lunes, 26 de marzo de 2012

Telómeros: La Clave del Envejecimiento

Vivimos rodeados de mensajes y productos que invitan a que adoptemos medidas para frenar el envejecimiento. Sin embargo, ante tanto producto milagro, la alimentación, la higiene, el cuidado por la salud y un estilo de vida equilibrado son los factores que ayudan, con mayor eficacia, a frenar el deterioro de nuestro organismo.

Un indicador del desgaste de nuestro cuerpo nos lo ofrecen los telómeros los cuales, a través de un simple análisis de sangre, pueden hablarnos de nuestro estado de salud y de nuestro proceso de envejecimiento.

Los telómeros son segmentos de ADN situados en los extremos de los cromosomas cuya función es evitar su desgaste que dos cromosomas puedan unirse. Lo que sucede es que cada vez que una célula se divide sus telómeros se acortan, llegando hasta un punto en el que la división celular deja de producirse quedando cada una de ellas en un estado de muerte o senescencia. 

La longitud de los telómeros ha empezado a tenerse en cuneta como indicador del estado de salud presente y futuro de una persona. Gracias a las investigaciones de Elizabeth H. Blackburn, merecedoras un premio Nobel sabemos que una reducción en el tamaño de los telómeros aumenta las probabilidades de padecer ciertas enfermedades cardiovasculares, diabetes, alzheimer, cáncer…

Prueba de las relaciones entre la longitud de los telómeros y enfermedad lo ofrecen el estudio de Mary Whooley titulado Heart and Soul” y otra estudio realizado por el genetista Richard Cawthon.

Las enfermedades indicadas están asociadas al envejecimiento y al deterioro del organismo. Deterioro que, según Blackburn, está directamente relacionado con el estrés crónico y con el hecho de haber padecido sucesos traumáticos durante la infancia.

Patricia Summitt, de 59 años, es un ejemplo de cómo vivir en un entorno de estrés crónico puede favorecer la aparición de enfermedades de tipo degenerativo como el Alzheimer. Summitt lleva siendo entrenadora de baloncesto los últimos 38 años durante los cuales ha conseguido 8 títulos universitarios y ser el entrenador universitario con más victorias. Además de dos medallas olímpicas, una de plata como jugadora y otra de oro ya como selccionadora estadounidense en los juegos de Los Ángeles.

Sin embargo, tanta entrega apasionada, su esfuerzo continuo y su trabajo constante no han impedido que hace ocho meses se le diagnosticara principio e Alzheimer. Desde entonces, el ánimo de Summitt se ha templado, ya no se la ve protestando a los árbitros ni golpeando el suelo de la pista con sus manos, y su tarea como entrenador ha quedado relegada a un segundo plano.

Ella es consciente de que su capacidad para controlar, al mismo tiempo, todos los movimientos y detalles técnicos y tácticos de diez jugadores que se encentran en la pista se ha visto muy reducida. Ahora sólo puede centrarse en seguir y dar instrucciones a sus jugadoras de una en una.

Probablemente, si Summitt, y otros tantos enfermos de Alzheimer, hubiese dispuesto de los medios para llevar un control en el tiempo de la longitud de sus telómeros hubiese podido introducir medidas en su vida cotidiana para evitar su acortamiento. Este acortamiento puede verse frenado gracias a una dieta rica en verduras, legumbres y en ácidos grasos omega-3 de origen marino ,la práctica diaria de ejercicio físico, una vigilancia periódica del estado de salud ,unos hábitos en la higiene corporal y unos hábitos de relación social de carácter positivo.

La longitud de los telómeros no es un síntoma de que se padecen ciertas enfermedades relacionadas con el envejecimiento, sino que, al igual que el peso, es un indicador que, vinculado a otros indicadores como la edad, el sexo, el estilo de vida… sirve como indicador y predictor de las posibilidades de padecer ciertas enfermedades.

Por ello, si nuestro sistema de salud dispone de los medios para analizar el tamaño de nuestros telómeros nos ayudará a tener un mejor control de nuestra salud. Lo siguiente es que cada uno de nosotros adopte las medidas, siguiendo una estilo de vida equilibrado, que frenen el proceso de deterioro de nuestro organismo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Subliminal: Toma de Decisiones en el Punto de Venta

Nuestras preferencias por un producto u otro a la hora de tomar una decisión de compra están determinadas por nuestras emociones más que por criterios racionales. Varios psicólogos afirman que nuestras emociones se originan en umbrales perceptivos muy bajos  que hace que no seamos conscientes de su aparición.

Sin embargo, la razón requiere de una toma de consciencia del proceso cognitivo en el que estamos involucrados. Si como ya sabemos, continuamente estamos tomando decisiones, nuestro inconsciente tenderá a guiarse por las reacciones emocionales y las alteraciones químicas de nuestro organismo antes de mandar la orden de ejecutar una acción. Por tanto, nuestras respuestas emocionales a los estímulos presentes en nuestro entorno condicionan nuestras decisiones y sus consecuencias.


La publicidad subliminal es una técnica persuasiva que se basa en la capacidad que tienen las emociones de influirnos a la hora de realizar cualquier juicio o evaluación. Las calles de nuestras ciudades están repletas de anuncios que tratan de condicionar nuestras elecciones ofreciéndonos información de numerosos productos, servicios y organizaciones con el fin de que entre un conjunto de alternativas, seleccionemos aquella que nos resulte familiar.

