sábado, 29 de diciembre de 2012

Relaciones de Pareja: Del Enamoramiento a la Rotura del Hechizo


Rodeado como me encuentro en el Kiosnacio de revistas del corazón he caído en la cuenta de que hasta el momento no he tratado el universo del amor y las relaciones de pareja. Si bien es cierto que algunos post han hecho referencia al poder del deseo sexual y de la atracción en las relaciones sociales y laborales, falta ahondar en los esquemas básicos del amor.

El primer paso sería definir el concepto de amor, tarea que delegaré en poetas y líricos que tantas veces a lo largo de la historia le han cantado y rondado, aunque aportaré mi granito de arena ofreciendo la que recogí en un curso sobre relaciones de pareja que ofertó la Universidad de Salamanca y que decía que el amor es el estado de equilibrio de los pilares que sustentan una relación: deseo, intimidad y compromiso. Tengamos presente la diferencia entre una relación de pareja sustentada en el amor y otra que se encuentra en sus albores, inmersa en plena fase de encantamiento, en la que pensando en la persona amada no se hace necesario dormir para estar soñando.

Esta primera etapa de una relación de pareja se sustenta únicamente en la atracción. Los miembros de la pareja se siente fuertemente atraídos ya que obtienen el uno del otro inversiones sentimentales complejas: me ama, es amable, es atento, es cortés, es cariñoso… Lo más importante en esta fase es estar con la otra persona, porque en su compañía uno se siente más e incluso se trasciende a sí mismo. Se vive en esta etapa la vida de uno y la que representa en su mente en compañía de la persona amada.

Superada la fase de atracción se activa el deseo. Deseo despertado por que se ha alcanzado la certeza de haber encontrado a nuestro príncipe azul o la princesa de nuestros sueños. En esta etapa ya no nos contentamos con la admiración hacia el ser amado, sino que incorporamos el aprecio y la sobrevaloración de todo lo que nos sucede. Durante este tiempo apreciamos todo lo que nuestra pareja es capaz de hacer aunque antes de conocerle detestásemos esos comportamientos que ahora en él desatacamos. Cuántas chicas adolescentes no se han enamorado del macarra de turno tan alejado de los estereotipos de príncipe azul que las películas Disney trataban de inculcarle. Me vienen a la mente iconos adolescentes como Quimi de la serie Compañeros, Dylan de Sensación de Vivir o, uno más actual, Mario Casas interpretando el papel de Hache en Tres metros bajo el cielo.


El deseo da paso a la formación de certezas, es decir, a la creación de una atmósfera de seguridad en las que las rutinas se instalan. La incertidumbres se diluye y lo que queremos es encontrar un estado de equilibrio y de previsibilidad en el otro y en las tareas que compartimos. Descubrir algo nuevo en el otro o hacer cosas diferentes deja de ser visto como algo divertido. Queremos saber lo que haremos, a dónde iremos, con quién compartiremos el tiempo y cuánto tiempo dedicaremos a cada una de las tareas. Las expectativas se han apoderado de la relación y demandamos al otro ciertas acciones como si fueran nuestros derechos y sus deberes para con nosotros. El altruismo de la etapa inicial ha desaparecido, ya no se aprecia una conducta, una palabra, un gesto como un regalo, como un acto generoso que el otro tiene conmigo, sino que su desaparición es interpretada como un incumplimiento de una obligación como pareja. La desilusión se instala en la pareja y la tonalidad rosa con la que se veía la relación muta a colores menos luminosos.


Lo que hasta hace poco amábamos se transforma en motivos de despreciorechazo. Tratamos como negativo todo lo que nuestra pareja hace. Es, en este momento, cuando la pareja está a punto de atravesar la frontera que determinará el devenir de su futuro en común. Todo parece dirigirse hacia la separación. Las valoraciones del otro y sus reciprocidades son todas de carácter negativo. El gesto que antaño nos despertaba ternura, ahora sólo nos genera asco. El tiempo de encuentro ha dejado de asociarse al placer para hacerlo con el sufrimiento. Pero no todo está perdido. Es posible, aún habiendo traspasado la frontera, reconducir la relación. La condición a cumplir es reconducir la situación hacia un estado de neutralidad, es decir, salir del bucle de negatividad sin por ello entregarse al otros extremo del mundo color de rosa. Desde este estado neutral será posible hacer un balance más ajustado a la realidad de la relación y comenzar a idear soluciones que pasarán por la puesta en práctica de nuevos comportamientos.


jueves, 27 de diciembre de 2012

Percepción, Confianza y Autoestima: Mirar sin Ver


Tendemos a creernos mejores de lo que creemos, pecando de exceso de confianza, aunque los hechos nos hagan poner los pies en el suelo mostrándonos que no somos tan excepcionales como creemos. Poner a prueba nuestras habilidades implica el descubrimiento de que los resultados obtenidos no sean todo lo buenos que nos gustaría. ¿A qué puede deberse este error de valoración: a un exceso de autoestima o a problemas de percepción de la realidad?

En este caso, vamos a ahondar no sobre el tema de la autoestima sino sobre la percepción de la realidad. Sobrevalorar nuestras capacidades y toparnos con el muro de la realidad no es un trago grato pero, en cierta medida, es necesario. Olvidamos con frecuencia que no somos seres todopoderosos capaces de actuar sobre la realidad o la totalidad del entorno en que nos movemos. Simplemente tenemos la capacidad de intervenir y actuar sobre la representación que cada uno de nosotros hace de la realidad que vive y del entorno en el que se desarrolla. Nuestra forma de percibir puede provocar que cometamos errores o hagamos representaciones de la realidad que vivimos que, a ojos de los demás, pueden resultar discutibles. La respuesta a este problema es sencilla: cada uno vemos una imagen diferente de la realidad por lo que no somos objetivos.

El pecado del exceso de confianza puede ser corregido si somos capaces de reconocer qué clase de sesgos están interviniendo en el momento en el que observamos e interpretamos la realidad y nuestra relación con ella. Podemos estar condicionados por el estado de ánimo, por experiencias anteriores, por la influencia de prejuicios y estereotipos… Pensemos en cualquier situación cotidiana en la que dos personas que contemplan la misma escena pueden hacer interpretaciones distintas de ellas: pensemos en la valoración que harán de una jugada polémica dos aficionados, cada uno de ellos de un equipo diferente, cuyos equipos se enfrentan entre sí. Juzgarán la acción desde representaciones sensoriales de la realidad diferentes puesto que atenderán a estímulos diferentes. De igual manera se me ocurren otros ejemplos como qué tendrán en común la representación que una persona adulta puede hacer de una película es similar a la que hará su hijo, y en el caso de que ambos acudan a la Cabalgata de Reyes que tenga lugar en su ciudad…

De estas diferencias de representación de la realidad sobre la que creemos actuar surgen la mayoría de los problemas de comunicación. Dos personas pueden estar hablando de lo mismo y, sin embargo, al utilizar fuentes de información diferentes y referencias a elementos de la realidad distintos, no lograr ponerse de acuerdo, Este tipos de conflictos son comunes en las relaciones de pareja, en los casos de desengaño amoroso, con el desencanto dela ciudadanía con la clase política… Todo porque caemos en el error de creer que el otro utiliza las mismas referencias y patrones de pensamiento que nosotros y que, por ello, sabe lo que queremos decir.


Un caso flagrante de cómo realizamos interpretaciones diferentes de la realidad lo encontramos al comprar un mueble de la multinacional sueca Ikea. El distribuidor sueco delega en sus clientes el montaje del mueble para así poder amueblar su casa a un precio económico. Para facilitar la tarea con cada mueble se acompaña una hoja de instrucciones en las que, paso a paso, se desgrana lo que debemos hacer para lograr el resultado deseado. Antes de montarlo, visualizamos el resultado final y trazamos un mapa de acción: esto es lo que hay que hacer para tener el mueble tal y como lo vimos expuesto en la tienda. Sin embargo, como seres humanos que somos, carecemos, en numerosas ocasiones, del rigor necesario para cumplir con lo indicado en las instrucciones. Conseguimos de esta manera personalizar el resultado porque al salirnos de lo marcado dejamos que el azar intervenga más de lo debido.


