martes, 28 de agosto de 2012

Drogas y Cerebro: Marihuana y Olvido

La Universidad de Duke, en colaboración con el Instituto de Psiquiatría del King’s College de Londres, ha publicado un estudio, en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, donde afirma que la marihuana causa daños permanentes en la memoria, la atención y la inteligencia en aquellas personas que se iniciaron en el consumo de esta sustancia durante la adolescencia.

Para llegar a esta conclusión hicieron un seguimiento de más de mil personas nacidas en 1972 y 1973 en Dunedin (Nueva Zelanda) durante 38 años. Han descubierto que quienes afirmaban mantener un patrón de consumo, de al menos, una vez a la semana desde su adolescencia perdían como media 8 puntos de valoración en su CI comparando los registros obtenidos a los 13 y a los 38 años de edad. Lo curioso es que quienes se iniciaron en el consumo en la edad adulta, no muestran un deterioro de sus capacidades intelectuales.

Es sabido que la marihuana compromete la capacidad de aprendizaje de quien la consume así como la generación de nuevos recuerdos mientras sus sustancias activas están presentes en el organismo (hasta 48 horas después de su consumo). Esto no quiere decir que quienes consumen marihuana cada pocos días esté libre de sus efectos, sino que vivirá en un estado en el que sus funciones cognitivas estarán continuamente comprometidas.

Sucede que entre los consumidores habituales de marihuana su flexibilidad mental y su capacidad cerebral para establecer nuevas conexiones neuronales está muy debilitada, y con ello muestran cierta incapacidad para la resolución de problemas y para elaborar nuevas estrategias de acción. Como los efectos de la marihuana persisten en el cerebro podremos encontrar aquí una de las respuestas al hecho de que quienes consumen marihuana vean reducidas sus capacidades cognitivas como señala el estudio dirigido por Terry Moffitt.

El dato más revelador de este estudio es que nos muestra cómo afecta la edad en el inicio de consumo de marihuana a las capacidades cognitivas del sujeto. Iniciar el consumo durante la adolescencia, una etapa en  nuestra vida en la que nuestro cerebro está aún desarrollándose, seguido de un consumo continuado provoca déficits permanentes en nuestra memoria y en el aprendizaje verbal, así como hay indicios de que un consumo a edades tempranas provoca alteraciones en el desarrollo del sistema visual. Por último, no debemos olvidar que cuánto más pronta es la edad de inicio en el consumo mayores son las probabilidades de desarrollar un trastorno psicológico en el futuro.

Frente a estos datos de cómo el consumo de marihuana afecta a las capacidades cognitivas del ser humano, siguen sin aparecer investigaciones concluyentes acerca de por qué existen en nuestro cerebro receptores cannabinoides y qué misión cumplen. Una posible respuesta puede ser en que nos puede servir como herramienta para contrarrestar el dolor o para superar situaciones en las que nos quedamos bloqueados por la ansiedad. Pero, ¿en qué momento de nuestra evolución aparecieron estos receptores de THC? ¿Con qué propósito aparecieron y cómo han ido evolucionando? Si compromete nuestro aprendizaje y nuestra memoria, puede que comenzáramos a emplearla para olvidar la situación doloroso física o emocionalmente que ha hecho necesaria su utilización. Son respuestas que se me ocurren así, a bote pronto, tan cuestionables como poco rigurosas. Se aceptan y agradecen sugerencias y nuevas hipótesis.

sábado, 25 de agosto de 2012

Marketing Deportivo y Lance Armstrong: Marketing en el Ciclismo


El pasado mes de febrero se puso fin a la investigación que, durante más de dos años, se había llevado a cabo para determinar la relación del exciclista estadounidense Lance Armstrong, siete veces ganador del Tour de Francia, con el dopaje. Hoy, amanecemos con las portadas de los periódicos repletas de fotografías del tejano acompañadas de titulares que sostienen la caída de un mito.

La decisión de Lance Armstrong de no continuar con su defensa ante las acusaciones de dopaje vertidas por la agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA), rápidamente nos lleva a recurrir como receptores de la noticia a la tan manida sentencia de “Quien calla otorga”, para así poder hacer un juicio inmediato, posicionarnos y sentirnos resguardados frente a este tema de discusión.

Dejando a un lado las acusaciones y juicios de valor en torno a las causas (dopaje, riguroso plan de entrenamiento dirigido solo a preparar el Tour, la eficencia de una mayor cadencia en el pedaleo…) de tan absoluto dominio de Armstrong en el ciclismo a principios del siglo XXI. Recordemos que todo el proceso de investigación alrededor del posible dopaje de Lance se inició porque dos de sus excompañeros en el conjunto US Postal, Floyd Landis y Tyler Hamilton, le acusaron de dopaje y de hacerse autotransfusiones. Acusaciones hechas una vez que ambos ciclistas fueron cazados en un control antidoping que suman a la permanente sombra de sospecha que rodea al ciclismo, más aún, cuando gran cantidad de los compañeros de pódium del tejano a lo largo de sus siete años de reinado en Francia se hayan visto salpicados por escándalos de este tipo: Pantani, Ullrich, Vinokourov, Basso… La expectación  y atención que despierta este caso se debe a que es contemplada como la caída de un mito, de un icono.