Son cientos los anuncios publicitarios con los que a diario entramos en contacto. Si bien es cierto que a la gran mayoría de ellos no nos detenemos a observarlos ni a dedicarlos unas elevados dosis de concentración. 


Si nos preguntasen acerca del contenido de una serie de anuncios a los que nos hemos expuesto, inmediatamente después de verlos, la cantidad que recordaríamos de ella sería muy limitada. Pero esto no es una preocupación para los anunciantes, ya que saben que los seres humanos nos conectamos continuamente mediante mensajes que transmitimos y captamos sin planteárnoslo. Estos mensajes se componen de estímulos de baja intensidad que no percibimos y que influyen en nuestro pensamiento, en nuestro estado de ánimo y en nuestro comportamiento.


Los anunciantes persiguen generar una sensación de familiaridad con su producto, de tal manera que cuando lleguemos a un establecimiento a comprar tengamos un sentimiento tranquilizador al encontrarlo entre sus estantes, ya que su presencia facilita el proceso de toma de decisiones.  El despertar de este sentimiento es denominado por Robert Zajonc como el Efecto de Mera Exposición.

Según Zajonc nuestros sentimientos, pensamientos, evocaciones y comportamientos están interconectados, de tal manera que se produce una coherencia entre ellos. Sabiendo esto, los publicistas nos bombardean continuamente con mensajes de carácter eminentemente positivo y cargados de elementos y palabras de alto contenido emocional. ¿Por qué esta estrategia es seguida y compartida por la gran mayoría de anunciantes (ya sean de productos, servicios, políticas o futuras buenas prácticas)?

La justificación la encontramos en que todo aquello que percibimos de forma inconsciente o subliminal, a la hora de recordarlo se hace en forma de sentimiento lo cual está condicionado por el estado de ánimo en que el mensaje fue percibido. De ahí que el orden de los anuncios en televisión sea una cuestión de suma importancia (y con ello su precio), así como la posición de los anuncios en la prensa (junto a que noticias quieren o no aparecer).


viernes, 16 de marzo de 2012

Psicología del Tiempo: Futuro y Expectativas

Construimos el futuro a partir de nuestras esperanzas, miedos, expectativas y objetivos. Esta construcción psicológica supone renunciar a la gratificación y al placer inmediato en una lucha constante para no sucumbir a los impulsos.

Mirar al futuro conlleva realizar cálculos y probabilidades, analizar cuáles pueden ser las situaciones futuras y cómo será nuestro Yo dentro de ellas. El resultado de todas las previsiones y las creencias de que serán ciertas, repercute en el presente afectando a nuestros pensamientos, sentimientos y conductas. La creencia en que podemos alcanzar el resultado o situación deseada hará que nos esforcemos e impliquemos más en el presente.

Como vemos las expectativas depositadas en los sucesos futuros influyen en nuestras conductas presentes, pero no sólo aquellas que nosotros albergamos a nivel personal, sino que las expectativas que los demás tienen de cada uno de nosotros también condicionan nuestro comportamiento actual. 

Un conocido estudio realizado por Robert Rosenthal y denominado efecto Pigmalión nos muestra cómo las expectativas de los otros alteran nuestras conductas. El escenario utilizado para demostrar empíricamente la certeza de esta hipótesis se llevó a cabo en un centro de enseñanza en donde se le indicó, al inicio del curso escolar, a diferentes docentes que en sus clases había varios alumnos, elegidos al azar, que tenían una inteligencia muy superior a la media. Los resultados obtenidos a final de curso por estos alumnos dieron la razón a Rosenthal ya que los alumnos señalados como más capaces obtuvieron mejores resultados y fueron objeto de interacciones diferentes por parte de sus profesores que el resto de sus compañeros.

¿Cómo adquirimos una perspectiva temporal dirigida al futuro? El lugar y el momento en el que nacemos son los principales factores que pronostican si adoptaremos este horizonte temporal. El lugar donde nacemos es un factor de gran influencia. Cuanto más cerca de los trópicos y del ecuador hayamos nacidos menor será nuestra orientación al futuro. Vivir en un clima tropical provoca que nos habituemos a vivir siempre en una misma estación, bajo unas mismas condiciones de temperatura, en el que el único cambio observado en el clima son las lluvias.


Sin embargo, vivir en una zona más templada en la que los cambios estacionales son más acusados repercute en una mayor tendencia a la planificación y a la provisión de recursos para períodos de escasez y fruto de la cual nació la agricultura. Hemos de tener en cuenta que la capacidad de proyectar y anticipar el futuro es una de las características fundamentales que nos diferencia como especie del resto de mamíferos gracias al desarrollo nuestro cerebro. Especialmente del crecimiento del córtex frontal que es la región cerebral que utilizamos a la hora de planificar.

