com

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lunes, 16 de diciembre de 2013

La Ciencia del Consumidor ahora en Facebook

La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos secuestran a la razón ya cuenta con su propio perfil en la red social con mayor número de usuarios del planeta. A través de esta página iremos descubriendo pequeños fragmentos del libro y os mantendremos al tanto de toda la información relacionada con él. Puedes comenzar a seguir la actividad de esta página haciendo clic en el título "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón".

Recuerda que puedes conseguir un ejemplar de La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón si te das prisa ya que los 100 primeros ejemplares disponen de un precio especial. Date prisa y no te quedes sin el tuyo, para conseguirlo haz clic sobre la imagen de portada y en un plazo máximo de 6 días lo tendrás en tu domicilio.

La Ciencia del Consumidor de Ignacio Bellido ya está en Facebook



También puedes hacerte con un ejemplar acudiendo a la Academia Técnica Universitaria de Salamanca situada en la Plaza del Santo en donde tendrás la oportunidad de conocer el autor de la obra. Para más consultas no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico info@elefectobellido.com 


jueves, 12 de diciembre de 2013

"La Ciencia del Consumidor" ya está aquí

Recién salido de imprenta ya tenemos la posibilidad de adquirir uno de los libros más esperados del año en Salamanca "La Ciencia del Consumidor. Cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón". Este libro de aprendizaje, obra del antropólogo salmantino Ignacio Bellido, publicado por la Editorial SinÍndice cuenta con una oferta especial de lanzamiento válida para las 100 primeras unidades a un precio de 15€. Para adquirirlo sólo tienes que hacer clic sobre la imagen de la cubierta (envío por correo 2€ y en el plazo de 4 a 6 días lo tendrás en tu domicilio).

La ciencia del consumidor cómo las emociones y los sentidos seducen a la razón de Ignacio Bellido



lunes, 9 de diciembre de 2013

Hoy Sabrás Por Qué Pasó lo de Ayer

Leemos el futuro desde estados de ánimo del presente
Creemos tener capacidad para predecir el futuro. Vivimos con la falsa creencia de saber cómo nos sentiremos en el futuro. La prueba de que estamos equivocados la encontramos si echamos la vista atrás y analizamos lo que nos ha sucedido en los últimos doce meses. Analizando lo acontecido inevitablemente caeremos en el llamado determinismo gradual: aquello que finalmente ha sucedido ha ocurrido porque era inevitable, aún cuando un año atrás considerásemos que era imposible que sucediese. La facilidad cognitiva con la que las imágenes de los sucesos que han sucedido invaden nuestra mente provoca, irremediablemente, que nos parezcan algo mucho más habitual y frecuente de lo que en realidad es.

La crisis financiera de los últimos años, los atentados del 11M o del 11S, la separación de nuestra pareja, la pérdida de nuestro puesto de trabajo… son ejemplos de este determinismo gradual. Antes de que cualquiera de estos hechos ocurriese las probabilidades atribuidas a la posibilidad de que sucediesen podrían ser mínimas. Sin embargo, al realizar una reconstrucción de ese pasado rápidamente encontraremos síntomas, indicios, pistas que, de haberlas tenido en cuenta, nos habrían preparado para lo que estaba por suceder.

En la película “500 días juntos” (500 days of Summer) cuya banda sonora 500 días juntos es de lo mejor de la película, Tom se enamora de Summer con quien comparte numerosas cosas en común: gustos musicales, ocio… Poco a poco van entablando una relación amorosa pero, llegado un punto, Summer decide poner fin a la misma. Tom, en un primer momento se deja llevar por el abatimiento y no encuentra motivos ni razones para su abandono. Con el tiempo, mirando de nuevo en retrospectiva, encontrará las señales que le estaban avisando de que el final de la relación era de todo menos impredecible.

En la película 500 días juntos Summer deja a Tom sin que éste sepa por qué

Vivimos con ansiedad esta clase de episodios vitales, creemos que hemos de haber sufrido algún déficit en nuestro desarrollo que nos impide detectar estas señales cuando aparecen o que, simplemente, nos dejamos llevar. El problema es más sencillo de plantear de lo que creemos, su resolución sigue siendo compleja. El problema está en que recibimos tal cantidad de información que, finalmente, nos resulta muy complicado quedarnos únicamente con la información útil y relevante. Es tal el volumen de información que tenemos que manejar a cada momento que, casi nunca, somos capaces de dotar de significado relevante a un estímulo que se nos presenta. En retrospectiva, muchos de esos estímulos que hemos percibido se volverán relevantes y cargados de significado, serán interpretados como causales del algo que aconteció después pero que fuimos incapaces, en su momento de prever: un beso rechazado, una caricia olvidada, unas palabras incomprendidas, un retraso injustificado…

En 500 días juntos Summer da señales a Tom de que lo suyo está acabado

Este error de estimar, como mayores, las probabilidades de que un suceso ocurra una vez que ha sucedido, víctimas del determinismo gradual no es el más grave. El mayor error al que puede conducirnos aparece al intentar corregir los fallos a los que su acción nos abocó en el pasado derive en la creación de problemas nuevos en el futuro. Para entenderlo, recurramos a lo sucedido en el experimento llevado a cabo por David R. Rosenhan en la Universidad de Standford a comienzos de la década de los setenta del siglo pasado titulado "On being sane in insane places". 

Rosenhan pidió a los participantes en el experimento que, bajo un nombre ficticio, ingresaran en un hospital psiquiátrico bajo el argumento de que oían voces, no sabiendo decir de quién, que les decían palabras como vacío, hueco o golpe. Una vez ingresados, los participantes debían ser totalmente sinceros y comportarse con normalidad, tal y como hacían en su día a día, informando en las sucesivas entrevistas o encuentros con el personal sanitario de que las voces habían desaparecido. Los participantes permanecieron ingresados, como media, diecinueve días y recibieron, cada día, una media de diez pastillas para tratar su supuesta patología.