Lance Armstrong ha sido el ciclista que más ha transcendido su deporte: el ciclismo, convirtiéndose en su primer icono global. Su historia personal, aquejado de un cáncer testicular con metástasis del que logró sobrevivir, contribuyó sobremanera a la construcción de su imagen como representante del esfuerzo, la lucha , la superación y el sufrimiento que acompañan al deporte de la bicicleta y a una enfermedad como el cáncer. Enfermedad que supuso un obstáculo a su prometedora carrera, acababa de proclamarse Campeón del Mundo en Oslo por delante del por entonces imbatible Miguel Induráin. Retirado del escenario público durante más de un año, su vuelta a la competición se mostró al mundo como todo un ejercicio de pundonor y coraje.

La vuelta al pelotón de Lance supuso un incremento de su popularidad y a la construcción de un icono del deporte. Icono construido alrededor de una imagen de superación y de victoria ante la adversidad, en un mundo como el deportivo tan necesitado de héroes, representado a través de sus famosas pulseras amarillas como símbolo de lucha. Junto a esta campaña la puesta en marcha de su Fundación Livestrong, dedicada a recoger fondos para la investigación contra el cáncer y ayuda a los enfermos, y su matrimonio con la cantante Sheryl Crow hacían a Lance todo un icono de credibilidad. Su apabullante dominio en el Tour lo convertía en uno de los mejores deportistas de todos los tiempo.

El momento de su retirada, en plena cima, en el pódium de los Campos Elíseos tras haber conseguido su séptima victoria ocnsecutiva en el Tour de Francia, algo que nunca nadie había conseguido hasta la fecha, lo situaron directamente en el Olimpo de los deportistas. Sin embargo, tras las acusaciones de dopaje de sus excompañeros y con el afán de demostrar que seguía siendo el mejor ciclista del mundo por delante de los nuevos ciclistas que intentaban ocupar su trono en Francia, Lance decidió bajar del Olimpo cuatro años después para acallar las voces de quienes afirmaban ser capaces de batirle. Armstrong perdió esta batalla y con ella comenzó a ver cómo su trono se tambaleaba.

Lance Armstrong vive lo que tanto gusto da a ver a la sociedad, un héroe caído. Héroe despojado de toda su aureola divina que la propia sociedad había ayudado a construir y agrandar, para hacerle de nuevo terrenal y destapar todas las debilidades que cuando se le encumbró no se quisieron contemplar. De lo que no se le podrá privar a Lance es del hecho de convertirse en un icono global, en un período en el que el ciclismo, no pasaba precisamente por su mejor momento.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Ciclismo Africano: Una Vuelta Para Cambiar de Mundo


En la presente edición de la Vuelta ciclista a España participan, por primera vez, dos corredores africanos.  Chris Froome, nacido en Kenia, es uno de los principales favoritos a ganar la prueba tras haber terminado segundo en la edición del año pasado y en el último Tour de Francia. El otro ciclista africano, con un menor seguimiento mediático, es el eritreo Daniel Teklehamainot y el primer ciclista de raza negra en tomar la salida en la ronda española.


¿Pero cómo han llegado dos africanos a disputar una gran vuelta? La respuesta al caso de Teklehamainot la encontramos en el hecho de que el ciclismo en Eritrea es considerado el deporte nacional, igual que en Europa lo es el fútbol. Allí, tanto Teklehamainot como Natnael Berhane son considerados auténticos ídolos, lo cual, añadido al sistema de puntuación establecido por la Unión Ciclista Internacional, hace de éstos ciclistas corredores muy valiosos en cualquier equipo profesional que quiere garantizarse un puesto en la élite.

Chris Froome, por su parte ha llegado a liderar el pelotón internacional como consecuencia de su vida aventurera: ha residido en cinco países a lo largo de su vida. Froome, hijo de una diplomática británica, nació en Nairobi (Kenia) y creció como persona y ciclista en Johannesburgo (Sudáfrica). El hecho de haber nacido y vivido en estas ciudades le han dotado de una extraordinaria capacidad para el ciclismo.

Teniendo en cuenta la altitud sobre el nivel del mar a la que se encuentran ambas ciudades, Nairobi a 2.000 metros y Johannesburgo a 1.800 metros de altitud, y atendiendo los diferentes estudios que sugieren el hecho de que si una mujer pasa su embarazo en altitud, provocará en el feto un proceso de adaptación a la ausencia de oxígeno que se mantendrá a lo largo de toda la vida del mismo, podemos encontrar una respuesta a la capacidad de Froome para optar a la victoria en carreras de tres semenanas. Estos estudios se han realizado con el propósito de obtener una respuesta al dominio de los atletas kenianos en las últimas décadas en las pruebas atléticas de fondo y medio fondo.