Dejamos que aparezca la espontaneidad y, junto a ella, gran cantidad de nuestros sesgos perceptivos. Sabemos que estamos cometiendo un error al dejar que en el proceso de montaje aparezcan nuestras propias representaciones mentales del mueble y aún así, no cejamos en la tarea. Nos creemos expertos y, aun a sabiendas de que no lo somos, montamos un mueble a partir de nuestra propia interpretación de la realidad que libremente hacemos. Como escribe José Saramago para cerrar su libre Ensayo sobre la Ceguera y que ilustra nítidamente esta forma de comportamiento humano: “Creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que viendo, no ven”.

FUENTES CONSULTADAS
CATHERINE CUDICIO "Cómo comprender la PNL" Ediciones Juan Granica. 1991. Barcelona
JOSEPH T. HALLIMAN "Las trampas de la mente. Por qué miramos sin ver, olvidamos las cosas y creemos estar por encima de los demás" Kairós. 2010

ENTRADAS RELACIONADAS
"Sociedad en presente continuo" (enlace)
"Separados pero conectados" (enlace)
"Técnicas de venta: la confianza como estrategia comercial" (enlace)
"Mis sueños son los tuyos" (enlace)

viernes, 21 de diciembre de 2012

Técnicas de Venta: Cómo Vender con Cabeza

En esta nueva publicación de Ignacio Bellido "Cómo vender con cabeza" podrás descubrir cómo el cerebro y las emociones pueden convertirse en grandes aliados para aumentar las ventas de una empresa. La obra se centra en el análisis de las diferentes fases del proceso de venta: preacercamiento, acercamiento, presentación, manejo de objeciones y cierre de la venta; desgranando con detalle qué podemos hacer en cada una de ellas para conseguir una venta exitosa.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Técnicas de Venta: la Confianza como Estrategia Comercial

Cada uno de nosotros rechaza tajantemente el hecho de considerarse inferior a otra persona o colectivo, o asumir que muchas de sus habilidades las infrautiliza y que su grado de desarrollo es inferior a la media. Afrontamos nuestro día a día con la convicción de que nuestra inteligencia, capacidad física, madurez psicológica y emocional están en los niveles superiores. No queremos pensar que somos los menos inteligentes del grupo al que pertenecemos, ni los más débiles, pues creemos que aceptándolo minimizamos nuestras oportunidades de éxito.

El exceso de confianza en uno mismo es un rasgo del ser humano. Aunque este rasgo conlleve la comisión de numerosos errores. Casi todos los seres humanos confiamos en exceso en nosotros mismos, excepto aquellos individuos que se encuentran deprimidos que suelen adoptar posturas más realistas. Los errores del exceso de confianza se muestran en los sucesos más cotidianos y, por ello, suelen producirse cuando nuestros niveles de alerta están operando a su mínima intensidad.

Uno de los errores más comunes a los que conduce el exceso de confianza es el hecho de que estamos dispuestos a pagar más dinero del que teníamos previsto en comprar algunos artículos o contratar algunos servicios. Un ejemplo muy representativo de cómo nuestra confianza nos engaña lo vemos en los gimnasios. Los gimnasios españoles facturaron en España 875 millones de Euros en el año 2011 en los más de 4000 gimnasios repartidos por la geografía española.  Alrededor de cinco millones de españoles están apuntados a algún gimnasio al que acuden con la intención de mejorar su imagen su estado físico y aumentar su calidad de vida.

La mayoría de los socios de un gimnasio se apuntan acogiéndose a alguno de los planes que lanzan los gimnasios y que, a primera vista, suponen un fuerte ahorro para la economía del nuevo socio.  Es habitual que los gimnasios ofrezcan la posibilidad de acogerse a varios tipos de inscripción como pueden ser anuales, semestrales, trimestrales o mensuales. Además, los gimnasios ofrecen la posibilidad de pagar por cada visita al centro o también ofrecen la posibilidad de acogerse a un bono de 10 visitas.

La mayoría de los nuevos usuarios a un gimnasio optan por acogerse a suscripciones mensuales, trimestrales o anuales con la idea de que de esta manera ahorrará más. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones sucede lo contrario y termina pagando de más. El motivo de este error lo encontramos en el exceso de confianza. Una persona se apunta al gimnasio con la creencia de que hará uso de él con mayor frecuencia de lo que realmente lo hará. El usuario finalmente terminará yendo la mitad de lo que en el momento de la inscripción se planteaba ir. La consecuencia, paga un precio excesivo por cada visita al gimnasio.

Sobrevaloramos nuestra capacidad para autocontrolarnos y terminamos por cometer errores. Mientras rellenamos los datos del formulario de inscripción de un gimnasio lo hacemos valiéndonos de una imagen de nosotros  mismos haciendo lo que se debe hacer. Nos visualizamos utilizando las maquinas del gimnasio, participando en sus actividades dirigidas, tenemos claro los días que vamos a ir y el tiempo que vamos a estar cada uno de esos días haciendo ejercicio. Nos equivocamos. Confundimos la imagen ideal de lo que sabemos que deberíamos hacer con lo que finalmente haremos.


Las empresas saben de nuestros errores en este sentido y utilizan el exceso de confianza para situar a sus clientes en situaciones comprometidas. Los empresarios saben que los clientes creemos sentirnos más inteligentes de lo que somos y nos ofrecen incentivos en que apelan a estas motivaciones para comercializar sus productos. Al igual que los gimnasios, las compañías de teléfono móvil juegan con el hecho de ofrecer un producto que ofrece, en un primer momento, un coste inicial bajo. Ofrecen tarifas planas en las que ofrecen un número de minutos gratis, mensajes de texto gratuitos y un volumen de descarga de datos en conexiones a Internet determinado por un precio adecuado a cada segmento de mercado.

Las compañías saben que el cliente sobrevalora su capacidad de autocontrol y su creencia en que hará un uso adecuado de los servicios contratados y no excederá los baremos que recoge el contrato. Sin embargo, en algún momento nos confiaremos y hablaremos más minutos de lo que creeríamos que hablaríamos, mandaremos mensajes de texto a muchos de nuestros contactos para felicitar la Navidad y el Año Nuevo, navegaremos más de la cuenta por Internet. Al final será la compañía telefónica y el gimnasio el que saldrá ganando.

FUENTES CONSULTADAS
JOSEPH T, HALLIMAN "Las trampas de la mente, Por qué miramos sin ver, olvidamos las cosas y creemos estar por encima de los demás". Kairós. 2010.

DANIEL KAHNEMAN "Pensar rápido, pensar despacio" Debate. 2012

sábado, 1 de diciembre de 2012

Contexto, Percepción y Decisión: Vino y Música, una Relación de Conveniencia


La contextualización es una de las principales causas por las que enfocamos las decisiones de manera equivocada. El contexto es el marco de referencia que utilizamos para construir significados y dar una construcción narrativa sólida a la realidad que percibimos a través de los sentidos.

Hemos oído hablar de cómo los establecimientos comerciales utilizan la música para marcar los ritmos de compra, no su cantidad. En aquellos momentos en la que la afluencia de público sea grande se recurrirá a músicas más rápidas para que el proceso de decisión del cliente se acelere, de la misma manera que las marchas militares marcan el ritmo de la tropa. La música que suena por el hilo musical de muchos negocios pretende crear un clima de cordialidad y de acercamiento hacia el cliente. La elección de estas músicas no es una cuestión secundaria, sino que requiere por parte de los gestores de la empresa un ejercicio  meditado de análisis y rigor, a fin de que traslade un mensaje coherente con la ambientación, decoración, público objetivo y productos comercializados.

Un grupo de investigadores británicos quisieron descubrir si la música afecta a las elecciones de compra. Realizaron el siguiente experimento: en la sección de vinos de una tienda de comestibles instalaron un equipo de música, debajo de él se situó un surtido de cuatro vinos franceses y cuatro alemanes de similares características. Los tipos de vino eran los mismos y el precio era idéntico. Lo que hicieron fue poner música francesa y música alemana en días alternos. Lo que descubrieron que cuando sonaba música francesa se vendían más vinos franceses, y cuando sonaba música alemana se vendían más caldos alemanes, aun cuando los consumidores de vino dicen preferir un vino francés frente a otro alemán.