Este experimento muestra cómo somos incapaces de detectar o dar el valor que tienen a informaciones valiosas. En un contexto como un hospital psiquiátrico en el que el volumen de información que se genera a diario es muy alto, resulta complicado para las personas encargadas de procesarla: médicos y personal sanitario, advertir las señales relevantes que pueden tener ante sus ojos. Este experimento nos sitúa en una tesitura en la que quizá podríamos considerar que quizá en los psiquiátricos hay gente totalmente cuerda ingresada.

David R. Rosenhan, quien también llegó a la misma conclusión, realizó una segunda parte de este experimento. Informó a un hospital psiquiátrico que, en los tres meses siguientes, enviaría a uno o más pacientes cuerdos. En esos tres meses, 190 personas fueron ingresadas en el hospital, de ellos 41 (más del 20%) fueron considerados por el personal sanitario como totalmente cuerdos con absoluta certeza. Sin embargo se equivocaron, Rosenhan no había enviado a ningún “pseudopaciente”. Un problema seguía existiendo en los hospitales psiquiátricos, pasando de un exceso de diagnóstico de personas enfermas, como ocurría en la primera parte del experimento, a una segunda en la que el error ya no era el exceso sino los errores en el diagnóstico mismo.

Cuando algo poco habitual sucede, como puede ser una rara enfermedad, una separación, un divorcio, un accidente, un problema administrativo… inmediatamente después le damos mayor probabilidad de que sucedan, simplemente porque tenemos a nuestro alrededor mayores cantidades de información relacionada. Nuestra atención se dirige hacia informaciones que antes pasábamos por alto. Prueba de ello está en que cuando nos compramos un coche, de repente y de manera sorprendente, comenzaremos a ver las carreteras y las calles de nuestras ciudades invadidas del mismo modelo de vehículo que nos hemos comprado. 

Para terminar, un trocito de la película 500 días juntos que incluye el tema "You Make my Dreams" de Hall & Oates.


domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Qué hace una Rubia ante el Espejo?

Nuestro peinado y el color de nuestro pelo nos ayuda a reafirmar nuestra identidadEl pelo es un elemento clave de nuestra identidad. Mediante nuestro pelo y nuestros cabellos definimos quién somos, reafirmamos y mostramos nuestro yo, tanto presente como el que anhelamos ser en el futuro, al mismo tiempo que mostramos nuestro estado de ánimo. El pelo si bien, no es una parte que comprometa la supervivencia del ser humano (de serlo los calvos hace tiempo se habrían extinguido, es fundamental a la hora de presentarnos ante los demás. Fijémonos en cómo Miley Cyrus a través de los cambios en su cabello y en su peinado nos muestra cómo su identidad se ha ido transformando, siendo la misma, es otra.

El pelo es un elemento de gran simbolismo y de gran carga sentimental. Esta carga significativa no es producto de la sociedad de consumo y de la imagen actual, sino que si nos remontamos en la historia encontraremos ejemplos de historias relativas a la cabellera. El primero que me viene a la cabeza es el caso de Sansón, el  primer culturista del que tenemos noticias, quien se dejó embelesar por los encantos de la filistea Dalila confesándole su punto débil al decirle que si le cortaban el pelo perdería su asombrosa fuerza.  Fuerza que acabaría perdiendo al verse despojado de su larga cabellera y condenado a trabajar moliendo grano para los filisteos una vez que le han arrancado los ojos.  Pero, los filisteos, no caen en la cuenta de que el pelo crece de nuevo, con lo que Sansón recupera su fuerza y vigor, y cuando se disponen a ofrecerlo en sacrificio Sansón hace alarde de sus fuerzas derribando las columnas del templo de Dagón donde miles de espectadores filisteos ansiaban verlo muerto.

El cabello, su peinado y longitud tienen un significado culturalEn otras culturas antiguas como la egipcia el cabello era símbolo de estatus social, entre los celtas representaba fuerza y fertilidad, en el mundo griego el pelo rizado representaba cambio, libertad, disfrute de la vida de ahí toda representación de los pensadores de la época, como Platón o Aristóteles, aparecen representados con pelo rizado.

La importancia del pelo como elemento simbólico perdura en la actualidad. Nuestro cabello es un vehículo para dar rienda suelta a nuestras ficciones. Empleamos el pelo para reafirmar quiénes somos (“porque yo lo valgo”) o para representarnos el deseo de quién queremos ser. Modelar nuestro pelo a nuestro gusto, poder colorearlo del color que queramos, recurrir al uso de pelucas nos permite parecer algo que podemos no ser. Es tal el poder simbólico de nuestros cabellos y su peso en la construcción de nuestra identidad que cuando nos equivocamos en la elección de un peinado, hemos elegido un color de tinte que nos da un resultado diferente del esperado o cualquier producto capilar que percibimos que nos daña el pelo, el yo se ve seriamente comprometido. Nuestra identidad queda en una situación de verdadera incertidumbre y el estado de ánimo se inserta en el desasosiego.

Esta semana leía en un libro titulado “Lo que se esconde bajo el sofá” cómo el hecho de que alguien le corte el pelo a otros sin su consentimiento, puede vivirse (siempre desde el cuidado con las comparaciones) como un ataque que deja en un estado de indefensión similar al que se puede experimentar tras una violación.  Dejemos de lado, temas escabrosos y adentrémonos en la frivolidad analizando, gracias a las aportaciones de Grant McCracken en su libro “A Journey into the Transformation of the Self” el universo de las rubias.

Tener el pelo rubio se ha vinculado en el caso de las mujeres, especialmente gracias a los modelos que el cine y la televisión han presentado en los salones de nuestra vivienda, con la independencia femenina con respecto al sometimiento al hombre. Con una personalidad fuerte y que no tiene miedo a asumir riesgos, sin perder ese aura de vulnerabilidad emocional que va inherente a la concepción de mujer. McCracken estableció una tabla periódica de las rubias, en la obra antes citada, categorizando a seis tipos o categorías de rubias.