Aparte de su origen africano ambos ciclistas tienen otro aspecto en común, los dos han sido campeones nacionales. Froome fue considerado campeón de Kenia en el año 2007, aunque no se disputase ningún Campeonato nacional, y corría bajo su bandera cuando daba sus primeras pedaladas de nivel en Sudáfrica, pese a que ahora corre representando a la bandera británica como pudimos ver en los últimos Juegos Olímpicos de Londres.

Por su parte, Teklehamainot también es un campeón de todo en su país: campeón nacional contrarreloj, campeón nacional en contrarreloj por equipos y, al igual que Froome, también participó en los últimos Juegos Olímpicos en donde, además, fue el encargado de portar la bandera de país en el desfile inaugural. Daniel, también posee otra nacionalidad, la suiza, la cual solicitó para no tener que prestar el servicio militar obligatorio para su país y poder seguir dedicándose a su gran pasión: el ciclismo.

Por extraño que no parezca estos no son los únicos ciclistas africanos que han formado parte del pelotón internacional. Tenemos ejemplos recientes como el del sprinter sudafricano Robert Hunter y otros más antiguos como el argelino Abdel-Kader Zaaf, quien tuvo el dudoso honor de ser el farolillo rojo en la edición del Tour de 1951. Pero más han sido los ciclistas de origen africano que han  estado dentro del pelotón internacional, aunque bajo banderas de otros países. Así encontramos el caso de Custodio Dos Reis, nacido en Marruecos, que llegó a ganar una etapa en el Tour de 1950. Otro ejemplo es el de un ciclista francés muy conocido por sus grandes victorias en la ronde francesa y por sus escándalos con el dopaje, Richard Virenque, que nació en Casablanca (Marruecos).

martes, 21 de agosto de 2012

Globalización vs Localización: El Ciclismo en la Era de lo Global


Desde la caída del muro de Berlín allá por el año 1989 y con la extensión de los medios de comunicación a todos los rincones del mundo, vivimos un proceso de globalización. Globalización entendida como un contacto entre culturas que anteriormente permanecían aisladas unas de otra debido a las grandes distancias físicas entre ellas. Este contacto genera  procesos de influencia y de transmisión de los valores culturales y sociales de una cultura sobre otra, produciéndose un intercambio entre ambas siendo, evidentemente mayor la influencia desde aquel que posee y domina mayor número de mecanismos y herramientas de transmisión de la información.

El ciclismo no es un deporte ajeno a la influencia de la globalización, de hecho siguiendo la influencia de la misma el pelotón se ha aventurado a participar en carreras en las que hace unos años ni siquiera reparaban en su existencia. Carreras como el Tour de California, el Tour Down Under en Australia, el Tour de Sudáfrica, El Tour de Langkawi… últimamente han visto como los grandes equipos europeos y muchos de sus mejores corredores estaban en la línea de salida.

Este proceso de globalización lleva consigo la aparición de un fenómeno opuesto: la localización. La localización pretende y busca la defensa de lo local, de su cultura, orden social, forma de vida y normas que han vertebrado y sostenido a un grupo a lo largo de los años. Sin embargo, en el ciclismo la nueva normativa internacional pone en peligro las filosofías locales de muchas de las escuadras del pelotón internacional. Hasta ahora hemos visto cómo muchos de los equipos del máximo nivel estaban compuestos por corredores de regiones muy concretas, fundamentalmente influidos por la procedencia del patrocinador del equipo. Así vemos cómo equipos como el Lotto están formados por corredores, en su mayoría, belgas, el Rabobank por corredores holandeses provenientes de su equipo sub-23, el  conjunto Euskaltel (equipo ciclista más longevo de España, fue fundado en 1994) de corredores vascos, el Orica-GreenEdge de australianos…

Estos equipos que apuestan por lo local ven como los cimientos de su filosofía se tambalean y quedan en entredicho si quieren tener garantizada su presencia en las carreras más prestigiosas como el Tour de Francia, el Giro de Italia o la Vuelta a España. La nueva normativa, por la cual los equipos clasifican en virtud de la cantidad de puntos que obtienen los corredores a lo largo del año, independientemente del equipo en el que lo haya obtenido. De este modo, un equipo puede no haber ganado ninguna carrera en todo el año ni haber conseguido ningún  puesto meritorio que si, en el mes de Octubre se hace con los servicios de corredores que tengan una gran cantidad de puntos acumulados tiene garantizada su presencia en la élite del ciclismo.


Un ejemplo de utilización de la política de gestión que se acaba de mencionar es el conjunto Argos-Shimano. Esta escuadra está integrada por corredores de diversas nacionalidades como por ejemplo el chino Ji Cheng, primer ciclista chino en participar en una gran vuelta, o el japonés Yukihiro Doi que en la pasada edición recorrió las carreteras españolas. Corredores de nivel bajo pero que garantizan un gran número de puntos por ser campeones nacionales o vencer en carreras en su país, donde el nivel es inferior al de las carreras en Europa. Esta política de gestión hace tambalear las políticas localistas de gestión, así vemos como el equipo Orica, nacido con la pretensión de estar formado sólo por corredores australianos ha tenido que flexibilizar esta política a fin de disputar las grandes vueltas y cuenta en sus filas con un ciclista eritreo, Daniel Teklehaimainot, primer ciclista negro en participar en la Vuelta a España, que garantiza una gran cantidad de puntos. Lo mismo sucede con ciclistas como Oscar Freire, que en el ocaso de su carrera, sigue recibiendo suculentas ofertas y contratos para retrasar un año más su retirada.