Unas condiciones familiares, sociales, políticas y económicas estables nos ayudan a predecir las recompensas que seremos capaces de conseguir con las conductas que ejecutemos ahora. Aunque existen más factores que determinan nuestra capacidad de planificación y nuestra perspectiva hacia el futuro: la religión profesada por los miembros del grupo, el nivel educativo, la edad (una vez superada la adolescencia adoptamos un horizonte temporal dirigido al futuro, perspectiva que abandonamos y sustituimos por una presente con la jubilación), tener un empleo que nos haga sentir realizados…

Una perspectiva orientada al futuro nos habla de las personas que la hacen propia. Nos dice que son personas responsables y cumplidoras con los compromisos adquiridos, lo cual aumenta su credibilidad. Tienen una gran capacidad para resolver problemas ya que tienden a utilizar estrategias para resolver problemas de retroceso, es decir, su punto de partida es el resultado deseado y analizando los distintos caminos y estrategias que le conducen a ese resultado seleccionan la que consideran más eficaz…

Sin lugar a dudas el rasgo que mejor define a las personas orientadas al futuro es su capacidad de establecerse objetivos y metas realistas. Tener esperanzas realistas da lugar a poner en marcha mecanismos de acción constantes y basados en la disciplina que permitan, desde el punto de partida en el que el sujeto se encuentra, hasta la situación deseada. 

Una muestra de la influencia de las perspectivas temporales en las personas lo podemos observar en los sujetos que tienen que enfrentarse a una rehabilitación física. Los deportistas son un ejemplo de la influencia en la motivación y el seguimiento  de un plan de rehabilitación en función del objetivo que persigan. David Villa es un ejemplo de ello en el presente, su lesión en el último Mundial de Clubes le sitúa en una disyuntiva en la que su recuperación y trabajo físico de rehabilitación determinará su presencia o no en la próxima Eurocopa de Polonia y Ucrania.  La esperanza del futbolista español por estar presente en la cita veraniega hará que su implicación, sus esfuerzos y su tolerancia al dolor sea mayor que si, la misma lesión, en el mismo momento de la temporada, hubiese sucedido un año después.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Psicología del Tiempo: Presente y Emociones

Los primeros años de nuestra vida están regidos por el presente, por el aquí y ahora. En estas edades tempranas nuestro sentido del pasado apenas existe y, al no tener desarrollado el córtex central, tampoco hacemos previsiones del futuro. Los primeros meses todos nuestros deseos están dirigidos hacia el placer y la evitación del dolor.

Sucede que vivir centrados en el presente es un rasgo exclusivo de nuestra infancia, sino que, a menudo, es posible mantener esta orientación vital una vez alcanzada la edad adulta. La orientación al presente se convierte en un rasgo mayoritario en aquellas sociedades en las que la inestabilidad económica y política dificulta la realización de pronósticos fiables del futuro.


Bajo estas condiciones socioeconómicas realizar inversiones económicas con una perspectiva futura carece de sentido ya que su rentabilidad dependería exclusivamente del azar. Frente a esta tesitura lo único valioso es lo que tenemos al alcance de la mano, es decir, un mundo en el que el cálculo de probabilidades y la planificación no tiene la más mínima importancia.

La orientación al presente de un individuo, por tanto, es un indicador de la inestabilidad de la sociedad en la que se encuentra, así como  también es un indicio fiable del nivel educativo de sus miembros. Se cumple la siguiente premisa: a menor nivel educativo mayor orientación al presente, así como a menor nivel educativo  de la mujer aún mayor es dicha perpectiva temporal.

Privar del acceso a la educación de las mujeres dificulta e imposibilita el cambio social, ya que las mujeres son quienes realizan una mayor inversión de tiempo y esfuerzo en la transmisión de las pautas culturales y de socialización de sus descendientes. Las mujeres son el motor del cambio y cuanto mayor es su nivel educativo más profundo y más rápido es ese cambio, como a día de hoy podemos comprobar en el seno  de la comunidad gitana. (Ver estudio Gitanos y Educación)

Vivir instalados en el presente provoca una menor preocupación por el trabajo y considerar que esforzarse en el presente no tiene ninguna repercusión en los resultados que se pueden alcanzar más adelante. Esta forma de pensar devalúa por completo el futuro, ya que considera más valioso lo que hoy se tiene que lo que se puede conseguir mañana porque el este mañana es incierto.

La incapacidad de posponer una gratificación o de diferir una recompensa es el rasgo distintivo de quienes viven aferrados al presente. Viven en un mundo de experiencias emocionales en el que la razón, la planificación y el control de los sentimientos apenas es tenido en cuenta. El hedonismo, la impulsividad y el disfrute del presente son los pilares en los que se asienta la existencia.

Un ejemplo de sociedades orientadas al presente los podemos encontrar en muchos países africanos como Nigeria, Angola, Senegal, Ghana, Costa de Marfil… Estos países viven dominados por conflictos políticos y sociales arrastrados desde la época colonial y una corrupción política e institucional que lastra todo proyecto de desarrollo futuro.

Un claro ejemplo de la orientación al presente de las sociedades africanas lo encontramos en el mundo del fútbol.  Si analizamos las ligas europeas y sus principales equipos descubrimos que el número de futbolistas africanos en sus plantillas no es nada desdeñable. Jugadores como Drogba, Keita, Adebayor, Ayew, Kanu, Essien, Kanoute, Eto’o, Yaya Toure… son jugadores estrella en sus equipos y en sus ligas. Sin embargo, cuando se reúnen con el resto de sus compatriotas en competiciones de selecciones a nivel internacional su potencial se diluye.