Pamela Anderson representa el icono de rubia explosivaUna primera categoría de rubia es la rubia explosiva o sex symbol que se caracteriza por su exuberante figura con forma de reloj de arena, unos grandes pechos y un elevado atractivo sexual. Marilyn Monroe, Mae West, Pamela Anderson o Britney Spears son las representantes ideales de este tipo de mujer.

Junto a la rubia explosiva aparece la rubia radiante que se nos parece como una mujer luminosa, optimista y que irradia simpatía (Goldie Hawn, Cameron Diaz o Jennifer Anniston). 

La rubia descarada es otra tipología para el antropólogo canadiense, esta se caracteriza por ser una mujer desinhinibida, que carece de complejos y de frenos a la hora de decir lo que piensa, el personaje de Samanta, interpretado por Kim Cattrall, en la serie Sexo en Nueva York representa de manera muy fiel este tipo de mujer rubia.

El pesonaje de Samanta en Sexo en Nueva York es todo desinhibición y libertad sexual

La rubia peligrosa la encarna a la perfección Sharon Stone en Instinto Básico, una mujer manipuladora movida por la ambición, carente de escrúpulos a la hora de conseguir lo que desea y capaz de hacerse valer de todos los recursos a su alcance.

La rubia sociable, como C.Z. Guest o Carmen Lomana en su versión española, representaría el modelo más cándido, hace mención a esa mujer a la que le encanta  tener frecuentes contactos sociales. Candidez y aparente inocencia que emplea para intentar alcanzar un estatus elevado. Es una mujer a la que le gusta resaltar su figura pero evitando el componente sexual en su indumentaria y en el contenido de sus conversaciones.

Por último estaría la rubia fría, representadas a la perfección por mujeres como Grace Kelly o Eva Marie Saint (ganadora de un Oscar por su papel en “La ley del Silencio” junto a Marlon Brando) que tratan de ocultar sus emociones y sentimientos mostrando una aparente frialdad emocional, presentándose como personas distantes y esquivas.


Pero sin lugar a dudas, a parte del hecho de querer ser rubia o no serlo. Si ha habido un movimiento cultural y social que haya empleado el pelo como elemento identitario es el movimiento punk. El punk con sus peinados imposibles y el uso de colores hasta entonces inconcebibles para el cabello (posible gracias al desarrollo de la industria de la cosmética) siempre y cuando uno quisiera mostrarse como una persona de bien. El punk trata de romper con los convencionalismos del momento (años setenta e inicios de los ochenta) empleando como principal elemento simbólico el pelo, junto con una indumentaria y un movimiento musical asociado. El punk se vale del cabello como contestación y rebeldía a lo que socialmente trata de imponerse como lo que uno debe ser, el punk habla y expresa lo que el individuo quiere ser. Larga vida a los y las punkis rubios.

Para no dejar de lado a las rubias, un tema de Joaquin Sabina "Rubia de la Cuarta Fila" que formó parte de la banda sonora de la película Isi Disi, sinceramente lo único rescatable.




martes, 26 de noviembre de 2013

Dormir en Pareja en el Mismo Lado de la Cama

Dormir juntos en la misma cama es un indicador de la existencia de un vínculo afectivoAceptamos sin cuestionamiento, cuando tenemos pareja, que el hecho de dormir juntos en la misma cama supone una reafirmación del vínculo afectivo, más o menos intenso, así como la constatación de un compromiso, más o menos duradero en el tiempo. Compartir cama a la hora de dormir con la presencia de ronquidos, de batallas silenciosas en un ir y venir de sábanas y otras muchas desventuras que puedan acontecer, es un factor de debate científico entre quienes defienden que empeora el descanso y el sueño, y entre aquellos que promulgan que el hecho de compartir cama es beneficioso para la salud.

Compartir cama implica que nos vamos a mover más en la cama y cambiaremos en más ocasiones de postura que si durmiésemos solos, la presencia de ronquidos, problemas de temperatura (uno tiene frío y otro calor) provocan que el descanso se resienta. Además, el hecho de tener que colaborar un espacio reducido de interacción con alguien con quien hemos tenido una o varias interacciones negativas apenas unas horas antes no parece la mejor idea. En esta situación los niveles de cortisol (hormona del estrés) serán altos por lo que se tardará más tiempo en alcanzar un estado de relajación que favorezca el sueño.

Pese a estos inconvenientes, mayores deben ser los beneficios derivados del hecho de dormir juntos para que toda pareja opte por ello. Aún cuando el descanso pueda resentirse, según estudios llevados a cabo en la Universidad de Pittsburg, sostienen que dormir acompañado, siempre que la relación de pareja sea armoniosa, ayuda a tener mejor salud, aumentar la esperanza de vida, conciliar antes el sueño (especialmente en el caso de las mujeres), favorecerá que se produzca mayores encuentros sexuales y con ello la liberación de dopamina.

Dormir juntos implica una continua negociación del espacio. Esta negociación representada en la adopción de una postura u otra puede escenificar el estado de conexión emocional y la confianza mutua entre ambos miembros de la pareja. Descubriremos parejas que necesitan dormir abrazadas, otras en las que cada uno duerme en un lado de la cama disfrutando de sus sueños y defendiéndose sólo en sus pesadillas… Durante el sueño, no podemos fingir quiénes somos, nos mostramos sin disfraces, sin dobleces, mostramos a las claras cuál es nuestra personalidad y nuestro estado de ánimo. Si lo hacemos a nivel individual, también lo reflejamos como pareja. La manera de dormir juntos es un reflejo de nuestros hábitos. Analicemos pues varias de las posturas que podemos adoptar mientras dormimos en pareja.