El ciclismo se parece cada vez más al mundo del fútbol y adopta su patrón de mercantilización donde los equipos con mayores presupuestos tendrán un acceso más fácil a los mejores corredores y, por ende, a las mejores carreras. Apostar por una filosofía de cantera como hace el Euskaltel implica quedarse fuera de las grandes rondas y de las carreras más prestigiosas, al menos, hasta que fruto madure. Por ello, el modelo de Rabobank, con algunos ciclistas extranjeros de calidad, pero con la política clara que los líderes del equipos han de ser corredores holandeses parece el camino a seguir por el equipo naranja para seguir estando en la elite.

Ejemplos de adaptación a las circunstancias y de renuncia una política local sin resultados la encontramos en el mundo del fútbol. Tras la caída del muro de Berlín y el desmembramiento de la Unión Soviética, surgieron nuevos países como Estonia, Letonia, Lituania, Armenia… Estos países pretendieron utilizar sus selecciones nacionales como un nuevo signo de identidad del nuevo país con el que sus ciudadanos se identificaran. Para ello, durante sus primeros partidos internacionales estas selecciones se integraban de jugadores nativos de estas naciones, excluyendo de las convocatorias de sus selecciones a todos aquellos de origen ruso. Los resultados obtenidos por esas selecciones durante los primeros años hicieron desistir de esta política de selección de jugadores si querían tener alguna oportunidad para participar en un Mundial o una Eurocopa.


viernes, 17 de agosto de 2012

Drogas y Desinhibición: Alcohol contra el Miedo


El alcohol es la droga preferida de las sociedades occidentales, pues es considerado como un elixir mágico de igual manera que lo era durante la Edad Media cuando se le consideraba la cura para cualquier enfermedad. Hacemos uso del alcohol para celebrar festividades culturales (vino y sangrías en las fiestas locales), religiosas (vino durante la Eucaristía), familiares y/o sociales.

El alcohol es consumido con la esperanza, albergada gracias las promesas de los testimonios de otros y, hoy día de la publicidad, de que nos acompaña en los buenos momentos e incluso es el medio que propicia que éstos sucedan. Además, le conferimos la virtud de que también puede ayudarnos a superar los momentos difíciles de nuestra existencia.

Cuando consumimos alcohol, sentimos placer y relajación durante la media hora siguiente, nos volvemos más locuaces y extrovertidos. Pero estas sensaciones, son rápidamente son sustituidas por la somnolencia, el silencio y el retraimiento conforme nuestro cuerpo comienza a eliminar el alcohol del organismo. Esta respuesta orgánica, tiende a ser sustituida por otra conductual que nos encamina a consumir más alcohol a fin de recuperar y mantener los efectos placenteros de los primeros momentos.

Consumimos drogas y sustancias químicas con el afán de conducir nuestro comportamiento por direcciones diferentes a las habituales, para romper con la monotonía de nuestras rutinas y dirigir nuestra atención hacia estímulos diferentes a los acostumbrados. Pero esta desviación de la conducta, bajo un patrón de consumo de alcohol, se enfrenta a unos límites. Límites que se encuentran presentes en la mente de quien consume.

Las limitaciones a nuestra conducta, indistintamente de la cantidad de alcohol ingerida, proviene de la precisión de nuestras percepciones. Bajo los efectos del alcohol la precisión de nuestras percepciones cambia, así como nuestros niveles de atención, con lo cual las respuestas conductuales se ven alteradas. Junto a las percepciones nuestros deseos más instintivos y nuestros miedos nos dirigen cuando consumimos alcohol.

El alcohol, al igual que otras drogas que actúan como desinhibidores, eliminan nuestros temores a las consecuencias de nuestros actos, dando lugar a conductas de las que posteriormente estaremos orgullos por haber tenido el arrojo de llevar a cabo o al arrepentimiento que cubriremos de la tan manida justificación “Lo hice porque estaba borracho”.

Sin embargo, lo que no tenemos en cuenta es que habiendo bebido lo que hacemos es liberar nuestros deseos, y no cejaremos en nuestro empeño y trataremos de poner en práctica conductas que nos conduzcan a satisfacerlos. Este empeño en saciar nuestros deseos sólo terminará cuando aparezca el dolor, el agotamiento o hayamos alcanzado la plena satisfacción de nuestros impulsos. Bajo los efectos del alcohol hacemos aquello que haríamos en un mundo son consecuencias, pero no cosas que no desearíamos hacer.