Las causas de que el fútbol africano no termine de alcanzar un gran resultado en un Mundial, hasta la fecha ninguna selección africana ha alcanzado las semifinales de este torneo, están estrechamente relacionada con su pauta educativa centrada en el presente. El fútbol africano se define por su velocidad, su intensidad, su capacidad física y técnica pero también por su anarquismo. Sus selecciones son capaces de vencer a equipos del más alto nivel y tradición futbolística para posteriormente caer derrotados, de forma humillante, con otros conjuntos de nivel claramente inferior.

Frente a esta disyuntiva los dirigentes de las diferentes federaciones de fútbol en África han optado por poner al frente de sus selecciones nacionales a técnicos europeos con el objetivo de sustituir una orientación al presente por otra más orientada al futuro. La estrategia empleada por los seleccionadores intenta transmitir a estos futbolistas la importancia de llevar a cabo una planificación rigurosa, centrada en el trabajo y desarrollo de instalaciones dirigidas a los más jóvenes,  así como invertir el patrón cultural que menosprecia la importancia de los esfuerzos presentes en los resultados futuros por otro centrado en la importancia de la constancia.

En las últimas dos décadas los resultados de las selecciones africanas en los mundiales no han hecho si no mejorar. Los precursores del fútbol africano lo encontramos en el mundial de Italia y aquella selección de Camerún con Roger Milla, Nkono… 

A partir de entonces comprobamos que las selecciones africanas con mejores resultados en mundiales estaban entrenadas por europeos Clemens Westerhof dirigía a la Nigeria de Okocha, Amunike. Yekini, Finidi, Yekini, Mutiu… que alcanzó los octavos de final en USA’94

 y en Francia’98 esta vez entrenados por Bora Milutinovic.


Roger Lemerre y su selección de Senegal en el mundial de Corea y Japón.


La selección ghanesa de Dujkovic en Alemania 2006... 


...que alcanzó los cuartos de final cuatro años más tarde dirigida por Milovan Rajevac.


La vida en el presente no es del todo negativa. Las personas que disfrutan del presente tiene una gran capacidad para la empatía y las relaciones sociales, la improvisación y son altamente creativas, con un gran sentido de la oportunidad. Podemos decir que disfrutar del presente es disfrutar del proceso, del camino, más que estar pendientes del resultado. Eso sí, esta orientación vital también tiene unos riesgos ya que se pierde de vista los riesgos y peligros en los que se incurre y las consecuencias derivados de los mismos.

martes, 13 de marzo de 2012

Psicología del Tiempo: Pasado y Falsos Recuerdos

Todo lo que nos ha pasado a lo largo de nuestras vidas es importante. Pero más importante aún es la manera que tenemos de interpretar, de otorgar un significado emocional y de codificar los elementos que se encontraban presentes en todo aquello que recordamos.

Si buscamos entre nuestros recuerdos y nos centramos en uno podemos hacer referencia a qué es lo que sucedió, quiénes se encontraban allí, cuándo sucedió  y podremos, del mismo modo, indicar qué partes recordamos con claridad y cuáles vienen a nuestra mente de manera confusa.

Para el psicólogo austríaco Alfred Adler el primer recuerdo que tiene una persona es la llave que permite conocer e interpretar su presente. Adler hubo de hacer frente al obstáculo de no poder confirmar la veracidad de los recuerdos de sus pacientes. Aún así, Adler consiguió llegar a la conclusión de que cada persona vive la vida basándose en sus recuerdos, recuerdos que a su vez, están siendo continuamente reinterpretados desde los pensamientos y sentimientos presentes.

Un ejemplo de la aplicación práctica de estos argumentos empleados por Adler los podemos comprobar en el programa de televisión Hermano Mayor en donde, a partir de la vivencia de experiencias emocionales se intenta hacer una reinterpretación de sucesos del pasado desde los diferentes estados emocionales para, posteriormente, confrontarlos y dejar en manos del sujeto la elección del estado emocional desde el que reinterpretar y reevaluar el pasado con el propósito de hacerlo desde un estado emocional que reduzca los episodios de ansiedad, agresividad, ira y/o conflicto.


Suponemos que nuestros recuerdos son la narración exacta de un suceso y que éste permanece incorruptible en nuestra memoria. Sin embargo, toda reconstrucción del pasado se realiza desde un tiempo presente desde el que las actitudes, las creencias y la información del hoy, en comparación,son más amplias a las que teníamos cuando el suceso quedó registrado en nuestra mente.

Una manera de influir en la construcción de nuestros recuerdos estriba en la forma en la se nos pregunta acerca esos sucesos del pasado. Esta estrategia de influir sobre la reconstrucción del pasado es de práctica común a la hora de obtener testimonio  de una persona imputada de algún hecho delictivo. En estas situaciones las partes intentan demostrar a través de preguntas la memoria del sujeto así como su metamemoria, es decir, la evaluación que el propio sujeto interrogado hace de su capacidad para evocar ese recuerdo y la exactitud del mismo.

Un ejemplo de cómo la formulación de una pregunta influye en la reconstrucción de un recuerdo la podemos aplicar al caso del accidente de tráfico del pasado año en el que se vió involucrado el torero José Ortega Cano. Las preguntas que cada de las partes harán a los posibles testigos del suceso serán: ¿A qué velocidad circulaba el vehículo del torero cuando se estrelló con el otro vehículo? Pregunta ésta que provocará una evocación de una mayor velocidad y de elementos vinculados a una escena más violenta que si preguntamos ¿A qué velocidad circulaba el vehículo del torero cuando invadió el carril contrario antes de colisionar con el otro vehículo?