La posición más habitual es dormir espalda con espalda, sin que exista contacto. Esta postura indica que aún estando conectados cada uno disfruta de la suficiente independencia como para dormir por separado. Dormir en esta misma postura, pero con la existencia de contacto, habitual en parejas que llevan poco tiempo juntas, nos dice que estando juntos las dos personas se sienten cómodas, relajadas y que comparten altos niveles de intimidad en sus intercambios comunicativos.

Dormir en pareja adoptando una posición fetal indica altos niveles de sexualidad
Durante los primeros meses y años de la relación, toda vez que el compromiso se ha afianzado, es dormir uno detrás del otro, acurrucados, adoptando una posición fetal en la que casi todo el cuerpo entra en contacto con el del otro. Es más frecuente que sea el hombre quien abrace a la mujer cuando se adopta esta postura que a la inversa, pues se relaciona con quién adopta el rol de protector y lleva la iniciativa en la relación. Adoptar esta posición demuestra un alto nivel de sexualidad y de seguridad en la relación, también evidencia que, probablemente, hace frío y ambos optan por recurrir al contacto corporal para aumentar la temperatura corporal.

Dormir sobre el pecho del otro conlleva una elevada carga romántica en la relación de pareja
El abrazo postcoital, frecuente en las películas más edulcoradas de la industria del cine, es una postura muy frecuente y que rápidamente nos viene a la mente. Se trata de la postura cargada de altas dosis de romanticismo en la que uno de los miembros de la pareja (habitualmente el hombre) permanece tumbado boca arriba mientras el otro se recuesta, acurrucado, sobre su pecho u hombro. Es una postura muy íntima, reveladora del inicio de una nueva relación o de que acaba de finalizar un encuentro sexual (más o menos satisfactorio). Podríamos decir que es la postura que refleja un amor que nace, cargado de energía y ansioso de seguir con vida. Qué simbólica e ideal es esta postura pero no nos engañemos, me gustaría conocer una pareja que haya sido capaz de dormir en esta postura toda una noche y cuál es su opinión a la mañana siguiente de su exceso de romanticismo.

Dormir cara a cara con nuestra pareja nos indica que hay muchos silencios y secretos en la relaciónOtra postura muy “romántica” consiste en dormir enfrentados, cara a cara, tocándose parcial o plenamente con pies, rodillas, pecho… Es frecuente en parejas insatisfechas. Uno, o los miembros, sienten que no obtienen lo suficiente el uno del otro y por ello se miran de frente mientras duermen manifestando un deseo de establecer una mayor frecuencia de intercambios comunicativos y que éstos sean más profundos, es decir, que den lugar a conexiones emocionales verdaderas.

La última postura de la que quiero hablar se da cuando el proyecto común de la pareja se tambalea, da síntomas de agotamiento.  Sería la postura en que cada miembro de la pareja duerme por su lado, cada uno en un lado de la cama sin que exista ningún contacto físico. Tampoco lloremos ni hagamos una drama de esto si descubrimos que esta noche nuestra pareja se ha alejado de nosotros a la hora de dormir, quizá sea que necesite descanso o que simplemente estamos roncando como salvajes y haya preferido, por prudencia y mero instinto de supervivencia, alejarse de la bestia. Eso sí, si este alejamiento se mantiene y prolonga en el tiempo es buen indicador de la conveniencia de mantener un diálogo sincero acerca de los sentimientos, dudas e inquietudes de la pareja con respecto al proyecto común que decidieron emprender tiempo atrás.

Dormir en la misma cama pero distantes muestra que la pareja puede estar atravesando un época de crisis

Nuestra postura en la cama no es otra cosa que el reflejo de las rutinas y los hábitos de una pareja. La búsqueda que llevan a cabo para encajar, como si fuera un puzzle, dos personalidades. Cómo encajan las piezas reflejan el estado de la relación y el ánimo de cada uo de sus componentes. Por eso, si, de repente, descubrimos un cambio en la forma de dormir juntos tengamos por seguro que algo en la relación ha cambiado. Puede que para mejor o para peor, la prueba para saber si es para mejor o peor es entrelazar las manos con las de nuestra pareja mientras estamos intentando conciliar el sueño, en función de su respuesta, sabremos la deriva que tomará la relación.


Qué bonitas, intensas y hermosas son las batallas iniciales, como dice Zenet, por querer dormir en el mismo lado de la cama.

martes, 19 de noviembre de 2013

Quién Sueña lo que Soñamos

Mientras dormimos no podemos fingir nuestro lenguaje corporal, adoptamos una postura que no cambiamos con el paso de los años pues es un reflejo de los pilares más básicos de nuestra personalidad. Al caer rendidos en la cama mostramos quiénes somos, cómo somos y cuál es nuestro estado de ánimo. Dormidos somos honestos, nos libramos de las máscaras y nos mostramos limpios, sin dobleces, es el momento del día en el que somos del todo honestos y, al mismo tiempo, cuando somos más vulnerables.

Los científicos han intentado saber qué significa la postura que adoptamos a la hora de dormir. Si ésta es un reflejo de la personalidad. Los estudios más avanzados en este sentido se han realizado en el Instituto del Sueño y han sido coordinados por Chris Idzikowsky, director del Servicio de Evaluación del Sueño. En este estudio Idzikowsky ha analizado las seis posturas más habituales a la hora de dormir a través de lo que ha descubierto que cada una de ellas está vinculada a un tipo de personalidad.

Dormir en una postura fetal habla de que estamos ante una persona sensible
Dormir en posición fetal es la postura más común. Se corresponde con personas que son muy sensibles pero que tienden a mostrarse como personas rudas, frías y distintas en el momento en el que conocen a alguien. Eso sí, conforme van profundizando en el conocimiento de la otra persona se relajan y esa fachada de rudeza se desploma mostrándose tal y como son.

Las personas que duermen de lado con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo (posición tronco)son personas que confían mucho en el ser humano, pudiendo ser tomadas como personas muy inocentes o crédulas. Les encanta sentirse parte del grupo y tienen un gran desarrollo de las habilidades sociales.