Los desinhibidores desatan nuestros impulsos ya existentes, no generan otros nuevos, pero con el matiz de que no van a dar lugar a conductas que nos son perjudiciales a nuestra estructura psíquica subyacente. Es decir, no afloran conductas imposibles para un sujeto porque romperían su equilibrio mental, sencillamente, nos valemos del alcohol para inutilizar los mecanismos de control de nuestra conducta que sabemos, mantenemos activados para frenar nuestros impulsos.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Juego y Desarrollo del Niño: La Calle como Espacio Educativo y de Maduración


Hace sesenta años, a mediados del siglo XX, comenzó el proceso migratorio del campo a la ciudad, en busca de un puesto de trabajo y con el consiguiente abandono de las tareas propias del campo, con ello empezó a perderse, gradualmente, el contacto con la naturaleza. En la actualidad, recién iniciado el siglo XXI, podemos observar que a al menor contacto con la naturaleza se le ha sumado el escaso contacto con la calle de los niños de hoy.

Recluimos a nuestros menores en espacios cerrados en una continua búsqueda de sus talentos, para ello los convertimos en niños multitarea: clases de inglés, piano, hacer los deberes, práctica de algún deporte… No quiero decir que ocupar el tiempo de un niño en estas actividades sea negativa, sino que con ello les estamos privando de un elemento clave de su desarrollo: la espontaneidad. Gran parte de las actividades de un niño, especialmente durante el período escolar, son de carácter organizado, privándoles de los encuentros y juegos casuales que se producen en un contexto de encuentro como el que tienen lugar en  la calle.

Esta tendencia a la reclusión de los menores en entornos controlados, que también se producen en la propia calle: pues vemos cómo acuden en masa a lugares protegidos de los parques de nuestras ciudades en donde se les ofrecen entornos de juego limitados, todos iguales, indistintamente de la ciudad en la que nos encontremos, y con una tendencia a producirse bajo un estado de vigilancia y alerta por parte de los adultos. Esto provoca que el niño perciba el miedo del adulto a la ciudad y a sus semejantes y, con ello, un desconocimiento profundo de su entorno y de las posibilidades de encuentro que en él existen.

Los adultos parece que hemos olvidado que en la infancia jugar es casi tan importante como respirar. Hemos de tener presente que mediante el juego favorecemos el desarrollo y la maduración cerebral del niño, especialmente del lóbulo frontal, pues a través de él se activan diferentes áreas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones, la motivación y las vinculadas a las relaciones de nuestro cuerpo con el espacio y el entorno. El juego es, no lo pasemos por alto, una necesidad de nuestro sistema nervioso.

El juego es una valiosa herramienta que permite al niño aprender a inhibir y regular sus respuestas más impulsivas y emocionales. Se convierte en un regulador de las emociones futuras gracias a la existencia de múltiples interacciones sociales con quienes se comparte el contexto del juego. El acto de jugar es un alegato a favor de la autonomía del niño, una muestra de que existen espacios en nuestra convivencia que los adultos no utilizan y que son ideales para el desarrollo del menor.


Aprovechar la calle como recurso educativo es un valor que habla del desarrollo de una sociedad. Si recluimos a nuestra infancia a espacios protegidos, donde la vigilancia del adulto está siempre presente: ya sea tareas extraescolares o recurrir al centro comercial como recurso para el ocio presenta un gran inconveniente. Cuando el niño se convierta en adolescente y los padres tengan que renegociar las normas y pautas de comportamiento, tras una infancia hipercontrolada y regulada, comenzarán a surgir conflictos a consecuencia de no haber facilitado la autonomía y la capacidad de adaptación a situaciones variables que demandarán en él una muestra de su independencia y capacidad de decisión.


sábado, 11 de agosto de 2012

Ñame: El Motor de la Velocidad


Aseguran los jamaicanos que su extraordinaria capacidad para las carreras de velocidad proviene de sus antepasados. Estos antepasados, provenientes en su gran mayoría del continente africano que se asentaron en la isla a consecuencia de la necesidad de mano de obra para la producción de azúcar, Jamaica fue el mayor exportados de azúcar del mundo desde el siglo XVII hasta el XIX. Tiempo en el que la isla estuvo sometida al dominio inglés y en la que, los esclavos se veían obligados a correr, y mucho, si querían escapar de las cadenas de la esclavitud.


Este legado, junto a la presencia en la dieta de los jamaicanos de un tubérculo: el ñame, ha dotado a los isleños de una superior capacidad atlética. El cultivo del ñame en Jamaica se introdujo a través de la población esclava procedente de África, quienes, en su mayoría, procedían de lo que hoy conocemos como Nueva Guinea donde este alimento era parte fundamental es la dieta.

Al ñame se le asignan varias virtudes como son su capacidad para fortalecer las defensas del organismo, se emplea para el tratamiento de enfermedades dérmicas, posee cualidades depurativas y diuréticas ayudando a prevenir la formación de coágulos en la sangre. En cuanto a cómo la presencia del ñame en la dieta de un atleta puede propiciar una mejora en su rendimiento lo encontramos en su relación con la composición de las fibras musculares.