Una demostración empírica de la influencia de las preguntas a la hora de hacer reconstrucciones del pasado nos lo ofrece el estudio realizado por Elizabeth Loftus y J.Palmer Reconstruction of Automobile Destructionpublicado en 1974. Estudios y conocimientos que han sido ampliados por la autora en posteriores trabajos como Creating False Memories, Make My Memory y The Reality of Repressed Memories.

En sus diferentes trabajos Elizabeth Loftus ha demostrado que es bastante sencillo dar lugar a una relación peculiar con el pasado. Tenemos la capacidad de crear recuerdos falsos. Podemos llegar a afirmar con total convicción haber visto a haber vivido sucesos en los que no nos encontrábamos presentes o que incluso no han sucedido nunca. Incluso recordar elementos o personas presentes en una escena o suceso que no se encontraban allí.

Los seres humanos también tenemos la capacidad de acceder a recuerdos que creíamos tener olvidados y que permanecen reprimidos en nuestro cerebro inconsciente durante años. Una técnica muy empleada para acceder a ellos es la hipnosis o la sugestión. También pueden aflorarnos recuerdos si nos vemos sometidos a estímulos que despiertan nuestros recuerdos porque ese patrón estimular estuvo presente en una situación pasada que ahora se recuerda. El riesgo de estas evocaciones está en que todas estas técnicas para acceder a recuerdos olvidados o reprimidos pueden dar lugar, no sólo a recuerdos válidos y reales sino que , de la misma manera, pueden dar origen a recuerdos falsos.

Nuestro pasado construye nuestros sentimientos, pensamientos y conductas actuales, pero también los sentimientos, pensamientos y conductas presentes dan forma a los recuerdos del pasado. ¿Tan importante es lo que nos sucedió en el pasado en nuestra vida presente? La influencia del pasado en nuestra vida no está tanto en lo que nos sucedió, tal y como pensaban Freud y los psicólogos conductistas, sino que el factor determinante es la actitud que tenemos hacia los sucesos del pasado.

Tener una actitud positiva hacia nuestro pasado nos conduce hacia una existencia más feliz, sana y orientada a la consecución de nuestros objetivos. Mirar el pasado en positivo nos ayuda a utilizarlo como una base sobre la que predecir el futuro y ayudarnos a tomar decisiones más seguras y eficaces. Nos permite experimentar la sensación de continuidad del Yo y utilizar la experiencias anteriores para decisiones presentes de tal manera que nos resulte agradable el propio proceso de toma de decisión, evitando así permanecer y perpetuar el inmovilismo.

Esta actitud de mirar hacia el pasado desde actitudes negativas, centradas en la persecución, en los agravios y las humillaciones sufridas por una sociedad, cultura, religión, país o pueblo es el caldo de cultivo para actitudes de rechazo y hostilidad hacia toda innovación, avance o influencia que provenga de otros pueblos, culturas o religiones. Utilizar el pasado para evaluar las desigualdades del presente acrecienta el deseo de venganza, impotencia y una proliferación de conductas violentas que venguen los crímenes del pasado. Estos deseos de venganza son promovidos en el seno de una sociedad por quienes rechazan el cambio y tratan de perpetuar el orden social establecido para no perder así las posiciones de prestigio y poder como día a día los informativos nos muestran.


viernes, 9 de marzo de 2012

Comunicación Química: El Olor de mis Sentimientos

Existe un tipo de comunicación que todos los seres vivos compartimos desde el origen de la vida: la semioquímica o comunicación química. Diferentes señales químicas son utilizadas para emitir información a nuestro organismo acerca de nuestro estado o para informar a otros para modificar su conducta. El único requisito para que esta comunicación pueda tener lugar es la existencia de un emisor capaz de emitir la señal y de un receptor capaz de percibirla.

La comunicación química es la primera forma de comunicación entre organismos. Los primeros organismos unicelulares conocidos, las bacterias, ya se servían de ella para detectar y encontrar nutrientes que le garantizasen la supervivencia.

Los seres humanos, aunque no seamos conscientes de ello, también nos valemos de señales químicas para comunicarnos. No fue hasta la década de los 70 del siglo XX que se descubrió cómo las señales químicas emitidas por los seres humanos regulan nuestra psicología y nuestro comportamiento.

Martha McClintock publicó su estudio titulado “Sincronía ysupresión menstrual” en el que mostraba cómo los ciclos menstruales varían y entran en sincronía entre mujeres que pasaban mucho tiempo juntos. El argumento que se utilizaba para justificar este hecho era la existencia de señales químicas entre las mujeres.

Estas señales químicas reciben el nombre de feromonas. Las feromonas son moléculas diminutas que portan mensajes químicos entre individuos de la misma especie y que son emitidas con la intención de influir en la conducta del receptor. Tengamos presente que las feromonas no se liberan únicamente para sincronizar los ciclos reproductores, sino que también nos ayudan a identificar a nuestros parientes, responder a estados de estrés de otras personas y reaccionar al estado anímico del emisor.

Las feromonas son producidas por glándulas específicas exocrinas, es decir, por aquellas que en vez de liberarlas al torrente sanguíneo son emanadas al exterior, bien sea liberándola al aire o al agua, impregnándose a uno mismo, objetos o congéneres. Las principales productoras son las glándulas sudoríparas y las glándulas apocrinas (axilas, pezones, genitales), llegando a producir señales químicas formadas por más de 100 compuestos.