Otra de las posturas que adoptamos al dormir de lado, ésta sin recoger las piernas como hacemos con la postura fetal, es la denominado por Idziwosky como orador: dormir de lado con los brazos estirados hacia el frente. Quienes adoptan esta postura al dormir son personas que necesitan mucho tiempo para tomar una decisión ya que, cuando han decidido, no están dispuestas a cambiar su elección.

Dormir boca arriba favorece la aparición de ronquidosSi nos giramos un poco y cambiamos de postura, quedando boca arriba,con los brazos abiertos y las manos a la altura de la cabeza estaremos adoptando la postura estrella de mar. Esta postura, que favorece que los ronquidos aparezcan y, con ellos, el descanso no sea todo lo reconfortante que se desearía, la adoptan personas que no quieren ni les gusta ser el centro de atención (quién lo diría en mitad de la noche mientras tararean melodías con el aire que inspiran y expiran). Son personas muy cooperativas, siempre están dispuestas a colaborar y ayudar cuando les necesitan, y son propensas a crear fuertes vínculos de amistad.

Siguiendo boca arriba esta vez con los brazos pegados al cuerpo, adoptando una postura similar a la que adopta un soldado mientras forma en el patio de un cuartel, nos acercamos al final. Las personas que adoptan esta postura son personas tienden a mostrarse tranquilas y reservadas, con grandes expectativas depositas en lo que son capaces de hacer y conseguir por sí mismas y, en la propia capacidad del ser humano, para conseguir aquello que se propone. Como en el caso anterior los ronquidos suelen ser sus compañeros de cama cada noche.

Dormir boca abajo facilita la digestiónIntentando seguir durmiendo y escapar de los ronquidos podemos adoptar la última postura que falta. Éso es, dormir boca abajo. Esta postura es muy buena cuando tenemos digestiones pesadas, como ocurre después de algún  homenaje gastronómico que realizamos en honor de nosotros mismos, pues facilita la digestión. Quienes adoptan esta postura mientras sueñan dormidos son personas muy sociables y con una gran capacidad para adaptarse a situaciones y escenarios nuevos. Sin embargo, también son personas que pueden ser fácilmente susceptibles e irritables, mostrándose muy nerviosos con cierta frecuencia.


Los resultados de esta investigación del Instituto Británico del Sueño nos llevan a concluir que los estados psicológicos de cada individuo afectan a la postura que adoptamos a la hora de dormir y lo reparador o no de nuestro descanso. Por mi parte, después de dormir menos horas de las deseadas y queriendo seguir soñando haré como decía José Saramago que hacía Jesús en su libro "El Evangelio según Jesucristo" y despierto soñaré el sueño de cuando duermo.

Como punto final os dejó este temazo de Emmanuel "Quiero Dormir Cansado"


domingo, 17 de noviembre de 2013

El Poder de la Primera Impresión

Ya está disponible El Poder de la Primera Impresión. En este manual podrás descubrir la importancia que tienen los primeros instantes en que conocemos a una persona. En apenas unos segundos ya nos habremos formado un juicio y evaluado a nuestro interlocutor, juicio que condicionará nuestro comportamiento y actitud con él en el futuro. Sí, se trata de algo instintivo e incompleto, pero aún sabiéndolo nos dejaremos arrastrar por este primer juicio y buscaremos en él las informaciones que sean coherentes con esta valoración inmediata que acabamos de realizar.

La Primera Impresión es determinante a la hora de conseguir lo que deseamos del otro
En nuestra vida social, en el mundo empresarial, en la esfera laboral dejarnos llevar por una primera impresión equivocada puede tener consecuencias indeseadas. Por ello, si queremos cumplir nuestro deseo de querer gustar a todo el mundo hemos de tener en cuenta una serie de factores, que aparecen reflejados en El Poder de la Primera Impresión, para aumentar nuestras probabilidades de éxito. 

Pero no se trata de que únicamente nos centremos en querer gustar al otro, sino que también hemos de ser flexibles y tener en cuenta que cada uno de nosotros nos dejamos llevar por el inconsciente a la hora de evaluar a quien acabamos de conocer. Por ello, hemos de hacer el esfuerzo consciente de esperar a tener más informaciones de la otra persona antes de elaborar una evaluación definitiva.

"El Poder de la Primera Impresión. Puedo olvidar lo que haces, puedo olvidar lo que dices. Nunca olvido lo que me haces sentir" es un trabajo especialmente dirigido a todas aquellas personas que, por su profesión, están continuamente manteniendo interrelaciones de corta duración con personas que acaban de conocer : vendedores, comerciales, atención al cliente, médicos, funcionarios, trabajadores sociales, policías... Con este manual se trata de que sean capaces de transformar un primer encuentro en algo más racional y menos emocional de cara a que esta relación fugaz sea recordada como una experiencia grata para las dos partes.

viernes, 15 de noviembre de 2013

El Deporte Extremo es para Optimistas

La práctica de deportes extremos como el salto base requiere no atender a los riesgosLas personas optimistas tienen una mayor capacidad para influir en los demás. Se trata de personas que confían en sí mismas u están dispuestas a asumir mayores riesgos, más incluso de los que ellas mismas contabilizan. Creen que actúan de manera prudente cuando, en realidad, no lo son. Los deportistas extremos son optimistas por naturaleza. Una persona pesimista nunca podría practicar este tipo de deportes porque su exceso de atención a los peligros y a los riesgos no le permitirían avanzar en la práctica de este tipo de deporte.

¿Por qué practicamos deportes de riesgo o extremos? ¿Qué nos impulsa a superar nuestros propios límites o nuestros miedos? Cada vez hay más personas esperando disfrutar sus propias sensaciones por encima del miedo.  Valoramos esta valentía y arrojo de los deportistas extremos, al mismo tiempo que consideramos que corren riesgos innecesarios.

El riesgo en los deportes extremos se habla de errores, porque un error en la práctica de estas disciplinas puede tener  consecuencias fatales. Son deportes en los que se expone la vida por encima del riesgo de lesión que puede estar asociado a otras disciplinas deportivas más clásicas.