Durante generaciones el ñame ha sido indispensable en la dieta de los jamaicanos al tratarse de un alimento barato y que aporta una gran cantidad de energía. Este uso ha llevado a que la población jamaicana, especialmente entre aquellos que provienen de la zona oeste de la isla, conocida como Cockpit Country, posee en una mayor proporción el gen 577RR como ha mostrado la investigación elaborada conjuntamente por la Universidad de Glasgow y la Universidad de la Indias Occidentales del Caribe . Este gen, una variedad del gen ACTN3, está asociado con el funcionamiento de las fibras musculares de contracción rápida que son claves en carreras de alta velocidad y para la fuerza explosiva necesaria en un sprint.

La mayor presencia del gen 577RR en el organismo da lugar a una mayor capacidad para bombear cantidades mayores de sangre y con una frecuencia mayor. Este hecho, que puede asociarse a una hipertrofia del corazón, permite a corredores como Bolt, Blake o Powell  que su corazón sea capaz de consumir una mayor cantidad de oxígeno durante un sprint, lo que acaba reportándoles una ventaja en comparación con el resto de atletas.


Hemos de saber que las fibras musculares, que podemos clasificar como de contracción lenta y de contracción rápida, son las células encargadas de permitir y favorecer  la contracción de los músculos. Cada ser humano tenemos diferente proporciones de unas y otras, los atletas de velocidad tienen una mayor cantidad de las segundas. Estas fibras son las que se emplean para esfuerzos breves pero de gran intensidad que requieren un gran consumo de energía, derivando en una más pronta fatiga muscular.


La composición de estas fibras queda determinada genéticamente, por lo que su impronta está determinada por la herencia genética de nuestros padres. Según parece indicar el estudio antes mencionado, basta con que la madre haya consumido ñame durante los tres primeros meses de gestación para determinar la composición de las fibras musculares del feto y la proporción del gen 577RR.

La historia de esclavitud y la presencia del ñame en la dieta jamaicana ayudan a explicar por qué Jamaica se ha convertido en el paraíso de la velocidad en las últimas décadas, pero no son los únicos. El atletismo como un recurso para salir de la pobreza, la predisposición de la sociedad jamaicana a encumbrar como héroes a sus grandes atletas y contar con Mills como preparador de sus velocistas hacen que el nombre y la bandera de Jamaica inunde los Estadios de Atletismo en cualquier gran cita.

martes, 7 de agosto de 2012

Sincronía: Lenguaje Corporal en el Agua


La natación sincronizada es un baile que se realiza en el agua. Requiere, como toda danza, de la capacidad de las nadadoras de transmitir un mensaje a través del movimiento de su cuerpo. Supone dotar a la capacidad comunicativa del lenguaje corporal de un significado en sí mismo. Durante los tres minutos que dura una coreografía en la piscina nos vemos, como espectadores, sometidos a un ejercicio de comprensión y empatía que nos permita interpretar los sentimientos y captar una información proveniente de una secuencia de movimientos de piernas, brazos y manos.


La natación sincronizada es una disciplina en la que la capacidad de coordinarse del ser humano es su distintivo. En todo coreografía se pone en escena el espectáculo de la sincronía. Esta sincronía no es más, ni menos, que la habilidad de un grupo de personas de ofrecer una respuesta similar, ejecutada al mismo tiempo, espacio y secuencia de movimientos ante un problema similar, surgido en un mismo tiempo, espacio y que requiere de una réplica inmediata, sin dilaciones.

El equipo de sincronizada español ha logrado, no sólo un gran número de medallas y reconocimientos en grandes acontecimientos, convertir un deporte residual en un ejemplo de gestión que ha conseguido resultados inaccesibles en otros deportes con mayor número de seguidores y practicantes. Pero éste no es su único mérito, sino que acompañan su trabajo y esfuerzo de la capacidad de sorprender con sus ejercicios en cada competición a la que acuden. Han conseguido cambiar el concepto de su propia disciplina deportiva, pasando de un mero esfuerzo por lograr la coordinación de movimientos, llevando la expresividad y la carga dramática a sus actuaciones haciendo de cada figura se convierta en un gesto artístico.

Nadadoras como Andrea Fuentes, Gemma Mengual, Ona Carbonell o Paula Tirados han competido durante la última década con los mejores equipos del mundo, convirtiéndose ellas mismas en un referente. Pero a lo largo de todos estos años no sólo han competido contra rusas, chinas, japonesas, canadienses… sino que su primer rival, como ellas mismas reconocen han sido sus propias compañeras de equipo. Frente a ellas cada una ha tenido que hacer el esfuerzo de suplir sus propias carencias puestas en escena por las virtudes de sus compañeras.