Como decía anteriormente las feromonas son emitidas con diferentes objetivos: despertar la atracción sexual, activar señales de alarma, identificar a los miembros del grupo… Pero cómo son detectadas. Hemos de saber que las señales químicas actúan por debajo de nuestros umbrales de detección pero aún así su influencia se nota en nuestras conductas.

Un momento en el que la comunicación química tiene una gran relevancia es durante los primeros meses de vida. En esta etapa del ciclo vital madre e hijo entran en sintonía gracias a la señales químicas emitidas, tengamos en cuenta que durante los primeros días de vida el olfato se convierte en el sentido que nos pone en contacto con el mundo.



Las relaciones de pareja también están mediatizadas por las señales químicas. Cuanto más tiempo pasamos por la pareja más capacitados estamos para detectar el estado anímico de nuestra pareja a través de su olor corporal, detectando si se encuentra feliz, triste o temerosa.



La comunicación química no es un descubrimiento reciente, los antiguos griegos ya aventuraban hipótesis acerca de cómo las perras en celo debían secretar algún elemento misterioso que alteraba sobremanera el comportamiento de los machos. Darwin también aventuraba que existían señales químicas que interviene en el proceso de selección sexual. En la actualidad sabemos de la existencia de estas señales y hemos llegado a descubrir cuál es la feromona específica de nuestra especie: la androstadeinona.

Pero las señales químicas también entrañan una serie de riesgos puesto que éstas pueden ser detectadas por quién no deseemos ya que carecemos de la capacidad para dirigirlas de forma efectiva. De la misma manera requiere la cercanía del receptor y que éste ponga en práctica una respuesta inmediata, lo cual dificulta su eficiencia estando como estamos expuestos a multitud de estímulos que pelean por captar nuestra atención.

martes, 6 de marzo de 2012

Astrocitos: Correr contra el Alzheimer

El ejercicio físico implica una alta demanda de actividad cerebral ya que pone a trabajar a máximo rendimiento a nuestras neuronas. Esta activación neuronal no sólo influye en el correcto funcionamiento cerebral durante la práctica del ejercicio, sino que, una vez finalizado, tiene repercusiones positivas en los procesos de pensamiento y en la memoria.

Los astrocitos, junto a las neuronas, son las células más abundantes en el cerebro que cumplen con numerosas funciones claves para el funcionamiento de nuestro sistema nervioso ya que son los encargados de conectar el torrente sanguíneo con las neuronas, actuando como regulador del paso de nutrientes, oxígeno, vitaminas…



¿Podemos intervenir sobre la actividad de los astrocitos? Sí, corriendo. La actividad física activa a las neuronas que deben generar, recibir e interpretar continuamente los impulsos del sistema nervioso ya que deben coordinar la actividad muscular, el equilibrio y otras muchas interacciones que se ponen en marcha cada vez que queremos dar una zancada tras otra.

La carrera a pie provoca, por tanto, un aumento de la acción cerebral elevando la demanda de nutrientes de cara a mantener su nivel de actividad. ¿Cómo obtienen la energía las neuronas para poder mantener las altas exigencias del acto de correr? La respuesta nos la ofrecen los estudios llevados a cabo en la Universidad de Tsukaba de Japón.



Estos estudios arrojan resultados acerca de la importancia de los astrocitos como almacenes y proveedores de energía (glucógeno) con el objetivo de preservar la actividad cerebral. Según han observado los investigadores, las neuronas carecen de acceso directo al azúcar presente en el torrente sanguíneo y deben recurrir a los astrocitos para acceder a esta fuente de energía. Para ello, se pone en marcha un complejo proceso mediante el que el glucógeno es descompuesto en los astrocitos y liberado en forma de energía en el espacio intercelular de tal forma que las neuronas la absorben pudiendo mantener constantes sus niveles de energía.

¿Qué tiene que ver el hecho de correr con combatir el Alzheimer? Tengamos en cuenta  un reciente estudio llevado a cabo por el CSIC, dirigido por Alfonso Araque, que nos dice que los astrocitos no sólo actúan como soportes de la actividad cerebral sino que también actúan como potenciadores de la transmisión sináptica entre neuronas, relacionada con la memoria y el aprendizaje.

Volver sobre la investigación llevada a cabo en Japón nos mostrará la conexión. Estos investigadores llevaron a cabo un siguiente experimento con el objetivo de determinar los cambios en los niveles de glucógeno en el cerebro durante y después de un esfuerzo físico. Para ello reunieron dos grupos de ratones macho adultos. Uno de ellos se les ponía a correr sobre una cinta, mientras que el otro grupo permanecía en estado sedentario durante el mismo período de tiempo.

Los resultados obtenidos mostraron que durante la carrera se reducen de forma significativamente la reservas energéticas del cerebro, especialmente en el córtex frontal y en el hipocampo, regiones relacionadas con los procesos de pensamiento y la memoria. Pero los resultados más reveladores los encontramos en los estudios subsiguientes.

Tras este primer experimento, los investigadores llevaron a cabo un estudio comparativo de las reservas energéticas de ratones sometidos a una carrera de intensidad moderada en una única sesión, frente a otros que llevan a cabo de forma regular ese mismo ejercicio durante cuatro semanas.  Después de la sesión de ejercicio, los animales descansaban y comían, midiendo en ese momento sus niveles de glucógeno en el cerebro.