Las personas que practican estas disciplinas de riesgo son descritas por el resto como personas felices, con una sonrisa siempre en el rostro que transmiten continuamente una sensación de bienestar y de estar a gusto consigo mismos, con la vida que viven. Son personas que de manera continuada se plantean sueños por cumplir y actúan para alcanzarlos. Es gente que tiene claros los objetivos que desea alcanzar y que utiliza todos los medios a su alcance para lograrlos.

Según Killian Jornet, las carreras de ultradistancia requieren un enfoque optimista de las circunstancias que se viven en ellasLos deportistas extremos, como el resto de seres humanos, se dejan arrastrar por un sesgo cognitivo: el hecho de creerse superiores a casi todos los demás. Nos creemos superiores a los demás y pecamos de exceso de confianza lo cual tiene sus consecuencias pues nos lleva a tomar decisiones equivocadas. Pero también tiene su beneficio: nos hace más resistentes a los contratiempos y nos sirve para defender la imagen que tenemos de nosotros mismos. El optimismo nos ayuda a creer en el éxito y tolerar mejor los fracasos.

Uno de los mayores beneficios que reportan la práctica de deportes es extremos es que ofrecen la posibilidad de vivir momentos en los que se produce una armonía entre las habilidades necesarias para su práctica con las duras exigencias del medio en la que se deben poner en práctica. Se trata de encontrar esos momentos perfectos, de escasa duración,  lo que se conoce como fluidez en el que todo sale bien dando lugar a una experiencia gratificante y satisfactoria recordándose como un episodio de gran intensidad emocional y de gran valor psicológico.

Los deportistas extremos practican su disciplina de manera apasionada, se trata de una actividad que les llena y que constituyen un elemento muy importante de su propia identidad. Se definen a sí mismos como saltadores, buzos, escaladores… Lo que se trata es de canalizar estas actividades con el día a día y ver si es posible canalizarlas con otras cosas a las que hay que dedicar tiempo en la vida: pareja, familia, trabajo, amistades, higiene…

El salto desde la estratosfera de Baumgartner supone la ruptura de un límite que, en unos años, tendrá su aplicación en nuestra vida cotidiana
¿Son estos deportistas los nuevos héroes modernos? Si nos encomendamos a la concepción de héroe debemos tener en cuenta que todo héroe, con su historia vital y sus gestas, transmite a un mensaje destinado a mejorar la comunidad, la sociedad o la cultura que lo idolatra. Un héroe es tal porque supera los límites humanos y cada generación ha ido construyendo estos modelos de superación, sin ellos no habría habido desarrollo ni evolución. Como dice la nadadora Andrea Fuentes “lo mejor de uno sólo sale al llegar al límite”.

El concepto de riesgo de estos deportistas varía con los años, con el desarrollo de una trayectoria deportiva, con la personalidad. Estos deportistas son conscientes de la existencia de los riesgos existentes en cada momento, aún así, en ocasiones pecan de imprudentes. Aún así, si se quiere disfrutar de estos deportes de riesgo se ha de ser extremadamente racional porque, de lo contrario, apenas se durará disfrutando del deporte porque antes o después se producirá un daño, quizá irreversible.


En este caso, los deportistas extremos se enfrentan a una situación muy curiosa. Realizan un deporte caracterizado por la gran descarga e intensidad emocional de su práctica, con unos niveles de adrenalina muy altos, pero, al mismo tiempo, deben de tener una gran capacidad de control para no dejarse arrastrar por las emociones que pueden incorporar nuevos riesgos, peligros y amenazas a los ya inherentes a la propia actividad.

Ejemplos de llevar la práctica deportiva al extremo la encontramos en Alexander Polli. Alexander Polli  cruzó a 250km/h de atravesar la Roca Foradada de Montserrat lo cual él mismo calificaba como "una forma de autoexpresarse".


martes, 12 de noviembre de 2013

El Poder de un Gesto para Cambiar el Mundo

Nuestra forma de expresarnos influye en nuestro entorno. No somos del todo conscientes de la influencia de nuestros gestos y de lo pueden llegar a conseguir. En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por nuestras emociones, las preocupaciones nos arrastran, nuestros enfados nos limitan, los estados de ira nos condenan e incluso por las ganas de decirle a otro que no hace las cosas bien. Esto conlleva que toda nuestra expresión gestual y de lenguaje no verbal refleje únicamente emociones negativas. Las emociones negativas tienen el poder de contagiarse con mucha facilidad a través de los gestos, de la expresión no verbal, de la mirada, de la expresión facial con mucha mayor claridad que a través de las palabras que podemos llegar a decir y que incluso podemos llegar a silenciar.

No nos dejemos llevar por el abatimiento, porque tan fácil como es contagiar las emociones negativas lo es hacerlo con las positivas. La diferencia estriba, cuando queremos transmitir emociones y energía positiva, en que debemos tomar consciencia de que deseamos y queremos hacerla llegar para poder influir con ella en los demás. Lo importante en este caso es cómo lo vamos a lograr, para ello debemos decidir poner en práctica gestos, movimientos y comportamientos en positivo para conseguir que nuestro interlocutor se sienta valorado, feliz, consolado… en definitiva conseguir que se sienta mejor a lo largo del día.

Las caricias y las sonrisas nos acercan al otroSi nos mostramos abiertos los demás, normalmente, nos corresponderán porque cuando entramos en contacto con alguien alegre, optimista, positiva, que está abierta a una relación nos resulta mucho más sencillo acercarnos a ella ya que no existen barreras.  Nos gusta aprovechar estas ocasiones de relación con el otro porque es mucho más agradable estar al lado de personas positivas que de personas negativas. Por tanto, tenemos la capacidad de influir sobre nuestro entorno mostrándonos como personas abiertas mediante gestos que le digan a los demás que los estoy viendo, los estoy apreciando y valorando positivamente.