Este obstáculo, presente durante cada hora y cada día de entrenamiento a lo largo de años de entrenamiento, se rebasa gracias a un gran esfuerzo mental. Esfuerzo que permite a las nadadoras ser conscientes de que son dos yo que deben ser capaces de transformarse en uno solo, no de dos unos separados e inconexos. Esta capacidad de convertirse en uno solo es posible gracias a la emanación a través de sus cuerpos de un mensaje cargado de amor por este deporte, de felicidad y de fuerza de un grupo de chicas que las han llevado al Olimpo de los más grandes deportistas que ha dado nuestro deporte.


lunes, 6 de agosto de 2012

Memoria Emocional: La Ansiedad por Ser el más Rápido

Después de la carrera olímpica de los cien metros lisos más rápida de la historia, los periódicos  reflejan hoy en sus portadas las fotos de Usain Bolt coronándose, de nuevo, como el rey de la velocidad.  Fue una carrera trepidante en la que todos los finalistas consiguieron correr por debajo de los diez segundos, todos menos uno: Asafa Powell, también jamaicano como los reyes de la velocidad Bolt y Blake, fue el único atleta que no bajó de la marca de los diez segundos. Hoy, mientras todos hablan de Bolt y de su asombrosa capacidad atlética, hablaremos de Asafa Powell y sus limitaciones psicológicas.

La carrera deportiva de Asafa Powell está poblada de grandes registros. No olvidemos que suyos han sido dos de los records mundiales de los 100 metros: 9,77 segundos que consiguío en 2005 y 2006, marca que rebajó en 2007 hasta los 9,74 segundos. Junto a esto Asafa fue considerado por la Federación Internacional de Atletismo (IAFF) el mejor atleta del año en el año 2006. Sin embargo, pese a esta extraordinaria carta de presentación el jamaicano nunca ha conseguido, pese a ser considerado como el gran favorito, alzarse con una medalla de oro ni plata en Mundiales u Olimpiadas en una prueba individual. Su mayor logro en una prueba individual fue un tercer puesto en los mundiales de 2009 celebrados en Berlín.


Los malos resultados de Powell en las grandes citas no se deben a un problema de preparación y entrenamiento que le impida rendir en un gran evento. El problema es de orden psicológico. Asafa ha visto afectado por un factor psicológico que merma su rendimiento justo en el momento en que éste debe ser el máximo posible: la ansiedad anticipatoria.

La ansiedad anticipatoria es una disfunción en el ordenamiento de procesos psicológicos que están directamente relacionado con la motivación. Asafa lleva toda su carrera deportiva movido por el deseo de mostrarse a sí mismo y al mundo que es el atleta más rápido del planeta. Sin embargo, su rendimiento se reduce cuando debe hacer dicha demostración en una fecha y hora determinada. Momento en el que la presión social a la que se ve sometido es mayor, con los ojos de medio mundo pendiente de diez segundos de entre los todos los años de entrenamiento y competición de su vida como atleta.

El exceso de motivación y presión social con la que encara la final de un Mundial u Olimpiada convierte a Powell en un velocista anodino. El hecho de saber que la gloria que pretende es su glorificación individual y verse coronado como el rey de la velocidad, en vez de actuar como impulso, actúa a la inversa y se convierte en un freno. Sin embargo, este hecho no tiene lugar cuando compite con el equipo de relevos jamaicano, con el que ha conseguido varias medallas de oro, porque entonces compite en aras de un resultado de equipo quedando su ego relegado a un segundo plano.

Asafa ha convivido durante toda su carrera con este lastre mental. Mucho de su trabajo a lo largo de estos años habrá estado encaminado a superar este obstáculo pero, a tenor de los resultados, parece que no le ha reportado ningún beneficio. Probablemente no se deba a la debilidad mental del jamaicano, sino que es una muestra del alto poder de influencia que tiene sobre nuestra conducta la memoria emocional. Esta memoria se activa en determinadas situaciones en las que aparecen una serie de estímulos que permiten identificarla: la presencia de medios de comunicación, correr con los colores nacionales, estar rodeado de los considerados mejores atletas de velocidad del mundo, el rugir de la grada,… La presencia de estos estímulos  provocan que Asafa, una y otra vez, ponga en juego conductas inapropiadas e inoperantes.

Parece que Asafa, como muchos políticos y dirigentes empresariales, toma las decisiones inadecuadas justo en el momento en el que éstas tienen mayor trascendencia. 

jueves, 2 de agosto de 2012

Dopaje y Muerte: El Doping Principios del Siglo XX


La prueba atlética del Maratón es uno de los momentos épicos de los Juegos Olímpicos. En ella se conmemora la gesto del soldado Filípides quien, cumpliendo las órdenes de Milciades, recorrió la distancia entre el campo de batalla, en Maratón,  y Atenas para anunciar la victoria de los atenienses sobre los persas. Una vez comunicada la noticia, víctima de su agotamiento, el soldado falleció.

La muerte de Filípìdes inspiró a Pierre de Coubertin, a sugerencia del filológo, Michel Breal, decidió conmemorar las gesta del soldado incluyendo la prueba en los Juegos Olímpicos de la era moderna. En un primer momento la prueba se realizaba sobre un recorrido de 40km, la misma distancia recorrida por Filípides, no fue hasta los Juegos Olímpicos de Londres en 1908 cuando la distancia se aumentó llegando a los 42,195km que se disputan en la actualidad como consecuencia del deseo de la por entonces Reina de Inglaterra de que la línea de meta estuviese situada frente al palco presidencial del Estadio Olímpico.