El resultado muestra cómo los niveles de glucógeno se disparan tras la ingesta de comida, una vez finalizado el ejercicio, siendo hasta en un 60% en el hipocampo y el cortex frontal en comparación con los niveles anteriores al comienzo de la carrera.  A este proceso de recarga energética los investigadores lo denominan como “supercompensación”. Eso sí, este proceso no es perpetuo ya que se retorna a los niveles normales tras 24 horas.

Pero esto no es todo, los resultados que ofrecieron los ratones que se ejercitaban durante cuatro semanas ofrecen resultados aún más reveladores. En estos ratones el proceso de “supercompensación” se convirtió en la situación de normalidad. Es decir, los niveles de glucógeno en estos ratones deportistas en una situación de reposo, una vez transcurridas las cuatro semanas, eran notablemente superiores a los obtenidos en los sedentarios. Estos niveles eran notablemente superiores de nuevo en la corteza frontal y el hipocampo.



Todos estos datos nos permiten concluir que un cerebro con mayores reservas energéticas no sólo es capaz de prolongar y sostener durante más tiempo el esfuerzo físico, sino que también es un mecanismo que puede contribuir a la mejora de las funciones cognitivas. Tengamos en cuenta que el aumento de las reservas es especialmente significativo en las áreas cerebrales que nos favorecen los procesos de pensamiento, el aprendizaje y la capacidad de recordar.

sábado, 3 de marzo de 2012

Inteligencia Digestiva: Sentimos como Comemos

La mayor parte de los alimentos que consumimos hoy en día no es comida si somos estrictos en su definición. La forma en la que la consumimos tampoco es comer en el sentido que nuestra civilización había construido durante años: alimentarse como conducta animal vs comer o cenar como práctica social. Si fuésemos conscientes de cómo lo que comemos y la forma de forma de hacerlo influye sobre nuestro estado de ánimo y nuestras emociones podríamos ser capaces de alcanzar cuotas mayores de bienestar.

Nuestro estómago es nuestro segundo cerebro. En él se aloja una red interconectada de millones de neuronas capaces de regular nuestras emociones y nuestro estado de ánimo. Tengamos en cuenta que el 90% de la serotonina (hormona relacionada con estados de bienestar y placer) que nuestro cuerpo es capaz de generar es fabricada  y almacenada en este órgano. Pero no es ésta la única hormona que es segregada por nuestro sistema digestivo sino que es capaz de producir benzodiazepinas (relacionadas con la inducción del sueño) y otras muchas sustancias químicas liberadas por neurotransmisores.



Lo que comemos y lo que pensamos afecta a nuestras emociones. Si tomo un vaso de agua o una copa de brandy mis emociones serán muy diferentes porque someteré a un nivel de actividad diferente a mi organismo. Si consumo alimentos que bloquean el funcionamiento del hígado atravesaré por estados de cólera, ira, agresividad… porque el buen o mal funcionamiento de un órgano dará lugar a unos emociones u otras.

Irina Matveikova en su libro Inteligencia Digestiva nos plantea es que poseemos dos cerebros. La tesis que la autora sostiene es que ambos cerebros se encuentran interrelacionados y se comunican de manera bidireccional. El estado del cerebro influye directamente en el funcionamiento del sistema digestivo y viceversa. Por ejemplo, un problema de estreñimiento provoca una reducción en los índices de serotonina lo cual directamente dará lugar a estados de ánimo más negativos y a una reducción de la libido.



Lograr un equilibrio entre los dos cerebros y aumentar así nuestros niveles de bienestar es posible si atendemos a nuestra dieta. Llevar una dieta equilibrada, siendo conscientes de los alimentos que consumimos y cómo afectan a nuestro comportamiento, nos conducirá a mayores y más prolongados estados de bienestar, equilibrio y comprensión. Además, una dieta equilibrada nos ayudará a protegernos mejor de las enfermedades (el 70% de nuestras defensas son producidas en el sistema digestivo) y a evitar el envejecimiento tanto de la piel(el 80% de las afectaciones cutáneas que sufrimos tienen su origen en un intoxicación interna) como de las articulaciones.

Una toma de conciencia de nuestras pautas alimenticias repercutirá directamente sobre nuestro estado de bienestar. Abandonar la pauta primitiva de consumo de comer lo que sea en el momento que siento hambre, por otra en la que tengamos presente la influencia de ese consumo en mis niveles posteriores de bienestar más allá del objetivo a corto plazo de mitigar la sensación de hambre, nos ofrecerá como resultado salud o enfermedad en función de la alternativa que escojamos.



Si consumimos alimentos que nos debilitan, porque no nos ofrecen todos los nutrientes y energía diaria que necesitamos en unos niveles adecuados para el sostenimiento adecuado y equilibrado de nuestro organismo y a sus demandas energéticas en función de nuestros niveles de actividad, lo que conseguiremos es sumirnos en la apatía, la desmotivación y en otros estados de ánimo deficientes. Si alcanzo este nivel de desmotivación y para salir de él intento recurrir al consumo de estimulantes como la cafeína, los refrescos de cola, el chocolate… estaré demandando a mi cuerpo que genere una energía que no tiene. Esta pauta de consumo, mantenida de forma prolongada, provocará una fatiga crónica.