Las cifras de ventas nos dan una muestra de la incidencia de la música en la toma de decisiones de compra. Mientras sonaba música francesa se vendieron 40 botellas de vino francés por 8 alemanas. Cuando la música que se escuchaba era alemana la venta de botellas de vino francés cayeron hasta las doce unidades mientras que el vino alemán multiplicó por tres sus ventas.

Una vez hecha pagada la botella los investigadores los investigadores solicitaban a los compradores que rellenasen un cuestionario. De los 44 que accedieron a contestar a las preguntas sólo el 14% dijo que su decisión se había visto influenciada por la música. Los resultados de ésta investigación muestran cómo, a la hora de tomar decisiones, los estímulos presentes en el entono contribuyen a reducir la incertidumbre y condicionar nuestras respuestas.

Pero la relación entre música y vino no termina aquí. Una copa de vivo y una buena pieza musical consiguen que ambos elementos se complementen y resalten todas sus virtudes. Una investigación realizada por la Universidad Heriot Watt en el Reino Unido en 2008 trató de relacionar ambas ideas. El estudio concluyó el en un 60% de las ocasiones los participantes apreciaban matices diferentes de sabor en el vino en función de cuál era la melodía que escuchaban mientras paladeaban el vino. 

Estos cambios en la experiencia del sabor, así como en el condicionamiento a la hora de tomar decisiones, está vinculada a la “Teoría de los detonantes cognitivos”. Según esta teoría la música tiene el poder de inducir al cerebro a responder en una dirección determinada. La música activa las conexiones de nuestro cerebro poniendo en contacto áreas de conocimiento y experiencia que, sin su presencia, nunca entrarían en contacto. A través de una melodía afloran los recuerdos y experiencias que permiten ampliar las capacidades perceptivas que, sin la presencia de esa música y su vinculación a  unos recuerdos y estados de ánimo asociados, de otra manera permanecerían inactivas, como son la capacidad para percibir mayores matices en olores y sabores.

De este modo descubrieron que la mejor música para saborear un vino burdeos es una música pesada como Jimi Hendrix o los Rolling Stones. A un vino de la región de Borgoña le sienta mejor una música refrescante como Robbie Williams o Kyle Minogue. Para un vino syrah que acompaña muy bien los platos elaborados con carne de caza le sienta mejor una música suave como la interpretada por Enya o Vangelis. Por último, a un vino merlot, una variedad de vino propio de la región de Buerdeos, la música de Otis Redding o Eva Cassidy le va como anillo al dedo.



FUENTES CONSULTADAS
JOSEPH T. HALLINAN “Las trampas de la mente. Por qué miramos sin ver, olvidamos las cosas y creemos estar por encima de los demás”. Kairós. 2010
DANIEL KAHNEMAN “Pensar rápido, pensar despacio”. Debate. 2012
“La música realza el sabor vino” BBC News. 15 de mayo de 2008.

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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Primera Impresión y Elección de Pareja: El Valor del Deseo


En la elección de nuestra pareja sexual entran en juego estímulos que procesamos de manera inconsciente. Estos estímulos hacen que nos sintamos atraídos por unas personas u otras. Son numerosos los estímulos (olfativos, visuales, sociales, culturales…) que entran en juego a la hora de tomar una decisión. El encargado de dotar de sentido y construir una narración que justifique una elección en gran medida tomada desde un punto de vista irracional es el cerebro.

Tomar decisiones es tener en cuenta muchos elementos que, por mucho que ahondemos y nos detengamos antes de decidir, resultan invisibles. La elección de pareja es un ejemplo de cómo intervienen muchos elementos de orden inconsciente. Elegimos nuestra pareja no sólo por sus atributos físicos, sino que intervienen el olor, el momento del ciclo menstrual, su capacidad económica, posición y estatus social, inteligencia… Pero cuando buscamos una pareja sexual con la que buscamos una relación efímera un factor que resulta crucial a la hora de elegir depende del momento del ciclo menstrual en el que la mujer se encuentre.

En virtud del momento del ciclo de ovulación en el que la mujer se encuentre, ésta se sentirá atraída por unos rostros masculinos simétricos. De tal manera que en los momentos más fértiles del período de ovulación las mujeres muestra una tendencia mayor a mantener relaciones sexuales, preferentemente con hombres con rasgos muy simétricos ya que los consideran como portadores de mejores genes.

Las mujeres junto a tales cambios en su conducta sexual en el período de mayor probabilidad de quedar embarazada experimenta también cambios físicos muy sutiles. Su olor corporal cambia, la simetría y profundidad de sus rasgos varía y la figura de su cuerpo también se ve alterada ya que la proporción entre la cadera y al cintura se reduce.  En este momento del ciclo menstrual la mujer se vuelve irresistible para el hombre. Lo curioso de este hecho es que, a diferencia de los monos, a los seres humanos los signos del momento de ovulación en el que la mujer se encuentra nos resultan invisibles y, por tanto, los hombres desconocen cuál es el momento en el que la mujer se encuentra más receptiva sexualmente hablando.

Pese a desconocer en qué fase del ciclo se encuentra la mujer el hombre percibe las señales que la mujer le envía de cuál es su grado de receptividad. Para demostrarlo, en la Universidad de nuevo México llevaron a cabo un estudio que pretendía relacionar los ingresos de las bailarinas de striptease con su ciclo de ovulación. El estudio tenía como propósito conocer cuánto dinero era capaz de ganar una bailarina, no sobre el escenario, sino en función del número de bailes privados o lap dances que realizaran. Estos bailes son la principal fuente de ingresos de una bailarina de striptease. Se trata de un baile que se realiza en un lugar íntimo, en donde la bailarina, en topless, realiza una danza para un hombre que permanece sentado, con las manos a los lados (no se permite tocar a la bailarina), manteniendo un contacto rítmico entre la pelvis de ella y la de él. El precio de este baile oscila entre los 10 y los 20 dólares por canción.

Los investigadores descubrieron que durante su período más fértil las bailarinas eran seleccionadas en mayor número de ocasiones y, con ello, sus ingresos eran notablemente mayores. Durante la menstruación, las elecciones de estas bailarinas caían en picado y sus ingresos por noche se veían reducidos a la mitad en comparación con el dinero ganado en el período de mayor fertilidad. Otro resultado que el estudio ofreció es que aquellas bailarinas que consumían píldoras anticonceptivas ganaban en torno a un 25% menos, independientemente del momento fértil en el que se encontrasen, que sus compañeras con un ciclo natural de ovulación.

Estos datos plantean la siguiente cuestión. Hemos dicho anteriormente que el hombre es incapaz de detectar cuándo una mujer se encuentra en su momento de mayor fertilidad. ¿Cómo eran capaces de detectarlo en las bailarinas de striptease? Más aún cuando no disponían de ningún signo visual para hacerlo, más aún en un entorno de escasa iluminación como encontramos dentro de un club nocturno. La respuesta está en que las mujeres son siempre capaces de emitir señales que informan de su estado de fertilidad y, con ello, manipular las conductas de los hombres en la dirección deseada.


FUENTES CONSULTADAS
JOSEPH T. HALLINAN "Las trampas de la mente" Editorial Kairós. 2010

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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Fútbol y Emoción: La Historia más emotiva del Mundo del Fútbol


Matt Busby era el técnico del Manchester United el 6 de febrero de 1958.  El equipo que por entonces entrenaba estaba llamado a ser uno de los mejores equipos de fútbol de la historia, destinado a romper la hegemonía del Real Madrid en la recién creada Copa de Europa, competición en la que el conjunto blanco había salido vencedor en las dos ediciones disputadas.

