miércoles, 21 de noviembre de 2012

Primera Impresión y Elección de Pareja: El Valor del Deseo


En la elección de nuestra pareja sexual entran en juego estímulos que procesamos de manera inconsciente. Estos estímulos hacen que nos sintamos atraídos por unas personas u otras. Son numerosos los estímulos (olfativos, visuales, sociales, culturales…) que entran en juego a la hora de tomar una decisión. El encargado de dotar de sentido y construir una narración que justifique una elección en gran medida tomada desde un punto de vista irracional es el cerebro.

Tomar decisiones es tener en cuenta muchos elementos que, por mucho que ahondemos y nos detengamos antes de decidir, resultan invisibles. La elección de pareja es un ejemplo de cómo intervienen muchos elementos de orden inconsciente. Elegimos nuestra pareja no sólo por sus atributos físicos, sino que intervienen el olor, el momento del ciclo menstrual, su capacidad económica, posición y estatus social, inteligencia… Pero cuando buscamos una pareja sexual con la que buscamos una relación efímera un factor que resulta crucial a la hora de elegir depende del momento del ciclo menstrual en el que la mujer se encuentre.

En virtud del momento del ciclo de ovulación en el que la mujer se encuentre, ésta se sentirá atraída por unos rostros masculinos simétricos. De tal manera que en los momentos más fértiles del período de ovulación las mujeres muestra una tendencia mayor a mantener relaciones sexuales, preferentemente con hombres con rasgos muy simétricos ya que los consideran como portadores de mejores genes.

Las mujeres junto a tales cambios en su conducta sexual en el período de mayor probabilidad de quedar embarazada experimenta también cambios físicos muy sutiles. Su olor corporal cambia, la simetría y profundidad de sus rasgos varía y la figura de su cuerpo también se ve alterada ya que la proporción entre la cadera y al cintura se reduce.  En este momento del ciclo menstrual la mujer se vuelve irresistible para el hombre. Lo curioso de este hecho es que, a diferencia de los monos, a los seres humanos los signos del momento de ovulación en el que la mujer se encuentra nos resultan invisibles y, por tanto, los hombres desconocen cuál es el momento en el que la mujer se encuentra más receptiva sexualmente hablando.

Pese a desconocer en qué fase del ciclo se encuentra la mujer el hombre percibe las señales que la mujer le envía de cuál es su grado de receptividad. Para demostrarlo, en la Universidad de nuevo México llevaron a cabo un estudio que pretendía relacionar los ingresos de las bailarinas de striptease con su ciclo de ovulación. El estudio tenía como propósito conocer cuánto dinero era capaz de ganar una bailarina, no sobre el escenario, sino en función del número de bailes privados o lap dances que realizaran. Estos bailes son la principal fuente de ingresos de una bailarina de striptease. Se trata de un baile que se realiza en un lugar íntimo, en donde la bailarina, en topless, realiza una danza para un hombre que permanece sentado, con las manos a los lados (no se permite tocar a la bailarina), manteniendo un contacto rítmico entre la pelvis de ella y la de él. El precio de este baile oscila entre los 10 y los 20 dólares por canción.

Los investigadores descubrieron que durante su período más fértil las bailarinas eran seleccionadas en mayor número de ocasiones y, con ello, sus ingresos eran notablemente mayores. Durante la menstruación, las elecciones de estas bailarinas caían en picado y sus ingresos por noche se veían reducidos a la mitad en comparación con el dinero ganado en el período de mayor fertilidad. Otro resultado que el estudio ofreció es que aquellas bailarinas que consumían píldoras anticonceptivas ganaban en torno a un 25% menos, independientemente del momento fértil en el que se encontrasen, que sus compañeras con un ciclo natural de ovulación.

Estos datos plantean la siguiente cuestión. Hemos dicho anteriormente que el hombre es incapaz de detectar cuándo una mujer se encuentra en su momento de mayor fertilidad. ¿Cómo eran capaces de detectarlo en las bailarinas de striptease? Más aún cuando no disponían de ningún signo visual para hacerlo, más aún en un entorno de escasa iluminación como encontramos dentro de un club nocturno. La respuesta está en que las mujeres son siempre capaces de emitir señales que informan de su estado de fertilidad y, con ello, manipular las conductas de los hombres en la dirección deseada.


FUENTES CONSULTADAS
JOSEPH T. HALLINAN "Las trampas de la mente" Editorial Kairós. 2010

ENTRADAS RELACIONADAS
"Sociedades agrícolas y conducta sexual: Infieles por naturaleza" (enlace)
"Capital Erótico: Para ligar hay que bailar con la más fea" (enlace)

2 comentarios:

  1. Muy buenas profesor. Interesante tu Blog, que desconocía. Interesantes también los artículos que por ahora he leído. He creado un enlace de éste en mi Blog "Yo voy soñando caminos...", a ver qué le parece a mis lectores.
    Bien, Ignacio, nos vemos por el camino...Un abrazo. Ángel.

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  2. Me alegra descubrirte entre mis lectores y, más aún, que un amante de las palabras y sus significados valore de forma positiva las que este blog contiene. Saludos Ángel

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