Otros tipo de alimentos como las carnes, el consumo de grasas saturadas, etc, nos generarán estados de tensión, agresividad, etc, porque  al saturar de trabajo al hígado y al páncreas darán origen a las denominadas emociones de exceso.



Una dieta responsable, adecuada y equilibrada repercutirá en nuestra actividad cerebral y por ende en nuestro estado de ánimo, provocando que éstos sean más positivos. No sólo eso, seguir una dieta equilibrada dará lugar a un desarrollo sostenible y a una mejor conservación de nuestro medio ambiente y de nuestros ecosistemas. ¿Cómo? Reflexionemos por un instante en cómo nuestras pautas de consumo alimenticio, del aquí y ahora, dan lugar a una técnicas de explotación agrícola y ganadera de nuestros suelos.

viernes, 2 de marzo de 2012

Hoy Es Siempre Todavía

Las manifestaciones de estudiantes que se han producido durante los últimos días, sumadas a las de profesores hace unos meses, en contra de los recortes en la educación pública me traen a la mente los versos de Machado. Estas protestas nos hablan de la necesidad de cumplir las promesas que nos hicimos hace unos años y que aún no hemos cumplido. Posponerlas para mañana hará que futuras generaciones de estudiantes vivan un presente en el que el futuro se les niega como le ocurre a los estudiantes del hoy. 

Comprometer la palabra a favor o en contra de una u otra postura o movimiento lleva consigo el deber de hablarla, por medio de definiciones y compromisos. Es el reto con el que desafío al folio en blanco con el único arma de las letras impresas pero con la seguridad que otorga la contundencia de los mecanismos digitales. Haber conseguido esta arma forma parte de un cambio tecnológico para el que se ha de estar debidamente preparado y formado para no caer en una vorágine, con la consiguiente falta de control, en la que la rapidez de los cambios a menudo nos introduce. La era digital en la que vivimos, caracterizada por un continuo fluir de información, exige la disponibilidad de los medios necesarios para poder acceder a sus contenidos e informaciones, así como demanda el desarrollo de las capacidades que permitan su interpretación y análisis crítico.

La información se transmite por diferentes canales y medios, unos de corte más tradicional y más extendidos, que en su momento también supusieron un gran cambio social, y otros de uso más reciente que han dado lugar a la llamada sociedad de la información y del conocimiento, pues es bien notorio que a todo cambio tecnológico le sigue un cambio social. Es conveniente que ante este proceso de cambio al que nos estamos sumergidos, se ponga a disposición de todos los miembros de la sociedad los mecanismos y herramientas que ofrezcan la oportunidad de sumarse al cambio.



Hacerlo en momento presente evitará los desajustes que producirá retardar esta tarea. Si la sociedad posterga esta misión conseguirá aumentar desigualdades y crear otras nuevas. No podemos, ni debemos, introducir nuevos elementos que modifican el funcionamiento y la dinámica social que sean dominados y dirigidos a un segmento de la sociedad. Si introducimos novedades, y más cuando se hacen de forma voluntaria, éstas tienen que afectar e incluir a todos. Un todos entendido como término globalizado, tan propio de ésta denominada sociedad de la información y del conocimiento.

En la sociedad del conocimiento es de justicia rechazar y evitar el desconocimiento. Introducir los cambios tecnológicos en los distintos ámbitos de la educación, sean del carácter que sean, es una tarea ineludible. Mantener al margen del sistema educativo las nuevas herramientas tecnológicas y no atender las demandas sociales hace que el propio sistema educativo pierda validez, eficacia y eficiencia. No olvidemos que el objetivo último de la educación consiste en dotar al individuo de las destrezas y capacidades necesarias que le permitan desarrollarse y valerse de forma autónoma con la realidad en la que interactúa. Si negamos el acceso o lo permitimos de forma restringida, estaremos negando una parte de nuestra realidad allí donde nos enseñan a conocerla.

¿Por qué los estudiantes se manifiestan? ¿Para qué exponerse al juicio de la opinión pública con sus protestas? Porque quieren demostrarnos que les estamos preparando para una sociedad que ya no existe. Nos están mandando el mensaje de que el sistema educativo le impide y dificulta acceder a una información y conocimientos que quizá por otros cauces no alcanzan o se les niegan.



Son manifestaciones contra aquellos que niegan el acceso a fuentes de información y conocimiento. Porque desde  los tiempos en los que los dioses eran el día y la noche, la palabra fue siempre la llave para resolver los misterios y afrontar las dificultades que nos encontramos. Negar la palabra al amparo de la existencia de nuevos códigos significa que no trazamos un camino, un rumbo, sino que elegimos un resultado a partir de la construcción mental del beneficio que nos reporta en nombre de un solo camino y al ritmo de un único paso.

Buscar el éxito individual es el fracaso del hombre, la destrucción de su ser colectivo. Éxito construido en la destrucción del otro, de ese ser colectivo que todos somos. Tenemos que reflexionar no únicamente sobre nosotros mismos sino sobre la realidad en la que nos movemos. Para conseguirlo debemos atender y escuchar todas las voces e informaciones, y no fijarnos en quién nos habla o informa sino desde donde lo hace.

La palabra lanzada por los estudiantes, al margen de intervenciones y debates políticos y mediáticos, nos dice que se debe escuchar lo que se habla por quien tiene el deber de escucharlo.