Se trataba de un equipo repleto de jóvenes talentos. Por segundo año consecutivo habían alcanzado las semifinales. Este año lo lograron tras empatar a tres goles en el estadio del Estrella Roja de Belgrado. Los noventa minutos de partido habían sido un nuevo homenaje al fútbol de ataque de los “Busby Babes”. Al descanso el marcado reflejaba un marcador de cero a tres a favor del equipo manchesteriano.

Sin embargo, un joven balcánico de 20 años, Sekularac, considerado el mejor jugador yugoslavo de la época se hizo con el mando del partido. Regate a regate llevó a su equipo a lograr el empate a falta de pocos minutos para el final del partido. No fue suficiente, la victoria del United en el partido de ida hacía que el equipo de Manchester lograse pasar de ronda. Allí les esperaba ya el todopoderoso Milán y, si conseguían deshacerse del aguerrido conjunto italiano, la esperadísima final frente al Real Madrid.

Llegados a esa altura de la competición, los jugadores del United sabían que no eran el mejor equipo. Tenían sus carencias. Su exceso de ímpétu les hacía llegar a los finales de partido reventados de cansancio, buscar la diversión a la hora de jugar les llevaba a cometer imprudencias que terminaban por convertirse en goles en contra. No era el equipo más disciplinado pero sí el más querido. Por su juventud, por su humildad y por carisma.


La clasificación para las semifinales la celebraron a lo grande desde que el árbitro pitó el final del patido, El viaje de regreso desde Belgrado fue una fiesta continua. Las cervezas, las carcajadas y el optimismo se desbordaba en e vuelo de regreso. A media noche, el avión en el que viajaban paró en Munich para reabastecerse de combustible. Se trataba de una tarea rutinaria que era vivida por los jugadores como una excusa para seguir celebrando la victoria y hacer pronósticos de cara a los próximos partidos. 

Las partidas de cartas, regadas con abundante alcohol, lograban que el ambiente distendido y de concordia continuase horas después del empate en Belgrado y hacían más llevadera la larga espera en el aeropuerto.

Sin embargo, algo de repente perturba este clima de jovialidad y desenfreno. Dos intentos fallidos de despegue muta la expresión de los rostros de todos los integrantes de la expedición. Los jugadores y el cuerpo técnico no las tienen todas consigo. El peligro que suponía la lluvia helada que esa mediodía caía sobre Munich instaló el nerviosismo y la impaciencia en la expedición.

Tras muchas más horas de deambular por el aeropuerto los jugadores cansados tras el esfuerzo del partido de la noche anterior y pasar la noche en vela en el aeropuerto proponen posponer el vuelo de regreso hasta que la situación mejore. El comandante del avión insiste en que no hay peligro y que el despegue definitivo tendrá lugar en unos minutos. A las 15:04 se inicia el tercer intento de despegue.

Bobby Charlton, una de las jóvenes estrella del equipo, se instala de nuevo en su asiento. No se ha quitado el abrigo, una corriente de frío intenso se ha instalado en su sangre y está convencido que, finalmente, el despegué será abortado. Finalmente, tras varios minutos en el que los motores han estado rugiendo esperado el permiso de la torre de control el Elizabethan Class consigue alzar el vuelo.

El avión va recorriendo la  pista de aterrizaje a toda velocidad pero algo no marcha bien. El final de la piesta se acerca y aún no ha conseguido ganar altura. Las ruedas se separan por fin del asfalto. Demasiado tarde. El piloto no puede evitar la colisión con los árboles del bosque aledaño y arrastrar consigo la casa que indican el final de pista. Trescientos metros después de su arrancada, el vuelo 609 de la British Airways se estrella dejando un reguero de veintidós fallecidos y veintiún heridos.


Siete son los jugadores los fallecidos por el siniestro. Entre los supervivientes, un inglés de veintiún años recién cumplidos, llamado a ser el mejor jugador de todos los tiempos: Duncan Edwards.

Es el futbolista más querido por la afición inglesa. Un medio izquierdo con una depurada técnica, un control total del balón en el golpeo y una capacidad innata para encontrar el gol en el momento más inesperado.

Se habían cumplido tres años desde que debutó con la selección inglesa frente a Escocia en una espectacular victoria por 7-2. Duncan amaba el fútbol por encima de todas las cosas. Vivía para jugar. La temporada anterior disputó 95 partidos repartidos entre sus compromisos con el United, la selección y el equipo del ejército inglés.

El accidente le reventó un riñón, Cuarenta y ocho horas después era sometido a un transplante para salvar su vida. Su cuerpo rechazó el nuevo órgano, un riñón que no llevaba consigo su amor por este deporte. Tras quince días de agonía, Edwards, fallece en el hospital de Munich víctima de los traumatismos y las heridas que le causaron un sinfín de hemorragias que, lentamente, se apoderaron de su cuerpo.

Dos días antes de la muerte de Duncan Edwards el Manchester United volvió a disputar un partido. La vida debía continuar para los diablos rojos. El 19 de febrero de 1958 el Manchester tenía que enfrentarse al Sheffield Wednesday en Old Tratford.

En el estadio, las gradas abarrotadas, más de setenta mil espectadores se congregan en el estadio en lo que se convierte en un sentido homenaje a los fallecidos y heridos en Munich. Toda la afición inglesa, ese día, apoyaba a un solo equipo: el Manchester United.

A la hora de dar la alineación, los periodistas y aficionados se encuentran que, en lugar de los nombres de los once jugadores que han de saltar al campo, aparecen once espacios en blanco. En el campo, dos de los supervivientes, el portero Gregg y Bill Foulkes, junto con otros jugadores de la cantera y un puñado de fichajes recién llegados salen del vestuario con el alma encogida. En el banquillo James Murphy, asistente de Matt Busby, con el encargo de reconstruir el equipo mientras éste se recuperaba de sus graves heridas.


Un silencio sepulcral se instala en las gradas del Teatro de los Sueños cuando se anuncia por megafonía que se va a emitir un mensaje de Matt Busby desde el hospital de Munich.

Se trata del momento más emotivo de la historia del fútbol. Busby con voz profunda y sentida lanza un mensaje de esperanza, de fe en el futuro. Una arenga dirigida no sólo a los aficionados y a los jugadores que, entre lágrimas, aguardaban el mensaje en el terreno de juego, sino a todo un país que se encontraba en estado de shock tras la tragedia. Sus palabras inundan los corazones de Old Tratford:

“Damas y caballeros, les hablo desde una cama del hospital de Munich. Después del accidente sufrido hace aproximadamente un mes, les alegrará saber que los jugadores que quedan y yo mismo nos vamos reponiendo poco a poco. Muchos de nuestros chicos se han quedado en el camino. Lloramos por ellos, les recordaremos siempre. Con los que quedamos en pie y los que lleguen a ayudarnos, les regalaremos lo que era suyo. El Manchester United se levantará y volverá a ser campeón”.

Ese día el Manchester vence al Sheffield por 3-0 ante una multitud emocionada.

Tres meses después Busby, acarreando una muletas, está de vuelta en el banquillo para dirigir a su equipo. Desde el accidente el United deambula por la Liga, apenas ha sido capaz de ganar un partido de los catorce disputados tras la tragedia de Munich. Pese a eso el equipo debe disputar la final de Copa inglesa en Wembley.

Se enfrentan el Manchester United y el Bolton Wanderers. Ese día, los jugadores del United saltan al campo con su uniforme habitual: camiseta roja, pantalón blanco y medias negras. Un detalle diminuto, un símbolo que sir Matt Busby decide incorporar a última hora cambiará para siempre el ánimo del equipo. En el escudo del equipo aparece ahora un ave fénix resurgiendo de sus cenizas. Es Foulkes el primero en descubrirlo, rápidamente se lo enseña a todos sus compañeros. Los jugadores saltan al campo, con el ánimo recobrado, una poderosa energía ha invadido su cuerpo y se traslada a cada uno de sus músculos mientras los aficionados cantan el himno Abide with me (Resiste junto a mi), una canción que apela a la esperanza en momentos de oscuridad y zozobra.

Los corazones de toda Inglaterra están sobrecogidos y unidos en el recuerdo aún vívido de los fallecidos en el accidente. Todos los espectadores perciben que hay algo nuevo, una ilusión rescatada, una convicción que está de regreso en las miradas de los jugadores del United. Nadie duda de qué equipo se hará con la victoria.