El simple hecho de mirar a alguien ya es una forma de decirle te estoy viendo, estás aquí y eres importante para mí. La mirada no es otra cosa que la distancia más corta entre dos personas. Una caricia, un gesto de apoyo, una sonrisa o un beso son comportamientos que debemos incluir en nuestro cotidiano para ayudar a que las personas de quienes nos rodeamos se sientan queridos y valorados.

Un gesto puede ayudar a cambiar el mundo. Es lo que se conoce como el efecto mariposa. La idea de este efecto es que el aleteo de una mariposa, por leve que pueda parecernos, puede influir y desencadenar un huracán en la otra parte del mundo. Cada uno de nosotros también poseemos este poder. Si empiezo el día con una sonrisa dirigida a las personas que tengo cerca o las personas con quien me encuentro en mi puesto de trabajo conseguiré que tengan un mejor humor debido al contagio de esta energía positiva. Esta energía positiva que les he trasladado a su vez, llegará a las personas con quienes ellos entren en contacto por lo que se generará una cadena de repercusión en el bienestar de las personas con que le rodean. Por ejemplo, esta campaña comercial de Telecom y el poder de un bostezo muestran claramente cómo actúa el contagio emocional, la viralidad y el efecto mariposa.



Desconocemos el poder de nuestra sonrisa. El contagio emocional es un arma muy poderosa, por ello debemos de tomar conciencia de qué es lo que provocamos en los demás cuando nos comunicamos. Despleguemos nuestras mejores sonrisas y rebosemos de gestos amables.


Iván FErnández indica con un gesto el camino a seguir a Abel MatuiUn ejemplo de gesto amable lo vimos en el cross de Burlada en Navarra cuando Iván Fernández Anaya se negó a ganar. El motivo, según él, es que “no me merecía ganar y por eso hice lo que hice”. Iván corría en segunda posición lejos del atleta Abel Matui que dominaba claramente la prueba. Poco antes de entrar en meta el atleta keniata se equivocaba de camino, Iván pudo aprovechar las circunstancias y ganar la prueba. Sin embargo, optó por quedarse detrás del que había sido bronce olímpico dejándole ganar. Decía el atleta español al terminar la prueba cuando todos le preguntaban por lo que acababa de hacer “Él era el justo vencedor. Me sacaba una distancia tan grande que, de no haberse equivocado, nunca habría sido capaz de recuperar”.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Me Gusta Gustar y sus Gestos Narcisistas

Muchos de nuestros tienen un interés consciente de despertar el interés en el otroNos gusta gustar, que nos elogien, ser, en ocasiones, el centro de atención. La cultura en la que crecemos nos enseña patrones de conducta, los movimientos del cuerpo se incluyen en ellos, para indicarnos cuáles son los comportamientos sociales aceptables dentro del grupo. Estos modelos de comportamiento los aprendemos desde la niñez, modelos que, entre otras cosas, indican las pautas que diferencian a un hombre y a una mujer a través de su lenguaje corporal.

La cultura y el entorno en el que crecemos nos dan pautas de comportamiento gestual diferenciado en base a una diferencia de género. Hoy, tomando como referencia estas diferencias de género, me gustaría analizar el comportamiento gestual diferenciado entre hombres y mujeres que poseen un rasgo común: el narcisismo, es decir, personas a las que le gusta gustar y ser el centro de atención de todas las miradas.

Cada uno de nosotros dentro de nuestros círculos sociales nos hemos topado con alguien que podemos encasillar como narcisista, es más, puede que incluso el mismo narcisista sea uno mismo. A todos nos gusta gustar y sentir que quienes nos rodean nos atienden,  ya sea por interés real hacia nosotros o por mera cortesía.

¿Cómo podemos identificar a una persona narcisista? Si atendemos a una serie de rasgos cada uno de nosotros seremos capaces de hacerlo. Un buen momento para identificar a este tipo de personas lo encontramos al analizar qué ocurre cuando tiene lugar una reunión social, especialmente en la escena de llegada. La persona narcisista pondrá mucho cuidado, no se trata de un comportamiento espontáneo, en ser el primero o el último en llegar a la cita para así ganar notoriedad y poder atraer la atención de todos los presentes.  Por ejemplo, en esta escena de llegada, especialmente en caso de que sea la última persona en llegar y, más aún, cuando se avista en la distancia su llegada, podremos observar con todo detalle uno de los gestos que mejor desvelan a las personas a quienes les gusta gustar: el andar consciente (ya sea exagerando el movimiento de las caderas en el caso de una mujer o el balanceo de los hombros en el caso de un hombre).

Vinculado directamente a esta escena de llegada hay otra microconducta a la que prestar especial atención: el lugar que ocupan en el espacio, ya que siempre tenderán a buscar el lugar considerado más importante o desde el cual poder captar la atención de los presentes y dirigir la conversación hacia los temas que más le interesen, esto es una muestra de su escasa empatía. Buscarán ocupar un lugar central en el espacio para tener un control continuado de hacia dónde se dirigen las miradas de las personas con quien se encuentra. Una vez ubicados en el lugar deseado del espacio social veremos que sus gestos se exagerarán teniendo poco de improvisación y espontaneidad, habrá un control muy riguroso de la postura, especialmente, de la espalda…
Las personas narcisistas siempre repiten el mismo perfil y gesto en cada fotografía
Las personas narcisistas son personas que saben perfectamente posar para una foto, saben cuál es la expresión que mejor partido les saca y en todas las fotos adoptarán esa expresión. Actúan como si siempre estuviesen delante de una cámara de fotos. Su vestuario es más atrevido o sexy con el propósito de llamar la atención buscando un estatus social elevado, aunque no les corresponda, empleando como a recurso su apariencia especialmente cuando se trata de mujeres.

Veamos ahora las diferencias en las gestualidad narcisista entre hombres y mujeres. Los hombres tratan de destacar por su inteligencia, su pericia aunque también le prestan mucho cuidado a su aspecto físico tanto a nivel de indumentaria como de mostrar un cuerpo musculoso y fibroso.