Fue durante el transcurso de la agónica prueba del Maratón, como no podía ser de otra manera, donde se produjo la primera muerte de un atleta en los Juegos Olímpicos de la era moderna. El fallecido fue un atleta portugués de 24 años, llamado Fernando Lazaro, quien mientras disputaba la carrera del Maratón  un 14 de Julio de 1912 durante Juegos Olímpicos de Estocolmo de 1912, falleció a consecuencia del uso de productos destinados a mejorar el rendimiento de los deportistas.  


Lazaro, en torno al km 29 de la carrera, mientras hacía frente a la subida a la colina de Ofver-Jarva, la mayor dificultad orográfica de la prueba, cayó desplomado al suelo en varias ocasiones, hasta que víctima de un colapso fue incapaz de recuperar la consciencia. La madrugada del día 15, Fernando Lazaro falleció provocando una conmoción entre el resto de atletas y compatriotas, era el primer portugués en participar en unos Juegos Olímpicos. Esta sacudida en el estado de ánimo de los atletas estuvo muy relacionada por la causa de la muerte del atleta portugués, quien, llevando a cabo una práctica muy extendida entre los deportistas de la época había untado su cuerpo con grasa a fin de calentar su musculatura.

Las altas temperaturas que asolaron Estocolmo en estas fechas, en torno a los 30 grados, contribuyeron a la deshidratación de Lazaro ya que sus poros se encontraban obstruidos impidiendo la sudoración y la regulación de la temperatura corporal.  Esta práctica de untarse el cuerpo con esencia de terebintina y vinagre, junto con la más que probable ingesta de estimulantes, práctica muy frecuente entre los fondistas y ciclistas de principio de siglo desembocaron en la trágica muerte del maratoniano. La autopsia apuntó a un cuadro de deshidratación e insolación.


La muerte de Fernando Lazaro causó una gran conmoción y la movilización de la masa social que quiso despedirse con todos los honores del portugués. Una semana después del fallecimiento, tuvo lugar el funeral en memoria del carpintero portugués al que acudieron más de 20.000 personas además de una recaudación de fondos para la viuda del atleta. Lazaro, muy a su pesar, además de ser el primer portugués en participar en una prueba olímpica, ha pasado a la historia por ser el primer fallecido por doping de la historia moderna.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Tarahumara: El Hábitat del Atleta


La sierra Tarahumara , una impresionante cordillera situada en el norte de México, es el epicentro donde se aglutinan los mejores corredores de larga distancia del mundo. Por larga distancia no entendamos los 42 kilómetros de un Maratón, sino de carreras a pie que superan los 100 kilómetros.



Esta zona es conocida por sus inmensos cañones y desfiladeros, especialmente, por las denominadas como Barracas del Cobre. Un paisaje de donde han brotado varios de los mejores corredores del mundo, capaces de correr durante 20 horas seguidas. Esta capacidad para mantener su cuerpo en un estado de esfuerzo proviene de sus antepasados y de sus prácticas de caza. Los tarahumara, no utilizaban armas para aprovisionarse de carne, simplemente corrían detrás de su presa hasta que ésta caía extenuada.



Esta misma práctica de caza es la que los tarahumara ponen en práctica en cada carrera. Mientras el resto de competidores aparecen pertrechados de ropa térmica que les permita soportar los contrastes de temperatura entre el día y la noche que tienen lugar en las competiciones de ultrafondo, con zapatillas de última generación que minimicen el daño e las articulaciones y la aparición de ampollas, relojes pertrechadas de la última tecnología que detecta la frecuencia cardíaca, con GPS, el ritmo de carrera…, mochilas de agua a la espalda, barritas energéticas etc. Los tarahumara se sitúan en la línea de salida con un taparrabos, camisola, un pañuelo en la frente, sus sandalias o “guaraches” y, por todo alimento, el pínole (alimento elaborado a base de maíz).


Pese a esta indumentaria que da la espalda a todos los avances científicos destinados a mejorar las prestaciones de los atletas, los tarahumara son capaces de recorrer a pie 80km en apenas 7 horas o 160km en 19 horas. La ciencia intenta descubrir las razones que dotan a los tarahumaras de tan extraordinaria capacidad. Científicos apelan a una mezcla de dotación genética y estilo de vida. Otro hipótesis está relacionado con la técnica de carrera de estos atletas y de la que ya quedó constancia en el post “Correr Aumenta el Éxito Reproductivo”.

La respuesta que he encontrado a esta inaudita capacidad de los tarahumara estriba en no renunciar a su identidad en carrera. Mientras el resto de atletas que participan en estas pruebas, adquieren una identidad diferente durante la competición, dejando su identidad y los rasgos que los definen en suspenso durante el transcurso de la prueba, pues recurren a ropas e indumentarias que les convierten en “otros”. Sin embargo, el tarahumara permanece fiel a lo que es y aquello de lo que toma nombre.