Los pronósticos fallan. El Manchester pierde por 2-0 un partido envuelto en la polémica. Los aficionados de todo el país claman contra el árbitro. El segundo gol es conseguido merced a un empujón de Lofthouse sobre el portero Harry Gregg que entra con el balón dentro de la portería.

Los jugadores del United están abatidos en e vestuario, las lágrimas afloran, sienten que han defraudado a su afición, que han diluido la esperanza de todo un país. En el viaje de regreso en autobús nadie osa romper el silencio. A primera hora de la mañana llegan a la ciudad de Manchester al tiempo que van desperezándose. La sorpresa se instala en los pasajeros. Las calles han sido invadidas por miles de personas se han lanzado a las calles para recibirles. El asombro y las lágrimas se apoderan nuevamente de la plantilla del United. Lágrimas de orgullo que an venido a sustituir al llanto de rabia de las horas anteriores.

Diez años después, el 29 de mayo de 1968, el Manchester vuelve a disputar una nueva final en Wembley. Se enfrentan,  el Manchester United y el Benfica de Eusebio. Los dos equipos pelean por hacerse, por primera vez, con la Copa de Europa.

Al finalizar el tiempo reglamentario el resultado es de empate a uno. Pese a haberse adelantado por mediación de Charlton, a falta de quince minutos para el final el equipos lisboeta consiguió empatar y, en los minutos finales, a punto estuvo de llevarse el partido. Si no llega a ser por la extraordinaria actuación del portero de United, Alex Stepney, en un mano a mano con la “Pantera” Eusebio en el último minuto y al liderazgo en defensa de Bill Foulkes, los portugueses se habrían llevado el triunfo.

En la prórroga, tres goles en apenas cinco minutos al inicio del tiempo extra dan la victoria la United que consigue la primera Copa de Europa para un conjunto inglés. Inglaterra entera es una fiesta.

Una hora después de finalizar el encuentro, Bobby Charlton está tumbado en la cama  de su hotel. agotado, lleno de calambees, incapaz de dar un paso. A punto estaba de quedarse dormido cuando recibe una llamada. Sus compañeros le animar a bajar al salón del hotel para celebrar la victoria. Varios de ellos llevan rato en bar del hotel festejando por todo lo alto lo conseguido.

Charlton toma en ese momento una decisión de la que se arrepentiría el resto de su vida. Víctima de los dolores muscular y preso de la fatiga decide quedarse en la habitación.

Toda la plantilla, excepto Bobby, está reunida. Listos para la que será una cena inolvidable. Los jugadores entran juntos al comedor entre los aplausos de los directivos, autoridades, familiares y amigos allí presentes.

Al llegar al centro del salón, los jugadores se detienen. El silencio se ha instalado en la sala. Las luces se apagan. Una luz ténue ilumina la cortina situada en la pared del fondo del salón. La cortina se descorre, lentamente. Tras ella, unos tras otro, van apareciendo, uno a uno, todos los supervivientes  del desastre de Munich. Matt Busby coge el micrófono y, en lugar de hablar, comienza a cantar. 

“I see trees of green, red roses too… and i think to myself what a wonderful world”.


FUENTES CONSULTADAS
ALFREDO RELAÑO "365 historias del fútbol mundial que deberías saber" Ediciones Planeta 2010
"Juego de Espejos" Radio Nacional de España: Radio Clásica 18 de Junio de 2012.

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"Gestión e Identidad Cultural: El Athletic y la cuestión vasca" (enlace)
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miércoles, 31 de octubre de 2012

Enfermedad del Difunto: El Mal del Muerto


Existe una enfermedad llamada tiento o enfermedad del difunto que es provocada por el alma de una persona recién fallecida. Esta enfermedad, también conocida como cáncer del muerto o aire del difunto, parte de la creencia de que la cercanía con una persona fallecida, ya sea sea en un velatorio o en el cementerio, convierte a las personas que han estado cerca en potenciales agentes transmisores de una serie de males difícilmente tratables.


En la región colombiana de Boyacá, situada a más de 3000 metros de altitud, se trata de prevenir el contagio de la enfermedad manteniendo lejos de las personas fallecidas a los bebés y a las mujeres embarazadas o que están menstruando, puesto que corren el riesgo de contraer la enfermedad volverse infértiles o de que el bebé que están esperando muera. No se conoce remedio una vez contraída la enfermedad, por eso los habitantes de esta región hacen especial hincapié en tomar todas las medidas de prevención posibles. Las posibilidades de supervivencia una vez contraída la enfermedad, son mínimas, y aquellos bebés que logran salir adelante son considerados como predestinados a hacer algo extraordinario en su vida.

Nairo Quintana, ciclista colombiano del equipo Movistar, contrajo la enfermedad del difunto. La causa, un vecino, quien hacía poco tiempo había perdido a un familiar, acudió a  comprar a la tienda de frutas y verduras de la familia Quintana y, en un descuido, tocó a la madre de Nairo cuando faltaban pocos días para que diera a luz. Cuando Nairo Quintana nació, enfermó. Pasó los primeros meses de su vida acosado por diarreas, sin ninguna luz de vida en sus ojos y envuelto en un olor nauseabundo que recordaba continuamente el alma atormentada del muerto. De nada servían los remedios y preparados que los médicos y curanderos de la zona se afanaban en preparar para recobrar la salud de Nairo y aliviar así el sufrimiento de su familia.

Durante los primeros meses Nairo estuvo cubierto de polvos de hojas y cortezas secas, fue bañado en aguas regadas con infinidad de plantas, le aplicaron cataplasmas de diferentes composiciones. Incluso fue protagonista de varios rituales que tenían como propósito liberarle del alma del muerto a través de ofrendas de diverso tipo que pretendían contentar al penitente. Nada ponía remedio a la enfermedad de Nairo y nadie era capaz de evitar que el primogénito de los Quintana pasara cada día manchado por las heces y la sangre que brotaban de su diminuto y debilitado cuerpo cada vez que reunía las fuerzas necesarias como para ser capaz de toser.

No fue hasta que Eloísa, la mamá de Nairo, hizo caso de los consejos de María ,una mujer poseedora de los amplios conocimientos de las virtudes y aportes de las plantas de los montes colombianos que le legaron a ella y, antes que a ella a su madre y la madre de su madre sus antepasados chibcha. María, que en aquellos tiempos había vuelto a su tierra natal movida por el miedo a la situación de violencia permanente en la que se vivía en la ciudad de Bogotá entre las fuerzas del orden y los miembros del Cárteles de droga. Una infusión, a la que María se refirió como Combitá: elaborada con las raíces de nueve árboles distintos, una pieza de arracacha o zanahoria blanca y u puñado de la tierra natal de Nairo. Curiosamente, el pueblo natal del pequeño Nairo y de la infusión que María tenían el mismo nombre lo cual llamó la atención de Eloísa pero no despertó su curiosidad.


A los pocos días de comenzar a tomar la Combitá siguiendo las instrucciones que María le dio a la familia antes de partir, la mejoría de Nairo se hizo evidente. Los sangradas y la diarrea cesaron, el sufrimiento y el dolor se alejaron del hogar de los Quintana por la misma senda por la que María se marchó el día que abandonó la vereda de La Concepción. Pasado el tiempo era frecuente ver corretear a los cinco hijos de los Quintana por los prados y los pastos del monte de El Moral. Allí Nairo se divertía y jugueteaba sin cesar con sus hermanas Layda y Esperanza.

No todo fue felicidad a partir de entonces en la vida de Nairo, sino que, como cualquiera que tiene la osadía de nacer en una región como Boyacá, más aún, en pueblecito como la Vereda de La Concepción, es el sacrificio y el esfuerzo por llegar al siguiente día el que trazan la existencia. Los papás de Nairo siempre quisieron darles a sus hijos la educación de la que ellos no pudieron disfrutar. Querían brindarles a sus hijos la posibilidad de disfrutar de un abanico mayor de oportunidades que el trabajo en el campo y el cuidado del ganado. Para ello llevaban a sus hijos a la escuela de Acarabuco, a 18 kilómetros de su casa. Sin embargo, llegó un momento en el que la familia Quintana no podía asumir el coste en transporte que  les suponía que todos sus hijos acudieran a la escuela. Tomaron entonces una decisión que cambiaría para siempre la vida de Nairo.