El hombre trata de destacar en base a su inteligencia o alguna pericia

Las mujeres, por su parte, recurrirán a gestos de seducción femeninos: tocarse el pelo, jugarán con la boca, pasarse la mano por el cuello o el escote…

Las mujeres recurren a tocarse el escote o el cuello como gesto de seducción y desviador de la atención

Este tipo de comportamiento puede derivar con más facilidad de lo que pensamos en patológico. Este comienza a manifestarse en aquellas situaciones en las que se  es incapaz de tolerar que alguien les robe el protagonismo e importancia que creen merecer, muestran, en estos episodios, continuos gestos y señales de contrariedad  o tensión en su rostro,  se tornan fácilmente irascibles. Un recurso muy habitual de estas personas que ya han adoptado un comportamiento patológico consiste en  simular una enfermedad, un desmayo, para atraer la atención.

En definitiva, ahora ya sabemos cómo actúan a quien le gusta gustar. Ahora es responsabilidad de cada cual decidir si quiere ser quien le guste a quien le guste gustar. Sobre gustos no hay nada escrito

lunes, 4 de noviembre de 2013

Llorar para Empezar de Nuevo

La autoexigencia no ocnduce a tener que gestionar el sufrimientoEmpleamos la autoexigencia para evaluarnos en función de la cantidad de errores que cometemos. Uno de los mayores riesgos a los que nos enfrentamos y  que pone en riesgo nuestro equilibrio emocional está en no saber perdonarnos nuestros propios errores. Podemos llegar a ser nuestros propios torturadores imponiéndonos la insostenible autoexigencia de no cometer ningún error.
Este fin de semana, las lágrimas del jugador del Rayo Vallecano Anaitz Arbilla, tras ser sustituido cuando su equipo acaba de encajar el 0-3 ante el Real Madrid, son un reflejo de cómo la autoexigencia tiene un coste capaz de quebrantar  el equilibrio emocional de un individuo. Podríamos afirmar que en estos momentos nos autodestruimos, nos vencemos a nosotros mismos. Las lágrimas de Arbilla, mientras buscaba consuelo debajo de su abrigo, son reflejo de la impotencia del héroe moderno al saber que una mala decisión le ha llevado a perder la guerra y fallar a los suyos.


Los deportistas profesionales, al igual que cualquier otro trabajador, estudiante o sujeto, llevan a cabo, cada día, lo que se conoce como práctica deliberada. La práctica deliberada es el intento consciente, voluntario e intencionado de aumentar el nivel actual de dominio de una habilidad o de precisión a la hora de ejecutar una tarea. No se trata de mera repetición o de acumulación de experiencia mediante la continua repetición, sino que se trata de una voluntad de mejora continua. Este deseo de superación provocará que el fracaso aparezca con mucha frecuencia.

No saber lidiar con estos fracasos que, inevitablemente van a parecer, pueden conducir a estados depresivos y a otras situaciones más dramáticas como la de Robert Enke, quien fuera guardameta de la selección de Alemania, del Barcelona o del Benfica, quien optó por suicidarse debido al miedo, abatimiento y sufrimiento que le generaba el más mínimo error que podía cometer en un partido.


La práctica deliberada exige disponer de una mentalidad siempre insatisfecha. Una mentalidad que no acepta el presente porque considera que es posible alcanzar un estado mejor en el futuro. Es vivir en un estado de autocrítica y autoexigencia constante. Vivir en un estado de inquietud y agitación permanente para lograr el objetivo de ser bueno en algo. Para conseguirlo necesitaremos recursos, mentalidad, estrategias adecuadas y, sobre todo, tiempo, mucho tiempo, para practicar no sólo cada día sino cada día a lo largo de los años.

Robert Enke no se permitía ningún error con lo que sus elevados niveles de exigencia se convirtieron en un problema
Vivir en este estado de tensión continuada que la práctica deliberada puede provocar requiere que el fracaso y el error se entienda como algo necesario e incluso deseado porque su vivencia puede entenderse como necesaria. Hay que estar preparado para ello y hay quienes no lo están como era el caso de Robert Enke.

A mi modo de ver, el fracaso y el error, debe formar parte de la educación en una sociedad que únicamente nos presenta continuamente modelos de éxito.  Para mí, recuerdo, que muchos de los errores cometidos durante mi época de estudiante en la educación secundaria (repetir cuso, ser expulsado del centro) son los que desencadenaron el deseo de seguir aprendiendo, de ver y experimentar con los propios ojos una realidad y capacidad que, a ojos de otros, no posees, que nunca podrás experimentar.

El poeta Emerson nos muestra la importancia de aprender incluso de las situaciones más adversas, dramáticas y dolorosas que podemos vivirHace unos días he terminado de leer el libro de Chad Harbach “El arte de la defensa” y en él se menciona una pasaje de la vida de Ralph Waldo Emerson, poeta y filósofo estadounidense, relacionado con su primera mujer. Ésta murió muy joven, con apenas diecinueve años, víctima de la tuberculosis. Meses después de su fallecimiento Emerson volvió al cementerio en el que estaba enterrada su mujer, excavó la tumba, abrió el ataúd y miró en el interior. Allí estaban los restos de la mujer que amaba. Una experiencia terrible pero que Emerson necesitaba ver para intentar entender la muerte.


La práctica deliberada y la autoexigencia que de ella se deriva nos coloca en un plano similar al del poeta norteamericano, el hacer frente a las situaciones más adversas, más difíciles, para, a partir de ellas, tratar de sacar un aprendizaje que nos ayude a entendernos a nosotros mismos y conseguir lo que anhelamos: conocimiento, pasión, triunfo… cualquier meta o sueño que tengamos por lejano e inaccesible que pueda parecernos. Todo lo que necesitamos es esforzarnos y seguir nuestro propio ritmo.