viernes, 11 de noviembre de 2011

Visitas con morbo

Visitar por primera vez la casa de una persona es toda una experiencia ya que nos aporta una gran cantidad de información que hasta ese momento podía sernos desconocida. Descubramos qué elementos contribuyen a conocer mejor a una persona en apenas 5 minutos.

Existe un programa de televisión llamado “Room Raiders” que se basa en el estudio realizado por Samuel D. Gosling. Este estudio consistía averiguar si es posible componer un retrato fiable de una persona tomando como marco de referencia la información obtenida de esa persona en una visita rápida (alrededor de 5 minutos) a la habitación u oficina de dicha persona. Room Raiders trata de una persona (chico o chica) que a través de las visitas 3 habitaciones de 3 personas del sexo opuesto debe elegir, en función de lo que cada cuarto descubre, a la persona con la que quiere tener una cita.

Para Gosling, somos capaces de extraer conclusiones, igual de precisas que las referidas por sus familiares o amigos, acerca de la personalidad de alguien únicamente visitando su habitación o su lugar de trabajo. Eso sí, esto es una afirmación que debe realizarse con matices puesto que la extroversión y la amabilidad son factores en los que nuestro grado de fiabilidad se ve muy reducido. Sin embargo, somos altamente fiables en el análisis de factores como la meticulosidad, la estabilidad emocional y el grado de apertura a nuevas experiencias con una fugaz visita a la intimidad de un desconocido.

¿Cuál es la causa de tan alta fiabilidad en el juicio de un desconocido? La razón está en la capacidad que cada uno de nosotros poseemos de identificar patrones. Reconocemos patrones de funcionamiento en la realidad a partir de conjuntos de información muy pequeños pero a los cuales dotamos de significado, mucho antes de que ese significado se manifieste en nuestra conciencia, desde los niveles más profundos de nuestro inconsciente y que, de manera imperceptible, influyen en la dirección de nuestro comportamiento.

Nuestras viviendas, nuestros cuartos, nuestras oficinas de trabajo, nuestros vehículos,… están construidos a nivel personal en base a tres pilares. El primero es que se trata de un espacio que contribuye a reafirmar nuestra identidad, es decir, lo utilizamos como referencia y nos valemos de la simbología de los elementos y objetos que la componen para mostrar cómo queremos  que nos vea el mundo. El segundo componente de dichos espacios son los residuos conductuales (ordenación de los CDs, biblioteca…) que delatan nuestra capacidad de organización, nuestro nivel de disciplina, etc. Por último están los reguladores de pensamientos y sentimientos que son los recursos (vela perfumadas, iluminación, color de las paredes…) que tenemos a nuestro alcance dentro de nuestros espacios personales para influir en nuestros estados de ánimo.

Samuel Gosling nos ayuda a comprender  gracias a su estudio cómo en nuestro cerebro están continuamente ejecutando procesos de carácter inconsciente que envían, por canales indirectos, información utilizada para extraer conclusiones y detectar patrones de regularidad que permitan anticipar hechos futuros. Estos procesos inconscientes nos ayudan a hacer composiciones de lugar, avisarnos de la existencia de peligros, fijar metas y dar inicio acciones elaboradas y complejas que, una vez lleguen a un nivel consciente, se les introducirá dentro de una secuencia lógica y contundente de respuestas.

3 comentarios:

  1. AHORA me conozco un poco mejor.

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  2. LOS DETALLES: SI IMPORTAN.

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  3. osea que si quiers que te vean de una manera distinta a como eres, solo tienes que cambiar los detalles

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