El papá de Nairo, Guillermo, reparó la vieja bicicleta que utilizaba para ir a vigilar el ganado y se la entregó para que, cada día, puediese acudir a la escuela. Nairo aprendió a montar en bicicleta a pasos acelerados para poder recorrer a diario 18 kilómetros de ida y otros 18 kilómetros de vuelta a 3000 metros de altitud y hacer frente a unas pendietes con un desnivel medio del 8%. Además, tenía que hacerlo por unas carreteras completamente embarradas y a la mínima atención que el resto de vehículos prestaban a ese chico que trataba, a golpe de pedal, de sortear las empinadas curvas con 20kg de hierro entre las piernas. Cinco años más tarde, Nairo se llevó la victoria, con apenas 20 años, en el Tour del Porvenir, la carrera por etapas más prestigiosa para ciclistas menores de 25 años en la que habían escrito su nombre corredores como Miguel Induráin, Greg Lemond, Dennis Menchov o Laurent Fignon.

Nairo Quintana supo que valía para el ciclismo cuando, muchos días, al volver de la escuela era capaz de aguantar el ritmo de ciclistas mejor equipados que con sus trajes de lycra, sus cascos, sus bicicletas de carbono, entrenaban por la subida amino que él tenía que seguir hasta llegar a su casa. Su padre, harto de escuchar a su hijo día tras día decidió comprarle una bicicleta mejor con la que pudiera competir y batirse con otros corredores. Apenas transcurrió tiempo Nairo en demostrar que poseía algo especial, una capacidad innata para el ciclismo. No es algo que deba sorprender puesto que, como ya se sabe desde hace siglos, quienes son capaces de sobrevivir al tentado del difunto están llamados a ser seres excepcionales. María ya sabía, como más tarde descubrió Eloísa , antes de ver a Nairo subir las montañas de los Alpes y los Pirineos en el Tour de Francia que éste lleva consigo a Combitá: “la fuerza de la cumbre”.



martes, 30 de octubre de 2012

Paleodieta: Comer como Nuestros Antepasados

Nuestra dieta tiene repercusiones directas sobre nuestro estado de ánimo y en la predisposición a mantenernos activos y a relacionarnos con el entorno y nuestros semejantes. Las reacciones de nuestro organismo no son similares después de consumir un vaso de agua que una copa de whisky o un refresco, simplemente las demandas de actividad a la que se ve sometido es diferente. De este modo, encontramos que existen alimentos como los azúcares refinados, los lácteos, granos o los carbohidratos que bloquean el funcionamiento de nuestro organismo, llevándonos a estados de ira, malestar, agresividad, cambios de humor… En definitiva, los alimentos que consumimos pueden dar lugar a que vivamos episodios de inestabilidad emocional.

Seguir una dieta equilibrada nos garantizará estados prolongados de bienestar, de equilibrio emocional y una mayor protección frente a las enfermedades. Diferentes nutricionistas, antropólogos, médicos y terapeutas han señalado la necesidad de volver a una dieta centrada en el consumo de proteínas y grasas, en la que la presencia de carbohidratos es muy reducida, lo cual consideran como el modelo óptimo de alimentación. A este modelo lo han llamado: Paleodieta. El argumento fundamental que defiende esta teoría es el que el seguimiento de esta dieta es el que ha permitido al Homo Sapiens desarrollarse hasta lo que es hoy, pues ésta es la dieta que hemos seguido a lo largo de más del 90% de nuestra historia como seres humanos.

El Paleolítico es la etapa más larga de nuestra historia como seres humanos, extendiéndose alrededor de 2,5 millones de años, en donde nuestra alimentación como especie se centraba en lo que éramos capaces de recolectar y cazar. No existía la agricultura y nuestra dieta se componía de los frutos secos, fruta, raíces y tubérculos que recolectábamos. La caza no fue el soporte fundamental de nuestra dieta, al menos durante los primeros años del Paleolítico, hasta la aparición del hombre de Neanderthal que desarrolló sobremanera el arte de la caza, gracias a su capacidad para fabricar armas y dominarlas,  propiciando un aumento de la presencia de grasas en la dieta , lo cual se reflejó en el acortamiento de su tracto digestivo, en su desarrollo físico y en el tamaño del cerebro de los miembros de esta especie (contaba con una cerebro mayor que el del hombre actual).

La Paleodieta lleva consigo no sólo el seguimiento del régimen alimentario basado en proteínas y grasas, sino que lleva consigo la adopción de un conjunto de hábitos que con el desarrollo cultural, social, industrial y tecnológico llevados han caído en desuso. Es necesario recuperar el ejercicio físico que hacían nuestros  antepasados, no tenemos que salir a cazar nuestra comida ni a recolectarla, pero sí debemos caminar, correr, trepar, volver a entrenar a nuestro cuerpo con los ejercicios que durante generaciones llevamos a cabo. Volver a mantener el contacto con la naturaleza, que nuestra piel vuelva a estar en contacto con la luz del sol, comer con hambre, beber con sed…


¿Para qué consumir alimentos que nos debilitan? Es el interrogante que plantean los defensores de la paleodieta  a los detractores de este modelo. Un consumo elevado de carbohidratos y lácteos es, para los defensores de la dieta paleolítica desaconsejable, ya que estos nutrientes los hemos incorporado desde hace relativamente poco a nuestra dieta y aún no se han producido los cambios evolutivos necesarios para adaptarnos a ellos. Por ello, que su consumo conduzca a la hinchazón del tracto digestivo, una mayor propensión a sufrir enfermedades cardiovasculares, la aparición de cefaleas, a experimentar estados de ánimo desagradables y al desarrollo de las adicciones (azúcar, tabaco, alcohol) debido a los cambios en los patrones de consumo que hemos llevado a cabo durante las últimas décadas. Nuestro cuerpo aún está programado para vivir en la escasez y fomentar la búsqueda continua de alimento. Hemos de tener presente que, al igual que la mejor carne, el mejor ser humano, el más sano., el más apetecible, es aquel que experimenta el placer de correr libremente en la naturaleza.

FUENTES CONSULTADAS
CARLOS PÉREZ “La Paleovida. La dieta con la que conseguirás mejorar tu vida” Ediciones B
IRINA MATVEIKOVA “Inteligencia Digestiva” La Esfera de los Libros
LOREN CORDAIN y JOEL FRIEL “Paleodieta para deportistas” Ediciones Desnivel

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"Inteligencia Digestiva: Sentimos como Comemos" (enlace)
"Sociedades Agrícolas y Conducta Sexual: Infieles por Naturaleza" (enlace)

martes, 23 de octubre de 2012

La Violencia en la Cultura: Espectadores y Consumidores del Sufrimiento

Se estrenó en la Semana de Cine de Valladolid la película italiana “Diaz, no limpiéis esta sangre”. En ella se recrean la carga policial llevada a cabo por la policía italiana en el colegio Diaz de la ciudad genovesa donde se alojaban manifestantes antiglobalización de todo el planeta con el fin de manifestarse en Génova en 2001 con motivo de la reunión del G8 que allí se desarrollaba. En la película, rodada en formato documental, se recrean escenas donde la violencia sacude directamente el estómago del espectador. En ella se rememora la muerte del activista Carlo Giulani a manos de la policía


Estas imágenes me han recordado las que hace apenas un mes se vieron en España el 25 de Septiembre en las afueras del Congreso de los Diputados. Pero, más que las imágenes de se día. lo que induce a reflexión es el seguimiento mediático dado a la concentración que cuatro días después por parte de los medios de comunicación, los cuales hicieron un seguimiento desproporcionado no por la trascendencia de los motivos de la protesta, sino por el morbo de la audiencia de poder ver de nuevo incidentes violentos como los que se habían vivido unas horas antes. Indepednientemente del contenido ideológico o político de la protesta el interés estaba en ofrecerle al espectador un nuevo espectáculo de violencia, rebelión y poder, todo ello sin implicaciones personales y del que poder disfrutar sin tener que levantarse del sofá.



La crueldad que aparece en un libro, una película o en cualquier obra de arte puede presentarse con el propósito de despertar un cambio emocional en el espectador, escandalizarle, que reflexione y deje de comportarse pasivamente. Escenas como la violación de Monica Bellucci en “Irreversible” buscan la movilización del espectador, revolver en su interior e incomodarle. Frente a estas escenas algunos espectadores deciden marcharse y mostrar su indignación por el espectáculo contemplado. Resulta curioso, ya que, probablemente, haya acudido a verlo movido por el morbo de lo que espera encontrar. Está esperando poder disfrutar de una violencia que va dirigida a él y forma parte de la trama porque sabe que va a exponerse a ella.

El sufrimiento no sólo aparece en el arte sino que impregna nuestra vida cotidiana. No hay dolor sin espectador, el drama doloroso necesita de alguien que lo contemple. El espectador es un consumidor de dolor, de un sufrimiento que no le afecta de manera inmediata. Un ejemplo lo tenemos en las corridas de toros donde la muerte se convierte en espectáculo, donde quien observa paladea el dolor en cada calada al puro que se está fumando. La muerte y el sufrimiento del toro se convierte en algo bello: la belleza de la crueldad del ser humano. Sin embargo, no le parece igual de bello al mismo espectador la embestida del toro cuando el pitón zarandea al torero por los aires, ya que la activación de la empatía bloquea el proceso de percepción y de significación de lo bello.


La escena del torero tras la embestida tiene mucho de quien se sabe observado, puesto que tiene que tomar una decisión: seguir en el ruedo o ir a la enfermería. El torero no actúa sólo en consonancia con el dolor que percibe y la experiencia recién vivida, sino que, al saberse el centro de atención de muchas miradas, tiene en cuenta las valoraciones y expectativas del público que le rodea. Es el espectáculo de lo cruel, del dolor y del sufrimiento, cada cultura tiene el suyo: el boxeo, las peleas de gallos, el asesinato de un joven de color a mano de la policía, la muerte de un concejal a manos de un grupo terrorista… unos de carácter irreversible, en los que la muerte no tiene marcha atrás y que sacuden el orden moral de la sociedad. Otros en los que la muerte y el sufrimiento son una representación que desaparecen en el momento en el que cambiamos de canal. Todos compartiendo el ser un modelo de conducta para evitar el daño, para posicionarse con el bueno o con el malo, para saber cómo comportarse si se quiere estar en un bando u otro.

FUENTES CONSULTADAS
JAVIER MOSCOSO "Historia cultural del dolor" Taurus. 2011.
JOSÉ OVEJERO "La ética de la crueldad" Anagrama 2012


miércoles, 17 de octubre de 2012

Sociedades Agrícolas y Conducta Sexual: Infieles por Naturaleza

La invención de la agricultura y la domesticación de las primeras especies animales: la vaca, la oveja, el perro y el caballo, propició un cambio en la jerarquía social y la adopción de nuevos modos de movilidad social. Aparecieron nuevas clases sociales como los artesanos, la clase militar, la clase religiosa… apareció la propiedad privada y todo un sistema de herencias de dichas propiedades, las sociedades agrícolas sufrieron hambrunas, déficts vitamínicos, se redujo la esperanza de vida, afloraron las enfermedades, la estatura media de las poblaciones se redujo en torno a diez centímetros.... Pero, el principal cambio que se produjo, que suele ser obviado, se produjo en la conducta sexual que hasta ese momento habíamos seguido.

Antes de las sociedades agrícolas y ganaderas el ser humano se integraba en grupos pequeños,  alrededor de ciento cincuenta miembros, en los que no se producía un control de los recursos por parte de nadie y había una gran libertad sexual. El rol de las mujeres en estos grupos era similar al de los hombres ya que tenían acceso directo a la comida, sabían defenderse de los animales y tenían conocimientos acerca de cómo combatir la enfermedad. En estas sociedades la comida, el cuidado de los miembros débiles del grupo y las parejas sexuales eran compartidas por todos los miembros. La conducta sexual de los miembros de estas sociedades de cazadores y recolectores era un vehículo de interacción social, era un modo por el que favorecer la formación y el mantenimiento de relaciones sociales.

Esta situación llevaba a que las mujeres pudieran llegar a disfrutar de varios amantes en una sola noche, lo cual puede ser una de las razones de por qué las mujeres son multiorgásmicas y la razón por la que las mujeres suelen ser más ruidosas a la hora de hacer el amor, porque con sus gemidos pueden estar haciendo llamadas para reclamar a más hombres. Del mismo modo, esta disponibilidad sexual de las hembras, más allá del período de ovulación como ocurre en la mayoría de especies, propició una diferencia anatómica de los hombres respecto a otras especies: tener los testículos externos. Esta ubicación externa de los testículos permite que los espermatozoides estén a una temperatura inferior a la del resto del cuerpo y poder conservarlos durante más tiempo lo que conduce a tener una disponibilidad sexual inmediata. Además, al tener un pene más grande y grueso que el resto de especies le permite competir con el resto de amantes de la hembra al hacer un ejercicio de succión en la vagina de la mujer que le permite eliminar los espermatozoides que pueden encontrarse en el interior del tracto reproductivo de la mujer.

La llegada de las sociedades agrícolas y la noción de propiedad cambió para siempre la conducta sexual. Apareció la monogamia y con ella el control de las conductas sexuales de las mujeres ya que la paternidad se convirtió en una gran preocupación para los hombres que tenían un estatus  privilegiado dentro de estas sociedades. Ningún hombre quería que sus bienes cayeran en manos de un hijo que no tenía sus genes. Este miedo de los hombres hacia la relación con el sexo de las mujeres y la angustia de vivir bajo una paternidad cuestionada, dio lugar que la mujer dejase de tener una valoración social similar a la del hombre y comenzase a ser vista como alguien que se valía de sus armas sexuales para manipular al hombre y ascender socialmente.


FUENTES CONSULTADAS
CRHISTOPHER RYAN y CACILDA JETHÁ "En principio era el sexo: los orígenes de la sexualidad moderna. Cómo nos emparejamos y qué nos separa" Paidós. 2012.

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martes, 9 de octubre de 2012

Gestión e Identidad Cultural: El Athletic y la Cuestión Vasca


El Athletic de Bilbao es uno de clubes más antiguos del fútbol español y uno de los tres equipos, junto con Real Madrid y Fútbol Club Barcelona, que ha disputado todas las ediciones de la liga española en primera división.  El fútbol llegó a Bilbao a finales del siglo XIX de la mano de los británicos que acudían al País Vasco a la llamada del comercio del carbón y de sus ingenieros y constructores  que trabajaban para la floreciente industria bilbaína.

La presencia de jugadores  y entrenadores ingleses en el equipo fue algo habitual durante los primeros años. De este contacto directo con la cultura futbolística inglesa se deriva la vinculación del equipo con el fútbol británica  debido a su decisión de sus jugadores al acudir al ataque, el uso de pases largos y directos, la práctica de un fútbol rápido, fuerte,  la agresividad y lucha de sus jugadores por perseguir la pelota hasta el último segundo de cada partido. De esta lucha constante nace que sus jugadores sean conocidos como los “leones”.

La práctica del fútbol alcanzó tanta popularidad que en 1901 se fundaba el Athletic de Bilbao y rápidamente pasa a ser identificado como el equipo de los vizcaínos y, debido a su política de gestión, en el de todos los vascos.  La política del Athletic se diferencia de los demás equipos españoles por  ser uno de los pocos conjuntos que no se ha convertido en Sociedad Anónima y, por tanto, sigue perteneciendo a sus socios, pero, la diferencia fundamental estriba en la norma, aprobada por la directiva en 1919,  por la que sólo los jugadores nacidos en el País Vasco pueden jugar en él. Si bien es cierto que esta norma se ha ido rebajando con el paso de los años y ya no es condición indispensable haber nacido en Euskadi sino que aquellos que se habían criado allí desde pequeños también podían formar parte del equipo, en un claro guiño hacia la integración de la población inmigrante y hacia aquellos otros vascos que emigraron y decidieron hacer las américas: así jugadores como Fernando Llorente, Jonas Ramalho, el angoleño Blanchard Mossayou, el portero brasileño Biurrun, el campeón del mundo con Francia Lizarazu, el mexicano Iturriaga o el venezolano Amorebieta han tenido la posibilidad de lucir la camiseta rojiblanca.


La decisión de no tener en su plantilla a jugadores extranjeros se remonta a 1911, cuando en esa edición de la Copa del Rey la Real Sociedad y otros equipos denunciaron al Athletic por haber alineado a dos futbolistas ingleses que incumplían la normativa federativa: los jugadores extranjeros debían llevar viviendo en la ciudad del equipo al menos seis meses antes de poder ser alineados. Como consecuencia de esta denuncia el campeonato, del que el Athletic se había proclamado vencedor, quedó anulado y se aprobó la norma por la que se limitaba a tres el máximo de jugadores extranjeros por equipo, debiendo justificar, al menos, tres años de residencia en España. A raíz de esta decisión el Athletic decide encerrarse en sí mismo y alinear sólo jugadores vascos.

Contar sólo con jugadores vascos y que el club sea propiedad de los socios son los motivos del fervor y entrega incondicional que demuestran sus aficionados. Como el Athletic no sale al mercado futbolístico a competir y atraer a “jugadores estrella”, sino que su misión es la búsqueda y entrenamiento de talentos locales lleva a una fácil y completa identificación del aficionado con su equipo. Todo aquel que acude a San Mamés acude a ver los esfuerzos de sus compañeros y vecinos por conseguir la victoria, para verles entregarse por el orgullo de representar la camiseta del principal equipo vasco. Sien bies conveniente matizar, porque a principios de los noventa y, viendo el club como sus mejores jugadores eran captados por otros equipos como fue el caso de Zubizarreta, Goikoetxea, Alkorta… El club, a fin de seguir siendo competitivo, rompió el pacto entre caballeros que tenía con la Real Sociedad y Osasuna de no tocar a ninguno de sus jugadores, sorprendió al país con el fichaje de la prometedora estrella del conjunto donostiarra Joseba Etxeberría por 500 millones, convirtiéndose, en ese momento en la cantidad más alta pagada por un futbolista español, a este fichaje siguieron otros como Loren, Gabilondo, Bitor Alkiza  y en el caso de Osasuna con el fichaje de Javi Martínez por seis millones de euros cantidad que nunca se había pagado por un jugador en edad juvenil.

El aficionado del Athletic le exige a sus jugadores devoción y entrega a la camiseta, que defiendan y muestren el orgullo que les supone saltar al campo de la Catedral (San Mamés). No quiere que sus jugadores jueguen por dinero, como fue el caso de Julen Guerrero que rechazó varias ofertas de los mejores equipos de Europa, sino por el placer y el reconocimiento social que para un vasco supone ser jugador del Athletic. Un ejemplo de cómo le duele al aficionado bilbaíno ver alguno de sus jugadores sucumbir al reclamo de un contrato mejor lo representan los casos recientes de Javi Martínez y Fernando Llorente.

Son estos sentimientos de identidad los que llevan a que se haga referencia en los discursos de todos los miembros del Atheltic: directiva, jugadores, cuerpo técnico aficionados… a la “familia rojiblanca”. Es el marcado sentimiento de comunidad y de cercanía en sus vínculos hace que el Athletic sea sentido como algo propio, como una conexión del vasco con su tierra. De esta fuerte conexión parte la disposición del aficionado a acompañar al equipo allí donde juega como pudimos ver en la pasado edición de la Europa Leaque donde sus aficionados se desplazaban en masa o en cada partido de la Liga española. La razón estriba en la creencia de que si el Athletic gana es porque sus aficionados le empujan hacia la victoria.


FUENTES CONSULTADAS
IÑAKI PARDO TORREGROSA y DAVID RUIZ MARRULL "Athletic, cien años sin extranjeros" La Vanguardia. 18/12/2011
F. XAVIER MEDINA y RICARDO SANCHEZ "Culturas en juego. Ensayos de antropología del deporte en España" Icaria. 2003. Barcelona
RAMIRO PINILLA "Aquella edad inolvidable" Tusquets. 2012. Barcelona

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"Antropología y Fútbol: El Camp Nou como escenario de integración política y social" (enlace)

viernes, 5 de octubre de 2012

Antropología y Fútbol: El Camp Nou como Escenario de Integración Política y Social


El Fútbol Club Barcelona es uno de los clubs más importantes del mundo y es el signo de identidad del catalanismo. Es más, es el vehículo de integración fundamental para todos los andaluces que emigraron a Cataluña y para el resto de emigrantes. Resulta sorprendente que los jugadores más venerados por el barcelonismo a lo largo de sus más de cien años de exitencia no han sido jugadores catalanes, sino mayoritariamente extranjeros: Kubala, Cruyff, Lineker, Koeman, Stoichkov, Romario, Rivaldo, Ronaldinho, Messi…  y el equipo que se toma como referencia, el “Dream Team”, a partir del cual ha tomado su filosofía de juego, estaba formado, mayoritariamente, por jugadores del resto de España: Zubizarreta, Beguiristain, Goikoetxea, Bakero, Amor, Eusebio, Juan Carlos, Nadal, Julio Salinas…

Es paradójico que el Barcelona sea tomado como embajador de Cataluña, cuando realmente se trata de un club sin nación: es fundado por un suizo, sus principales estrellas son y han sido extranjeros, los colores del equipo no guardan vinculación con Cataluña sino con el cantón suizo de donde era originario su fundador y su plantilla cuenta con jugadores procedentes de siete países diferentes. Se trata del club con más socios, tiene peñas de seguidores repartidas por todos los continentes, tiene su propio canal de televisión… Frente al empeño desde la directiva del club y de los medios de comunicación de limitar el Barcelona al nacionalismo-catalán nos encontramos ante un “club global”.

Se disputa un nuevo clásico de la Liga Española que enfrenta al Barcelona con el Real Madrid y el país se paraliza. Desde los medios que tratan de politizar el encuentro, o mejor dicho, de reflejar la futbolización de la política debido a las alusiones a este deporte que continuamente, desde una época reciente, se utilizan por parte de los políticos para demostrar la cercanía al ciudadano y tratar de hacer más comprensible gran parte de su mensaje. Se presenta el duelo como una batalla entre los rebeldes independentistas y los defensores de la patria.  Se olvida que el palco del Nou Camp ha sido siempre un escenario donde están representadas las instituciones del Estado, de la Generalitat y el Ayuntamiento, mostrando un crisol de ideologías políticas. Tengamos muy presente que los palcos de las estadios y las directivas de los clubes deportivos son, esencialmente, un escaparate de los poderes políticos y económicos que consideran el asiento que ocupan en él, una muestra de reconocimiento y prestigio social.

El Fútbol Club Barcelona es un fuente de sociabilidad en donde confluyen múltiples identidades colectivas. En las gradas del estadio conviven personas de toda ideología política, de diferentes estratos sociales, de procedencia muy diversa (sólo hay que ver la cantidad de extranjeros que pueblan las gradas en cada partido), de diferentes edades por lo que la grada se transforma en uno de los pocos espacios de convivencia real intergeneracional en nuestras sociedades, de géneros diferentes, … Un Barcelona- Real Madrid es una fiesta del pueblo en la que conviven polos opuestos que tienen muy complicado interaccionar fuera de de este escenario. El Barcelona ,no es más, que una metáfora de Cataluña.


FUENTES CONSULTADAS
SIMON KUPER "Fútbol contra el enemigo" Contraediciones. 2012. Barcelona
F XAVIER MEDINA y RICARSO SANCHEZ "Culturas en juego. Ensayos de antropología del deporte en España" Icaria. 2003. Barcelona

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